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El niño que intercambia juguetes por comida en la pandemia y que quiere ser paracaidista

MEXICO
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Luis Ángel, como tanto otros niños mexicanos, ha sufrido intensamente los efectos del confinamiento y la pérdida de empleos que ha golpeado al país norteamericano

Quizá no sea el único en el país, pero Luis Ángel, un niño mexicano de apenas once años, acaparó la atención de los medios nacionales (situados, la mayor parte de ellos en Ciudad de México) cuando comenzó a vender o intercambiar sus juguetes por comida.

El robusto Luis Ángel puso su “tiendita” con los juguetes y algunos libros que le habían llevado, en mejores épocas, los Reyes Magos a su casa del Municipio de Los Reyes La Paz, aledaño a Ciudad de México.

Con mucho tino mercadotécnico se instaló en la acera de una de las zonas que la película de Alfonso Cuarón, ganadora del Óscar en 2018, hizo mundialmente famosa: la colonia Roma. El diario Excélsior y la televisión mexicana ahí lo encontraron, y su difusión fue grande.

ALEXA BUENO
Soldado Alexa Bueno

Soldados y ciudadanos en ayuda

Tan grande que el pasado martes llegaron hasta la confluencia de las calles de Cuauhtémoc y Frontera, donde se sitúa Luis Ángel –acompañado siempre de su mamá, doña Susana—soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), quienes le llevaron regalos y una despensa.

Antes, otro niño que había leído la historia de Luis Ángel, se trasladó a la colonia Roma para darle unos juguetes y también para que los vendiera (Leonardo) y algo de dinero en efectivo, como lo hizo la señora Ayala.

Luis Ángel, como tanto otros niños mexicanos, ha sufrido intensamente los efectos del confinamiento y la pérdida de empleos que ha golpeado al país norteamericano, mismo que enfrenta una doble emergencia: la sanitaria, con cerca de 200,000 infectados de Covid-19, y la económica (la última estimación del Fondo Monetario internacional es que México podría caer hasta el diez por ciento de su Producto Interno Bruto en 2020).

Un diálogo cariñoso

La soldado (y youtuber) Alexa Bueno se acercó a Luis Ángel y le dijo que lo había visto en televisión. En el reportaje televisivo, el pequeño dijo que quería ser militar, cuando sea mayor. Y ése era el motivo de su visita al “puestito” de la Roma.

David Vicenteño, reportero de Excélsior y de Grupo Imagen relata el siguiente diálogo entre la soldado Alexa y Luis Ángel

–Saliste en la tele, ¿sí te viste?*

–No

–Nosotros sí te vimos y ¿adivina qué vimos?*

–Que quiero ser militar.

–Que quieres ser militar, así es. Entonces, nosotros te traemos una sorpresa muy grandota, vale, pero van a venir unos compañeritos, es para que no te vayas a espantar, porque vienen algunos militares conmigo…

Regalo sorpresa

Acto seguido, llegó el capitán segundo de infantería, Sabak Rivas junto a soldados de la Brigada de Fusileros Paracaidistas y le regalaron una película, un vaso, una playera, una cantimplora, una taza y una lámpara, entre otros artículos del Ejército y Fuerza Aérea; además, una despensa que incluía productos de la canasta básica, además de un regalo extra.

“¿Ves la boina que traigo?, te vamos a dar una; ¿me permites ponértela? Párate bien derecho, por favor. La boina carmesí representa el valor y la gracia de todos los paracaidistas, además te traemos un chaleco confeccionado especialmente para ti”, le dijo el capitán Rivas.

La soldado Bueno dijo que Luis Ángel representa a cada uno de los niños mexicanos que tienen un sueño; “yo veo a un niño que antepone a su familia por cualquier cosa. Creo que es un gran valor y al final significa que muchos mexicanos sueñan o desean formar parte del Ejército y Fuerza Aérea mexicanos. Absolutamente nada se los puede impedir”.

Luis Ángel –quien dice que tiene un promedio cercano al 10 en sus estudios—prometió esforzarse más para entrar a formar parte de las filas del Ejército. Pero con la condición de llegar a ser paracaidista.

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