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Casas para que los cristianos no abandonen la tierra de Jesús

Custodia de Tierra Santa.
Vivienda de una familia cristiana en Tierra Santa.
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Uno de los servicios menos conocidos de la actividad de los frailes franciscanos en Tierra Santa consiste en facilitar viviendas a los cristianos necesitados para que no abandonen los Santos Lugares.

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Las tensiones políticas y económicas de las últimas décadas en Israel y los Territorios Palestinos han obligado a muchos cristianos a abandonar Tierra Santa. Hoy día su permanencia está en peligro. 

Por este motivo, uno de los proyectos más importantes de los frailes franciscanos para animar a la presencia cristiana en Tierra Santa consiste en proporcionar vivienda a quienes sufren situaciones especiales de pobreza.

Igual que a mediados del siglo pasado la Custodia de Tierra Santa ofrecía en sus parroquias “pan y aceite” como ayuda diaria, hoy, a causa de diferentes exigencias de la población, proporcionar un alojamiento o vivienda para alcanzar una vida digna se ha convertido en un medio para mantener viva la presencia cristiana en Tierra Santa.

Graziella Qamar, habitante de la Ciudad Vieja de Jerusalén, constata en el vídeo que ilustra este artículo: “Esta casa es toda mi vida. Esta casa es un lugar especial para mí y no podría dejarla nunca. Mi hijo Musa intenta convencerme repetidamente que vaya a vivir fuera del país, pero siempre he rechazado absolutamente la idea”.

La Custodia de Tierra Santa ofrece más de 582 viviendas en Jerusalén, distribuidas dentro y fuera de la Ciudad Vieja, además de 72 casas en Belén, dando en total alojamiento a unas 2.050 personas. En estos momentos, los frailes franciscanos han recibido más de setecientas peticiones de vivienda, de las que al menos 250 son urgentes.

No nos piden ni un céntimo y no nos obligan a dejar la casa –reconoce la señora Graziella Qamar–. En este edificio viven más de 20 familias, ninguna de ellas paga alquiler. La Custodia ha restaurado muchas casas. Yo estoy aquí desde 1961 y los frailes franciscanos no me han pedido pagar el alquiler. Dios bendiga a los frailes por lo que ofrecen a las personas”.

Los frailes franciscanos en Tierra Santa no se limitan a custodiar y conservar las piedras de estos lugares, sino que se ocupan también de las piedras vivas, es decir, de los cristianos locales, y especialmente de aquellos que pasan dificultades. 

Un ejemplo de este compromiso lo vemos en la Casa del Niño de Belén, fundada en 2007, que actualmente acoge a más de 24 chicos y adolescentes que se encuentran en condiciones especiales de exclusión social.

La colecta a favor de Tierra Santa, que el Papa Francisco ha convocado en todas las iglesias para el domingo 13 de septiembre, servirá también para apoyar las viviendas que los franciscanos ponen a disposición de los crisitanos pobres de los Santos Lugares.

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