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El primer papamóvil blindado usado por Juan Pablo II cumple 40 años

PAPAMOBILE
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Fue construido para proteger al pontífice de la balas luego del atentado en Plaza de San Pedro. Hoy se expone en el Museo Mercedes-Benz

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El atentado a Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981 hizo pasar a la historia el ‘papamóvil’ Fiat ‘Campagnola’ que corrió a gran velocidad para transportar al pastor herido. Ahora, el Museo Mercedes de Stuttgart expone el primer vehículo que usó Wojtyla en Alemania y el primero en la historia que fue blindado para proteger su vida. 

Los apasionados de la historia pueden admirar el vehículo original expuesto en el Museo Mercedes-Benz hasta septiembre de 2020, con motivo de la exposición G-Schichten dedicada a los 40 años de la Clase G.

El primer Papa que subió en automóvil fue Pío X en 1909, pero rechazó el ruidoso regalo que emanaba olor petróleo y prefirió el carruaje. El papamóvil entró en el Vaticano para quedarse después del Jubileo de 1976, el vehículo blanco todo terreno era un Toyota Land Cruiser.

Se cumplen 40 años, en estos días, del primer papamóvil usado en un viaje al exterior por un Papa. Juan Pablo II paseó por las calles de Alemania abordo de un Mercedes Clase G 230, fabricado con motivo de su visita en noviembre de 1980. 

Desde entonces, los papamóviles (y todos los coches papales) son blindados. Estos incluyen el Land Rover Santana y Mercedes Benz 230 GE.

Antes de esa época no se había usado un vehículo papal específico para un viaje. En lugar de ir saludando con la mano fuera en la habitual limusina negra representativa, Juan Pablo II usó en su lugar un Mercedes-Benz G 230 blanco nieve con detalles dorados. 

En la parte posterior de este modelo especial se insertó un asiento para el Papa, instalando una alta cúpula de plexiglás transparente para que pudiera saludar a la multitud. 

Esto permitió que el Papa permaneciera visible para cientos de miles de personas que asistieron a los eventos, tanto sentados como de pie. Se integraron varias luces en los laterales, el suelo y el techo de la superestructura del coche para proporcionar una iluminación directa e indirecta que permitiera al Papa permanecer visible incluso en la oscuridad.

El Mercedes Benz 230 GE fue el primer papamóvil blindado que permaneció en servicio hasta el año 2002. Después del intento de asesinato en 1981, el jeep recibió un acristalamiento a prueba de balas. La versión especial basada en el vehículo todoterreno Mercedes-Benz acompañó al Juan Pablo II en muchos viajes. 

Ahora es posible admirar el vehículo original de la colección Mercedes-Benz Classic, expuesto en el Museo Mercedes-Benz hasta septiembre de 2020, con motivo de la exposición G-Schichten dedicada a los 40 años de la Clase G. 

El vehículo está impulsado por un motor de gasolina de cuatro cilindros que entrega 102 hp). La superestructura de plexiglás estaba destinada a proteger al Papa sin obstaculizar la visión de los fieles y fue diseñada inicialmente como una unidad desmontable. 

Después del ataque de 1981, el modelo G fue convertido y equipado con cristales antibalas. Mercedes-Benz adaptó el equipamiento pontificio de la Clase G a las especificaciones de seguridad actualizadas del Vaticano en 1983 y nuevamente en 1985. 

En noviembre de 2007, el Papa Benedicto XVI adoptó un G 500 blanco (serie 463) con una carrocería abierta y un parabrisas plegable. En las audiencias del Vaticano, esta Clase G se utiliza tanto como descapotable como con una sección de techo transparente resistente a la intemperie, lo que resultó especialmente útil durante la visita de Francisco a Brasil en julio de 2013.

El Mercedes-Benz 230 G “Papamóvil» de 1980 forma parte de una larga historia de vehículos pontificios. El comienzo de esta historia se remonta a 90 años, en 1930, con el tipo Nürburg 460 (W 08), construido con una carrocería única en el departamento de vehículos especiales de Sindelfingen.

Entre otros, un Mercedes-Benz 300 Landaulet (W 189, 1960) hace 60 años, bendecido por Juan XXIII y un Mercedes-Benz 600 Pullman Landaulet (W 100) que hace 55 años también entraron en el garaje pontificio.

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