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Reza ante esta milagrosa imagen que acompañó al Papa

SANTA FE
Nuestra Señora de los Milagros
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Una oportunidad única desde Argentina en tiempos de pandemia: estar muy cerca de Nuestra Señora de los Milagros

Junto al colegio Inmaculada Concepción de Santa Fe en el que fue profesor el jesuita Jorge Bergoglio en los años 64 y 65, en la manzana jesuítica del centro de la ciudad de Santa Fe, se alza un antiguo templo datado en 1660.

Por fachada, más allá de la señalización de su origen, pasa casi desapercibido. Pero el Santuario Nuestra Señora de los Milagros es testigo privilegiado de algunos de los acontecimientos históricos más importantes de la historia de la ciudad e incluso de la Argentina. Y custodia en su interior una milagrosa imagen ante la cual, debido a la emergencia suscitada por la pandemia, se puede rezar desde el hogar por internet.

La ciudad de Santa Fe había nacido en 1573 fundada por Juan de Garay, buscando un punto intermedio entre Asunción y Buenos Aires. 36 años después, convocados por los criollos, llegaron los primeros jesuitas. Eran los años de las misiones en tierras guaraníes, y la ciudad de Santa Fe quedaba de paso para llegar hasta ellas.

Para 1634, el nombre del hermano Luis Berger ya era conocido. Polifacético artista, este jesuita era responsable de maravillosas obras en las misiones tanto pictóricas como también musicales. A él se le encomendó ese año una imagen que muchos historiadores datan como la más antigua imagen de la virgen realizada en el país aún conservada. Se trata de la mujer descrita en el capítulo 12 del Apocalipsis, la Inmaculada, “mujer vestida de luz, y la luna debajo de sus pies, en su cabeza una corona de doce estrellas”.

 

SANTA FE
Nuestra Señora de los Milagros

 

Cuentan que el 9 de mayo de ese año el rector del colegio y la Iglesia Pedro de Helgueta rezaba ante la imagen cuando comenzó a ver en ella cierta humedad que intuyó respondía al ambiente. Pero al secar el óleo, y seguir constatando el fenómeno, advirtió que el sudor emergía de la imagen. Los presentes, y pronto otros testigos como el general Juan de Garay, hijo del fundador, y el escribano del rey, dieron fe de lo mismo.

El agua manaba del cuadro, e incluso, se relata, milagrosamente cambiaba de rumbo cuando el cura buscaba contenerla con la mano. El fenómeno duró una hora. Consta en actas conservadas en el templo, donde también se resguardan algodones que estuvieron en contacto con el sudor.

 

 

Las gracias fueron sucediéndose y registrándose en la medida en que la imagen, ya invocada como “Nuestra Señora de los Milagros”, comenzó a hacerse conocer. La devoción sobrevivió al traslado de la ciudad, e incluso a la posterior expulsión de los jesuitas. La imagen incluso fue trasladada durante unos años a la Catedral, debido a que el templo actual permaneció cerrado, hasta que los hermanos mercedarios se hicieron temporalmente cargo de él y del colegio, custodia que duró hasta el retorno de la Compañía de Jesús.

El templo fue erigido como Santuario al cumplirse 30 años del milagro, jornada en la que tuvo lugar la Coronación Pontificia.

Los padres jesuitas de la comunidad celebran a diario, a las 19.30 hora de la Argentina, la Misa en el Altar presidido por la imagen, y transmiten la celebración por internet desde su canal de Youtube. Una oportunidad única para rezar ante una milagrosa imagen.

 

 

 

 

 

 

 

 

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