Aleteia

Donan al Papa «el sudor y las lágrimas de los enfermos» de Covid-19

AUDIENCE
Gentileza Stefania Mautone
Comparte

Cuatro hermanos enfermeros italianos entregan al Papa una «caja de las lágrimas»

El papa Francisco recibió hoy más de doscientas cartas de pacientes, enfermeros y médicos en primera línea durante la emergencia de coronavirus en Italia. 

Los hermanos italianos Mauton, enfermeros, fueron recibidos por Francisco junto a sus familiares este viernes 4 de septiembre en audiencia privada en el salón del Palacio Apostólico del Vaticano. “Recogimos los pensamientos de todos aquellos que estaban involucrados en los hospitales”. 

La pequeña caja de cartón contenía simbólicamente “el sudor y las lágrimas” de los enfermos y del personal médico en las unidades de cuidados intensivos” de Italia y del Mundo, argumentaron. Además, de un uniforme de enfermero personalizado para el Obispo de Roma que le representaba con las «manos unidas» en oración por el mundo.

Valerio, Raffaele, Stefania y Maria, todos enfermeros recibieron en nombre de toda su categoría el agradecimiento del Papa por ser los “héroes de la puerta de al lado” en la batalla contra el coronavirus, contaron emocionados. 

Se trata de una familia de enfermeros de ronda en las unidades para el tratamiento de la covid-19 porque su padre también ejerció la profesión y pudo transmitir a sus hijos la pasión y la dedicación por este trabajo.

Ellos durante el peor momento del confinamiento y de la emergencia sanitaria se encontraron distantes, pero unidos por la misma pasión: “curar al prójimo”.

Valerio y María ejercen su profesión en el Hospital Sant’Anna de Como, Italia, su hermano mayor, Raffaele, trabaja en el Cardio Centro de Lugano, Suiza, mientras que Stefania trabaja en Nápoles en el Hospital Pellegrini, la ciudad donde nacieron.

AUDIENCE
Gentileza Stefania Mautone

Aleteia conversó con Stefania Mauton. “Un día publicamos una foto en las redes sociales y un periódico de Como la difundió. Nosotros lo hicimos para romper la depresión en esos momentos”. Luego la historia llegó a oídos del Papa que les invitó a visitarlo al Vaticano.

AUDIENCE
Gentileza Stefania Mautone

María y Valerio vivieron momentos muy duros cuando en sus hospitales morían al día de 10 a 15 personas en los repartos covid, los cadáveres se acumulaban, pero eran personas que antes habían pedido saludar en video-llamada a sus familiares. Nosotros facilitábamos nuestros teléfonos móviles, porque en las UCI no pueden entrar, y poco después morían”, comentó Stefania el símbolo detrás de los regalos traídos al Papa.

“El Papa nos recibió como si fuera un párroco, humilde y sencillo. Nos dijo que nos agradecía porque arriesgábamos la vida y estábamos cerca a los pacientes: ‘Ustedes son los que más se dan cuenta de la situación de los enfermos por su proximidad, a veces más que el médico que debe proseguir con la ronda’. 

Nosotros también le agradecimos porque cuando rezó sólo en la Plaza de San Pedro (Momento extraordinario de oración, 27 de marzo de 2020) parecía que se hubiera cargado en los hombros a toda la humanidad delante al crucifijo de San Marcelo”, contó Stefania. 

AUDIENCE
Gentileza Stefania Mautone

Stefania nos contó que su hermano Valerio contrajo el virus después de elegir voluntariamente trabajar durante la emergencia en la nueva sala de reanimación de Covid. «Ahora esta bien, ya está trabajando desde hace ya un mes y para nosotros fue un doble regalo que también el Papa quisiera reunirse con nosotros”.

«Fue fácil conversar con el Papa, parecía un tío cariñoso que encuentras y le cuentas tus cosas». Stefania, extrovertida y sonriente, contó detalles de su profesión a Francisco: «Cuando los pacientes me tratan mal porque están en esa situación difícil yo les llevo luego un café (un uso común en Nápoles)».

¿Cómo le haces para no perder la paciencia?  «Le conté al Santo Padre que yo trato a los pacientes como si fueran mi mamá o mi papá ancianos, que malgeniados necesitan de mi ayuda y les atiendo con cariño. Mi fe me ayuda. Les considero como si fueran Cristo mismo. A veces canto el Ave María  de Schubert mientras tomo la muestra de sangre porque así se crea un buen ambiente y nos abrimos a las relaciones con el paciente», confió Stefania.

Los hermanos Mauton pidieron al Papa de apoyar conceder el Premio Nobel de la Paz 2020 a los enfermeros y enfermeras del mundo, además en el contexto de los 200 años de la institución de la conmemoración del Día Internacional de la Enfermería. “El Papa respondió con una sonrisa”. “Recen por mí, por favor, pero a favor, no en contra”, refirió riendo la enfermera.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.