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¿Un nuevo capítulo de eugenesia en Estados Unidos?

STERILIZATION
Shutterstock | ldutko
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El aumento de histerectomías en mujeres de minorías raciales hace saltar las alarmas

En estos días ha vuelto a tomar relevancia una investigación de la profesora Natalia Molina sobre la esterilización forzada en contra de minorías étnicas en Estados Unidos.

El trabajo de Molina, profesora de Estudios Estadounidenses y Etnias de la Universidad del Sur de California, “¿Aptos para ser ciudadanos? Salud pública y raza en Los Ángeles 1879-1939” (University of California Press, 2006) muestra un historial de operaciones de esterilización sin consentimiento, impulsadas en ese Estado y en el país del norte.

Pero ahora no se trata de la eugenesia practicada en contra de personas de color, sino de un sorprendente aumento de histerectomías (cirugías para extirpar el útero) en mujeres bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Es imposible que tantas mujeres estén mal

El grito de alarma lo lanzó Dawn Wooten, una enfermera que trabajó en un centro de detención de migrantes en el Estado de Georgia. Wooten presentó ha presentó una denuncia interna ante el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos por la elevada tasa de esterilizaciones de mujeres en esas instalaciones.

También –según la cadena televisiva CNN—la enfermera que trabajó en el Centro de Detención de migrantes del condado de Irwin, denunció a los médicos que atienden ese albergue por posible negligencia, pues si bien algunas lo necesitaban, “no pueden estar tan mal los úteros de todas”.

Representada en el caso por el Proyecto de Rendición de Cuentas del Gobierno y por el Proyecto Sur, la enfermera ha conseguido el respaldo a su denuncia de otras organizaciones de defensa de los derechos de los migrantes, como la Alianza Latina para los Derechos Humanos de Georgia o la Red de Apoyo a los Migrantes de Georgia.

Denuncia interna

Si bien la denuncia de la enfermera Wooten es una denuncia interna hay en ella “un patrón alarmante de condiciones inseguras y de falta de supervisión en las instalaciones del ICE, cuya gestión es privada”, dijo en un comunicado el presidente de la Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, el demócrata Bennie Thompson.

Thompson señaló que es “increíblemente alarmante” que se pudieran haber realizado esterilizaciones forzosas en territorio estadounidense. La Comisión que encabeza está investigando las condiciones en ese centro de detención de migrantes en Georgia.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, también demócrata, emplazó al inspector general del Departamento de Seguridad Nacional a investigar las acusaciones. En respuesta a Pelosi, el Departamento de Seguridad Nacional consideró que “las acusaciones anónimas no demostradas que se realizan sin detalles comprobables deben ser tratadas con el adecuado escepticismo que merecen”.

Una sucinta relación de hechos

En la denuncia, la enfermera Wooten dijo que un médico extirpó el ovario sano a una mujer que tenía un quiste en el otro ovario. “Todas las que ve tienen una histerectomía. Él incluso ha extirpado el ovario equivocado a una mujer joven”.

Más adelante señaló que a esa mujer, se suponía que se le iba a quitar el ovario izquierdo por un quiste y le sacó el ovario derecho. Ella se enfadó. Tuvo que someterse a otra operación y terminó con una histerectomía completa”, explica la trabajadora sanitaria.

“Ella quería tener niños, por lo que tuvo que volver a casa y decirle a su marido que no podía tener hijos… No estaba totalmente anestesiada y escuchó al médico decirle a la enfermera que había extirpado el ovario equivocado”, relató Wooten en su escrito de denuncia.

Una larga lista de agravios

La denuncia no desvela el nombre del ginecólogo que practicó las intervenciones ni cuántas mujeres fueron sometidas a esterilizaciones ni cuándo. Pero ha encendido los ánimos, sobre todo porque se presenta en el tiempo en que se juegan las elecciones presidenciales y arrecian las protestas raciales en Estados Unidos.

“La historia ganó mucho impulso de inmediato entre la gente. Porque hay una historia tan larga que afecta a muchos grupos raciales y étnicos diferentes, en muchas instituciones: hospitales de salud mental, hospitales públicos, prisiones”, dijo Molina a CNN.

Alexandra Minna Stern, profesora y decana adjunta de la Universidad de Michigan ve las acusaciones de esta semana como el último capítulo “de una larga y preocupante” historia de esterilizaciones forzadas que se han practicado en Estados Unidos desde hace poco más de un siglo, ahora posiblemente dirigidas a mujeres de origen hispano.

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