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Sus padres alcohólicos lo abandonaron de niño, hoy evangeliza por internet y las redes sociales

DIMITRI
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Entre los cuatro y los seis años tuvo que cuidar de su hermana bebé y mendigar por la Rusia de los 90

Dimitri entre los cuatro y seis años de vida, cargó con la responsabilidad de cuidar y llevar en brazos a su hermana que era un bebé, sus padres los habían abandonado, mendigo por las calles, buscando alimento en la fría y empobrecida Rusia de la década de los noventas.

Difícil y doloroso imaginar a un niño en esa situación, tiempo después alguien conmovido por la situación de estos dos menores,  motivó a que los llevaran a un orfanato.

Parecía que Dimitri y su hermana estaban destinados al fracaso y a la perdición. Paso todo lo contrarío, hoy Dimitri evangeliza de tiempo completo con sus talentos los medios digitales y el internet.

Conoce un poco de su historia y el proyecto que creó, llamado Holydemia, una plataforma digital para emprendedores, instructores y para todo aquel que busca formarse, un Centro de Formación Mundial Católico en internet que ofrece cursos online de alta calidad. 

HOLYDEMIA
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– Dimitri Conejo Sanz, gracias por concedernos esta entrevista para Aleteia. Primero que nada, ¿nos puedes decir dónde naciste, qué estudiaste y a qué te dedicas actualmente?

Nací en Rusia en 1989. Mis padres biológicos eran alcohólicos y me dejaron abandonado. Una profesora me encontró en un mercadillo, mendigando con mi hermana. Nos metieron en un orfanato, y luego nos adoptaron cuando yo tenía 10 años de edad; mis padres adoptivos son españoles,  y a partir de ahí empecé mi trayectoria aquí en España, donde ya llevo 20 años; ahora tengo 31.  Estudié Desarrollo de Aplicaciones Web; esto lo complemento con el diseño y, sobre todo, poniéndolo al servicio de la Iglesia.

– A veces se piensa que todo niño que sufre, todo niño maltratado o abandonado, está prácticamente destinado  al fracaso, a que le vaya mal en la vida. ¿Qué les dirías a quienes piensan así?

Cuando dices que los niños que pasan dificultades en su infancia parecen estar predestinados al fracaso, creo que también hay un grupo de niños en los que se potencia mucho el instinto de supervivencia, y ese instinto lo usa el Señor para  hacer de ti lo máximo.

Yo creo que ese instinto es el que muchas veces me mueve, un instinto de resolver  problemas, un instinto que me ha permitido no quedarme quieto, no parar, sino seguir buscando soluciones y creciendo. Y todo eso es para gloria de Dios, pues es algo que se me ha dado y que yo no he hecho nada para merecerla.

– Platícanos un poco sobre tus talentos. ¿Qué es lo que más te apasiona en la vida? ¿Qué es lo que mueve tu alma y los latidos de tu corazón?

Una de las cosas que más me apasiona es la búsqueda de la belleza, la belleza de Dios, de algún modo plasmada en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana. Y lo que me mueve es una llamada que yo sentí en Cracovia, en la Jornada Mundial de la Juventud, en la cual el Señor me pidió abandonar todos mis dones, tanto de diseño como de desarrollo, de creatividad, etc., y la misión que me encomendó fue bien clara; me pidió renovar la Iglesia en internet, tanto a nivel de contenidos como a nivel de imagen, y luchar por ello.

HOLYDEMIA
Holydemia

– ¿Qué es Holydemia, cómo surge y cuál es la misión principal de esta plataforma?

Holydemia surge a través de una idea, cuando estaba con uno de mis socios, hablando sobre la formación católica, y nos dimos cuenta de que la Iglesia realmente no estaba adaptada a los tiempos que corren en cuanto a formación; es decir, había que hacer todavía cursos presenciales, no se estaba llegando al joven, y el joven necesita algo que se adapte a él.

– Vimos también que todos los cursos católicos estaban muy dispersos en internet; cada organización tenía sus propios cursos.

Así que identificamos una necesidad, no había un centro de formación mundial, donde todo el mundo pudiera acudir y tomar los cursos sin necesidad de estar presente, que los pudiera hacer a su ritmo, cuando le diera la gana, por ejemplo, en vacaciones o durante el fin de semana, etc. Y además que eso tuviera un valor. Y, por otro lado, también había profesores e instructores con muchos conocimientos pero que no tenían los recursos  necesarios para construir sus cursos.

Entonces Holydemia nace con esa idea, crear un centro de formación mundial católico y, por otro lado, dar herramientas a aquellas personas que deseen formar a otras, o transmitir sus conocimientos.

– Dimitri, para estos tiempos de pandemia, de confinamiento, ¿cómo puede ayudar Holydemia a los emprendedores y también a una vasta audiencia que busca contenidos que tengan una rectitud en la doctrina católica y que a la vez les puedan dar información o formación?

Yo creo que justamente Holydemia nace en un momento muy bueno, un momento en que esta pandemia nos ha hecho valorar más esos recursos  que están online; de hecho, creo que el futuro va por ahí, que las clases dejen de ser presenciales, y que a través de la red se pueda hacer todo.

Creo entonces que Holydemia, por una parte, renueva la formación católica a las personas, en tiempo de pandemia como éste, que les ofrece la posibilidad de  seguir creciendo en la fe sin necesidad de asistir a ninguna clase, sino que tú eres el que marca tu ritmo, el que gestiona las clases, el que lo hace cuando puede. Eso por un lado.

Y a los emprendedores, entendiendo que son los profesores e instructores que quieren dar clases, pues les permite en un tiempo de pandemia, pensar y generar un negocio enseñando a los demás. Como mucha gente se ha quedado sin trabajo, y otra ya tiene menos horas de trabajo y, por lo tanto, menos ingresos, Holydemia ayuda a solventar eso. Es decir, si das cursos, cuantos más cursos mejor, y si los sabes promocionar, es una plataforma que te puede generar ingresos extra, bastante grandes, porque por cada  alumno te llevas un porcentaje muy alto. Eso al final ayuda mucho a los emprendedores, a los pequeños negocios y a organizaciones a salir adelante.

– ¿Cuáles son los requisitos para ser instructor y cuáles son los requisitos para quienes quieran tomar un curso?

Para ser instructor lo único que hay que hacer es enviarnos una solicitud desde nuestra página web, donde dice “impartir cursos”; ahí se abre un formulario, tú lo rellenas, nos envías tu currículum, nos envías todos tus datos, nosotros desde nuestro equipo lo analizamos, y te aprobamos la solicitud o la denegamos.

¿En qué nos basamos en la solicitud? Pues principalmente lo que queremos saber es qué experiencia tienes con los cursos en línea, aunque eso no determina que te demos un “aprobado” o no, sino lo que determina es más bien, si realmente tienes conocimientos sobre la materia que deseas. Entonces para nosotros es importante que realmente sea una persona que viva su fe con compromiso, que sea una persona seria en el trabajo, que realmente sepa de lo que está hablando.

Por otro lado, el alumno, para disfrutar de los cursos, lo único que tiene que hacer es registrar una cuenta en Holydemia, y ahí ya entra a un catálogo muy amplio. Hay cursos de pago, que son los principales, y hay cursos gratuitos en los que el alumno puede inscribirse perfectamente y nunca nadie le va a pedir ni un solo dólar. Puede disfrutar de todos los cursos gratuitos que desee.

– ¿Holydemia es una plataforma única, o ya existe en el mercado digital otro proyecto similar a éste? Si lo hay, ¿cuáles son las ventajas de Holydemia ante otras plataformas de cursos, es decir, cuál es ese plus o valor agregado, diversificador, que puede de alguna forma hacer la diferencia?

Obviamente hay plataformas que no son católicas pero que son del estilo de Holydemia, plataformas en línea que ofrecen multitud de cursos. ¿Cuál es la diferencia entre nosotros y otras plataformas? Pues que precisamente nosotros estamos enfocados en el campo católico; lo que nos interesa es más la doctrina de la Iglesia católica, saber transmitir la doctrina católica y llegar a muchas personas.

Nosotros no queremos ofrecer cursos que no tengan nada que ver; por eso nuestros cursos siempre pasan varios filtros. Tenemos un equipo de moderadores que ven cada lección del instructor para ver si ésta, antes de salir a la venta, cumple la doctrina de la Iglesia católica; y ese equipo de moderadores está formado por sacerdotes.

Para nosotros es súper importante que todos los cursos presentes en la plataforma, cumplan y respeten la doctrina. Más allá de eso, se puede publicar el curso para que le ayude al alumno a crecer en una materia. Y tenemos cursos, por ejemplo, de cómo usar el bajo en un coro pastoral, cursos de cómo manejar tus finanzas adaptadas a los nuevos tiempos, cómo puedes crecer en la fe usando la Biblia, etc. Es mucha la variedad, pero lo bueno es que todos los cursos respetan la doctrina.

Yo creo que ése es el principal factor que nos diferencia de otras plataformas. Las demás, es verdad, son plataformas que están hechas para crecer, para abrir las puertas a todo el mundo; pero en nuestro caso no es así, pues está hecha para crecer, pero está pensada para todas aquellas personas que deseen formarse o crecer más en lo católico.

Al final, adaptar un poco la Iglesia a los tiempos que corren, y abrir las puertas a todos los católicos que a lo mejor quieren formarse y profundizar más, para que puedan hacerlo de una manera acorde con los tiempos de hoy.

– Estimado Dimitri, ¿qué mensaje les darías a todos aquellos emprendedores, a todos aquellos que están confinados durante esta pandemia, a fin de  que tengan fe y esperanza?

Lo que me gustaría decir a todos los emprendedores que se dedican en cierto modo a la evangelización, que creo que los tiempos tan raros, como los que estamos atravesando mundialmente no suelen ser en vano; al menos yo me lo tomo así, pienso que el Señor lo ha pensado mucho antes que nosotros.

Entonces creo que tiempos tan raros como éste, sirven para darle muchas vueltas al coco, a la cabeza, y ver qué nuevas formas se nos están pidiendo emprender, cómo se puede adaptar para mejorar la evangelización. Yo personalmente pienso que la evangelización digital, hoy en día, exige no sólo tener un buen contenido, sino cuidar mucho las formas y la imagen. Eso es algo que se ha olvidado completamente.

Entonces, yo  invito a todos los emprendedores a cuidar eso, no sólo el contenido, sino también pensar desde un principio, en el diseño y la imagen que se va a dar; de cuidar los contenidos, de cuidar las formas de presentación, de cuidar la limpieza.  Al final, ¿por quién trabajamos? Lo trabajamos para el Señor, y el Señor se merece lo mejor.

Los invito a entrar en Holydemia a disfrutar de los cursos que tenemos. Y si alguno de vosotros tiene también conocimientos sobre alguna rama del emprendimiento, está más que invitado a ser instructor en Holydemia;  sólo tiene que enviarnos un formulario, y nosotros, en dos o tres días, le respondemos rápidamente y le damos el acceso a la administración del instructor para que pueda crear cursos.

Realmente para una persona que está metida en internet, crear un curso no es tan complicado, es al final organizarte, escribir bien lo que se va a hablar, dividirlo en módulos y lecciones, empezar a grabar con un buen sonido, y ya está; al final no cuesta tanto. Entonces yo invito a todo el mundo que tenga conocimientos y algo que transmitir, algo que aportar a la evangelización, que lo haga.

– Dimitri, la última pregunta respecto de la plataforma Holydemia: ¿cómo se evita el plagio? En Holydemia ustedes también son creadores de contenido junto con los que van a dar las clases. Entonces, ¿cómo evitar esto? ¿Lo has pensado?

Nosotros somos muy claros con el tema de la ley; no permitimos que se copien los cursos ni que se descarguen. Lo que no podemos es luchar contra el screencasting, es decir, que si una persona decide grabar el curso, grabarse en la pantalla, etc., ahí nos es muy complicado luchar contra la piratería.

Lo que sí hacemos es usar una tecnología que lo que hace, es asegurarse de que los vídeos sólo se abran desde el link, desde el reproductor. Si uno copia fuera del reproductor el link que va hacia el vídeo, se le muestra un  error de acceso; es decir, que lo bloqueamos totalmente. Esto es para garantizar a los instructores que hay seguridad detrás.

Respecto a la lucha contra la piratería y el plagio, a mí ya me ha pasado en otros proyectos que desarrollé, como Cathopic o Mater Coeli; vi que otros emprendedores, si es que se les puede llamar así, al final son copiadores, porque copian diseños míos, incluso plataformas que he hecho, copiando el lenguaje, copiando políticas de privacidad.

Y, ya al final, con Cathopic o Mater Coeli no pasa nada porque son proyectos que están abiertos para que todo el mundo los disfrute, y tú sabes que tu proyecto fue el pionero, y me lo tomo con esa filosofía. Pero no es legal, y yo lo condeno completamente porque está mal, es un robo en toda regla; como has dicho, hay una mente detrás, mucho trabajo, mucho esfuerzo para que alguien llegue  y te lo robe. Pero es una cultura que yo creo que tendríamos que ir educando en los propios países, con leyes duramente castigadas.

Aquí en España hace tiempo había mucha piratería, y hace diez años empezaron a salir leyes en la Unión Europea que castigan duramente la piratería. Entonces, ¿qué acabó provocando eso? No digo que ahora no haya piratería, pero sí que ha bajado mucho el nivel respecto al de hace algunos años. El cambio en ese tipo de cosas viene, cuando la persona se da cuenta de que hay un gran castigo detrás. Ésa es la mentalidad del ser humano.

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