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Bella Vista (Bolivia), la ciudad que se levantó contra el narcotráfico

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El grito de la Iglesia y la red de Hermanas de San José intenta generar el ruido para que se contemple a una localidad de Beni que viene denunciando que ha sido tomada por grupos dedicados al tráfico de drogas

La ubicación es la siguiente: América Latina, Bolivia, departamento de Beni, provincia Iténez, municipio de Magdalena. El nombre de la localidad, inmersa dentro un área protegida, es Bella Vista. Y se caracteriza, por ejemplo, por tener un clima tropical y formar parte de la Amazonía.

Pero lo que en principio podría ser una presentación cordial de una bonita ciudad boliviana del noroeste del país (con poco más de 3.000 habitantes), cambia totalmente de “tono” luego de que en las últimas semanas se transformara en noticia por un tema que sacude de manera fuerte a América Latina, pero con el coronavirus últimamente ha quedado un poco silenciado: el narcotráfico.

Efectivamente, según informó la Agencia de Noticias Fides (ANF),  al grito de “¡Bella Vista libre de narcotráfico!”, a fines de junio se dio un hecho bastante particular y que tuvo que ver con la retención de parte de los habitantes de esa localidad de una avioneta y que fue expuesta en una plaza.

En esa ocasión la acción ente la Fiscalía y la Unidad Móvil del Patrullaje Rural (Umopar) lograron incautarse de esa avioneta –también de un hangar- por el presunto vínculo que había detrás de todo esto con tráfico de drogas.

“Hay una pandemia y hay un comité de lucha contra el Covid-19, pero esta pandemia del narcotráfico ¿cuándo los pueblos nos hemos organizado en un comité de lucha contra el narcotráfico?», había dicho en ese momento el alcalde del municipio de Magdalena, Tomy Añez, en una reunión de la localidad en la que se denunció la presencia y gravedad de la actividad ilícita.

Es que la situación generada por esta actividad ha llevado a los habitantes a ponerse en pie de lucha y hasta generar acciones para frenar vuelos ilegales.

 

 

El grito de la Iglesia y monjas de San José

“Los acontecimientos de reacción del pueblo de Bella Vista del Iténez en las últimas semanas frente a la actividad desenfrenada del narcotráfico nos llenan de motivación y esperanza de vida con respeto y dignidad en nuestro continente. Las amenazas de muerte representan el poder de los débiles frente a la transgresión que se cometen para beneficiarse económicamente con actividades ilícitas, ilegales e inmorales”.

Así se expresó mediante un comunicado publicado en la web de la Red de las Hermanas de San José de América Latina y el Caribe. La comunidad de religiosas expresó su apoyo y solidaridad para con los habitantes de Bella Vista y la capacidad de denunciar un hecho que genera estragos a nivel social con efectos directos sobre jóvenes, entre otros grupos.

“Inescrupulosos y criminales no sólo son los barones del narcotráfico y la producción de drogas en Bolivia. También son cómplices de la infame explotación los recepcionistas, traficantes y consumidores en Brasil, Paraguay y en todo el mundo.  La iniciativa del pueblo de Bella Vista es también un grito de la comunidad internacional contra un sistema que está robando la vida de niños y jóvenes”, señalan.

Antes lo habían hecho los propios obispos de la Amazonía boliviana a través de un comunicado:

“Desde REPAM Bolivia expresamos nuestro PLENO APOYO Y CERCANIA a la comunidad de BELLA VISTA del ITÉNEZ por la valentía demostrada, a la vez, exhortamos y confiamos en que las autoridades asuman de oficio las responsabilidades propias de su mandato y cada una por su competencia respondan a este clamor que, pide salvar a la juventud y amparar a quien lucha por una sociedad sana y prometedora de un verdadero futuro”, se expresaba.

 

También el propio presidente de la Red Eclesial Panamozónica-Bolivia y obispo del Vicariato de Pando, monseñor Eugenio Coter, en una homilía del 21 de junio reproducida en medios como Vatican News.

Pero la acción del narcotráfico en Beni no es nueva y se arrastra desde hace varios años. De hecho, la actual presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, había dicho hace dos años, cuando era senadora, lo siguiente:

“Desafortunadamente en Beni hay mucho narcotráfico y no hay ningún control. Esa realidad estamos viviendo y nos trae muchas consecuencias. Basta que vayan a las provincias para darse cuenta del nivel de narcotráfico”, dijo Áñez, reproducía en esa oportunidad El Deber.

En aquella ocasión estas palabras, además de denunciar, también estaban inmersas dentro de la lucha política y representaban una crítica directa al gobierno del expresidente Evo Morales.

Los años pasaron, las denuncias prosiguen. El grito no cesa y sigue esperando una respuesta más efectiva.

 

 

 

 

 

 

 

Foto de portada ilustrativa

 

 

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