Este refrán conserva toda una verdad: "Hay que agradecer a esas reinas que han sabido educar caballeros". ¡Gracias a todas ellas! Sin embargo, hay situaciones en las que parece que "la reina", o sea la mamá pretende ser "princesa".
También puede suceder que el hijo siga con "mamitis" y no haya entendido todavía lo que significa aquello de "dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne" (Mt.19,5).
Y es que no se trata de amar más o de amar menos, sino de que cada uno ocupemos el lugar que nos corresponde en la vida. Por eso, cuando uno se casa, la esposa debe ser la número uno en su vida, la mujer de su vida.
Por otro lado, es importante que la esposa acepte que la mamá siempre será el primer gran amor de su marido. Es la mujer que le dio la vida, que le crio y la que le dio todo el amor que pudo entregarle.
Entre la espada y la pared

Para comenzar debemos entender que el lugar de una madre será siempre el de mamá, nada más.
En orientaciones familiares se suelen escuchar un sinfín de historias de terror referentes a este tema, donde las parejas llevan muy buena relación matrimonial hasta que la suegra aparece en el cuadro. Y es que la señora, lejos de venir a unir, se interpone en su relación.
Lo más triste y doloroso para la esposa es cuando su marido otorga siempre un lugar preferencial a su "mami" poniéndola por encima de ella.
Esta situación le hace sentir denigrada, rechazada, pisoteada por el que prometió amarla y protegerla de por vida.
Ningún esposo coherente debe colocar las opiniones o los deseos, gustos o caprichos de su madre por encima de los de su mujer.
El papel de la suegra
Por otro lado, las suegras necesitan ser más inteligentes y nunca criticar a la nuera ni opinar, a no ser que se le pida, sobre diferentes cuestiones que afectan la vida familiar y/o matrimonial de la nueva pareja, como por ejemplo: el orden de la casa, la alimentación y educación de los niños o el estado de su relación de pareja.
Nueras vs suegras
Si una nuera no se siente amada ni aceptada por su suegra difícilmente tendrán una buena relación. Es como si ambas mujeres se sintieran amenazadas una por la otra. Si el marido se va siempre del lado de la madre, la situación se vuelve frustrante para la esposa.
Maridos: ambos amores son igual de importantes. La mamá siempre será su mamá y siempre le deberán respeto y amor. Ella los formó y fue la primera mujer que los amó y los seguirá amando incondicionalmente. Pero a su esposa le deben su total devoción, cuidados, fervor, protección, etc.
Son amores tan distintos y grandes a la vez que no tienen por qué entrar en conflicto. No ha de haber si quiera comparación. Pueden y deben amar a ambas. Su mamá siempre será su madre, pero nunca ha de ser motivo para que su esposa se convierta en ex esposa.
Los esposos deben recordar, en todo momento, que -libremente- prometieron -delante de Dios- amarla, servirla, protegerla, cuidarla y dar su vida por ella de ser necesario. Aquí algunas ideas de cómo demostrar amor a la esposa:











