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«Las letras de Jordi»: Dios nunca da la espalda

LAS LETRAS DE JORDI
Márgenes
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El próximo 10 de julio llega a las salas de cine un documental testimonial sobre Lourdes, Las letras de Jordi, escrito y dirigido por la joven realizadora donostiarra de 31 años, Maider Fernández Iriarte, que será distribuido por Márgenes con el apoyo de Bosco Films.

El trabajo cuenta la historia de Jordi Desquens. Nació hace 51 años con parálisis cerebral. Aunque no puede hablar, trata de comunicarse usando su tabla. Así es como le cuenta a Maider que a los 21 años sintió a Dios hablándole por primera vez. Sin embargo, hoy día, después de mudarse de la casa de sus padres a una residencia, ya no siente a Dios. No obstante, una vez al año, Jordi peregrina al Santuario de Lourdes. Es allí donde busca su conexión con Dios, a pesar de no saber si Dios volverá a él algún día.

Maider Fernández Iriarte –no dejen de leer esta entrevista– debuta a lo grande con este excelente producto fílmico, en formato de largometraje, donde ha conseguido recoger la esencia de su protagonista al detalle con total sensibilidad, con sobriedad, sin necesidad de efectismos, más allá de la mirada íntima que ella imprime al filmar a su protagonista y que termina por conquistar al espectador hasta descubrirle al completo su funcionamiento en el día a día. 

En cuanto a la parte técnica, la realizadora planifica el documental a partir de primeros planos y, a medida que el metraje avanza, va abriendo el campo de visión para mostrarnos otros personajes que rodean al enfermo. En este sentido, el de la enfermedad, Las letras de Jordi es optimista, y muestra a las claras Lourdes, el recogimiento del santuario y la importancia de la oración. Todo ello en un tono neutral, de modo que el filme no es aleccionador, pero sí ofrece suficientes elementos de apoyo esperanzadores, que son los que dan sostén y fundamento a Jordi y, en su extensión, a sus familiares más cercanos. 

 Queda, pues, un muy buen documental –rodado casi en su totalidad en la residencia– y deja claro que, a pesar de lo dura que se presenta la vida, la felicidad siempre está a nuestro alcance y acentúa lo valiosa que es la unidad familiar en cualquier contexto.

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