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Nueva Guinea: Donde la Iglesia sale en defensa de las «brujas»

CZAROWNICA
Oleg Znamenskiy | Shutterstock
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No es un fenómeno reducido a los libros de historia, sino que sigue presente y causa torturas y asesinatos

Tres mujeres fueron torturadas en el distrito de Mendi, capital de la provincia de Southern Highlands (Papua-Nueva Guinea) con la acusación de «sanguma» (brujería en Nueva Guinea). Consiguieron escapar y se salvaron. Se trata de un hecho que se está dando con relativa periodicidad y que ha hecho saltar todas las alarmas. Sólo en la misma provincia 76 mujeres fueron torturadas y golpeadas, consiguiendo salvarse del linchamiento en el último momento.

Los misioneros y misioneras están denunciando la situación y la Iglesia sale en defensa de estas mujeres acusadas de «brujería»: «Las tres mujeres se están recuperando de la tortura física, pero el trauma que han sufrido está lejos de ser curado», explica a L’Osservatore Romano la hermana Lorena Jenal.

Lorena Jenal es una misionera franciscana suiza, que se encarga de acoger y proteger a las mujeres acusadas de brujería desde hace más de treinta años y que muestra su trabajo en el periódico vaticano: «Muchas mujeres han sido torturadas y asesinadas en pueblos remotos de la provincia, pero a menudo las familias permanecen en silencio por temor a represalias».

«Es el deber moral de todos proteger a sus madres y hermanas y luchar contra los problemas y las supersticiones vinculadas a la brujería», expresa la hermana Jenal, que trabaja en la próxima apertura de una «Casa de la Esperanza», dedicada a las víctimas de la violencia, donde las mujeres pueden ir, recibiendo atención médica, acogida y protección.

La Iglesia está trabajando en acompañar a estas personas y defenderlas de estas acusaciones. El obispo de Mendi, Monseñor Donald Francis Lippert, fraile capuchino muestra el camino: «Acompañar a las personas a conocer y tener una relación personal con Cristo», dice, «es la manera de afirmar y promover la dignidad inalienable de la persona humana».

 

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