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Madre de Dios (Perú), dos balazos y otro vil asesinato a un defensor ambiental

PERU
@amnistiaperu
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La Iglesia de Puerto Maldonado difundió un pronunciamiento en el que expresa su pesar por la muerte de Roberto Carlos Pacheco Villanueva, el quinto asesinado en lo que va de 2020

Una zona asociada a la Amazonía peruana y hasta abrazada por el papa Francisco durante su visita en 2018. Se trata de Madre de Dios, maravilloso lugar de la “casa común”, pero también tierra protagonista de grandes dolores como la minería ilegal, delincuencia y hasta la muerte de defensores ambientales.

El pasado 11 de septiembre, una de las tantas amenazas con las que tienen que convivir quienes combaten todo aquello que degrada sus tierras se hizo realidad.  Roberto Carlos Pacheco Villanueva, hijo de otro reconocido ambientalista llamado Demetrio Pacheco, fue asesinado cuando salió a recorrer su concesión ambiental, recuerdan medios especializados en asuntos ambientales como Mongabay.

Quien encontró el cuerpo de Roberto fue su propio padre, quien tuvo que ver en medio de un pasaje agrícola a su hijo tendido y con dos balazos, uno en su cabeza y otro en su cadera.

 

 

Según este propio portal, tanto padre como hijo denunciaron en varias oportunidades haber sido víctimas de amenazas de muerte por parte de personas vinculadas a la minería ilegal.

“Aquí estás perdiendo tu tiempo, tú eres el que tienes que desaparecer de aquí”, recuerda el padre de Roberto, en entrevista con ese medio, al hacer referencia a la última amenaza que había recibido en abril de 2020.

Este aspecto deja de manifiesto que las hostilidades no eran de ahora y que en aquella oportunidad había sido por una recriminación en base a una tala ilegal de árboles.

Incluso el padre de Roberto –junto a otros familiares-  también ha sido víctima de amenazas, al tiempo de también fortalecerse como defensor de los bosques en Madre de Dios, convirtiéndose incluso en vicepresidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata (integrado por ambientalistas y propietarios de concesiones).

“La única vez que pedí garantías para mi vida fue en el año 2017, en la Prefectura de Puerto Maldonado, pero no la quisieron recibir. Luego de eso, cada vez que he tenido problemas, solo he contado estos hechos al Defensor del Pueblo en Madre de Dios”, expresó el padre de Roberto.

Más fallecidos en 2020

La muerte de Roberto no es un hecho aislado. Según informó la propia Defensoría del Pueblo, con este asesinato ya son cinco los fallecidos en lo que va de 2020.

“En abril, fueron ultimados Arbildo Meléndez Grándes (Huánuco) y Benjamín Ríos Urimishi (Ucayali), en mayo Gonzalo Pío Flores (Junín) y en julio Lorenzo Wampagkit Yamil (Amazonas). Esta lamentable realidad, que es dolorosa no solo para las familias enlutadas sino para todo el país, nos permite afirmar que la defensa de derechos humanos en el Perú supone graves riesgos que no están siendo debidamente atendidos”, señala.

 

 

A través de este mensaje se pide al Ministerio Público y la Policía de Perú rapidez en la resolución de este caso, pero también más garantías para los defensores del medio ambiente.

“Bajo ningún supuesto puede permitirse el sacrificio de más vidas. Consideramos indispensable que, los subprefectos distritales, quienes son los encargados del otorgamiento de las garantías personales, atiendan sus pedidos con carácter de urgencia y se les brinde una atención inmediata en coordinación con la Policía Nacional y el Ministerio Público”, considera.

Iglesia también expresa pesar y repudio

Las reacciones tras este asesinato no se hicieron esperar y también tuvieron eco en la propia Iglesia de Puerto Maldonado a través del Vicariato Apostólico.  En el comunicado difundo por la propia Conferencia Episcopal Peruana (CEP) se hace referencia al “profundo pesar” por la muerte de Roberto.

 

 

“Hacemos un llamado a las autoridades a no dejar impune éste o cualquier otro asesinato, y a que se pongan los medios necesarios para que se haga justicia”, señala el comunicado.

“Nuestro hermano Roberto Carlos Pacheco Villanueva y su familia, llevaban años recibiendo amenazas y como respuesta a sus denuncias, recibieron indolencia e indiferencia. Sabemos de más hermanos nuestros que están siendo amenazados por defender los bosques y los ríos, así como de campesinos e indígenas amenazados por defender sus territorios. Exigimos que el Estado les brinde las garantías oportunas para que puedan vivir con tranquilidad tanto ellos como sus familias”, prosigue el pronunciamiento del Vicariato Apostólico firmado por el obispo David Martínez de Aguirre Guiena.

Y concluye:

“Agradecemos la vida de nuestro hermano Roberto Carlos Pacheco Villanueva y la de tantos otros, que hicieron suyas las palabras del Papa Francisco cuando vino a visitarnos a Puerto Maldonado: ‘Amen esta tierra, siéntanla suya. Huélanla, escúchenla, maravíllense de ella. Enamórense de esta tierra Madre de Dios, y comprométanse y cuídenla, defiéndanla. No la usen como un simple objeto descartable, sino como un verdadero tesoro para disfrutar, hacer crecer y transmitirlo a los hijos’”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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