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Al Bano: «Romina ha sido mi gran amor»

AL BANO
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Al Bano habla abiertamente de su relación con Dios y con Romina. El próximo 26 de julio se cumplen 50 años del matrimonio: ¿habrá reconciliación? Lo cierto es que Romina ha vivido el confinamiento junto a Albano, en Italia.

«Era una violenta e intensa pasión. Fantástica, una vida fantástica. Era un binario perfecto». (Al Bano)

Al Bano y Romina Power se conocieron en 1967, en el rodaje de la película «Nel Sole». Fue enamoramiento absoluto, «nada más verla tuve clarísimo que quería estar junto a ella», dijo Albano. Pero Romina -hija del actor Tyronne Power y la actriz de origen mexicano Linda Christian– regresó a su país, Estados Unidos. Él tenía 24 años y ella 16.

¿Un amor fugaz?

Al Bano creyó que aquello había sido una historia de amor fugaz que le había dado un zarpazo en el corazón pero que ahora tocaba olvidar. Sin embargo, ocho meses después Romina regresó a Italia y se puso en contacto con él. Lo que siguió fue una romántica historia de un matrimonio que duraría 30 años.

Al Bano y Romina Power se casaron el 26 de julio de 1970 por la Iglesia Católica, en la iglesia del pueblo de Al Bano, Cellino San Marco. Tuvieron 4 hijos:  Ylennia, Yari, Cristèl y Romina.

Su vida era tremendamente familiar (a la italiana) y el dúo organizó su vida profesional en el mundo del espectáculo de forma que permanecieran todos juntos el mayor tiempo posible.

La madre de Al Bano, la «mamma», tuvo un papel importante para Romina (cuyos padres se habían divorciado) y para el cuidado de sus nietos. Vivían en Cellino, donde él compró un bosque para Romina y ella se encargó de crear la casa. Era un modo de mantener el equilibrio perfecto entre las raíces y la fama.

Romina y Al Bano subían a los escenarios de todo el mundo y eran la pareja que todos deseaban ser: enamorados, apasionados, felices. Sus éxitos se hicieron clásicos: «Felicità», «Sharazam», «Ci sarà», «Tu soltanto tu», «Siempre siempre»…

Irrumpe el dolor

Sin embargo, aquella felicidad se truncó el 6 de enero de 1994. La hija mayor, Ylenia, desaparece en Nueva Orleans (Estados Unidos). Comienza entonces un tortuoso proceso, en el que el dolor por la pérdida de Ylenia hace mella en la pareja.

Romina, convencida de que la hija mayor sigue viva, decide finalmente romper el matrimonio y marcharse a Estados Unidos para seguir con las pesquisas. Hay una búsqueda errática: una vidente asegura a Romina que la joven sigue viva y la cantante ve reafirmada en esa palabrería lo que toda madre quiere escuchar, que podrá volver a ver a su hija.

El rosario para Romina

Lamentablemente no será así. Con todo, Romina afirmará después a una televisión que no se ha separado del rosario y que esta oración le ha ayudado: «Tengo que decir que lo que más me ha ayudado en todo esto es mi fe, es tener el rosario, decirlo, recitarlo y encontrar la paz.»

En 1999, Al Bano y Romina se divorcian. Él la deja marchar, «respeté su decisión», dice lacónicamente. «Es un momento muy duro para cualquier persona, ¿no? Sobre todo si eres una persona que cree que es una unión para toda la vida

En 2014 Romina cederá y la pareja (ya divorciada) reconocerá oficialmente la defunción de Ylenia Carrisi Power. Ambos siguen llorándola.

En 2001, aparece en la vida de Al Bano la presentadora italiana Loredana Lecciso. Con ella se casa por lo civil y tendrá 2 hijos, Jasmine y Albano. Han tenido sus idas y venidas, pero en la actualidad viven juntos y en las redes sociales se muestran sonrientes.

Odio, rabia, impotencia

¿Qué hay en el fondo del corazón de Al Bano? Es lo que el programa «Lazos de Sangre» de Televisión Española trató de mostrar con una larga entrevista al cantante.

En ella habló tanto de la desaparición de Ylenia como de su matrimonio y su divorcio, una ruptura que le rompió el alma: «El dolor se queda y nadie te lo quita, pero no quiero que sea el protagonista absoluto de mi vida», afirmó. Sentía, afirmó, «odio, rabia, impotencia, porque no podía resolver mi problema y he buscado todo para resolverlo».

«Luché mucho en contra de Dios»

«En esto he tenido un gran problema con Dios», confesó. «Yo soy creyente pero pasó lo que pasó en aquellos años: con mi hija que desapareció, con Romina que se marchó. Parecía que todo estaba en contra de mí, ¿no? Era algo que no aceptaba. Yo decía: ‘Soy un buen cristiano, un gran trabajador, un hombre sincero, ¿por qué va todo en mi contra? No merezco esto‘. Y entonces luché mucho en contra de Dios».

«Para mí, el amor por Romina era eterno»

Al Bano no pudo ser más claro: «Romina fue una grandísima mujer. (…) Romina ha sido mi gran amor«. Acerca de su matrimonio con ella, dijo: «Ha sido un momento irrepetible, nuestro amor era inmenso. Fue un gran, gran, gran amor. Cuando vives esta experiencia no puedes cambiar, es imposible cambiar; lo vivo con toda la fuerza del amor, para mí era eterno».

«En las canciones, en todas las cosas que hacíamos, había una… Era como el fuego del volcán Etna, siempre fuego vivo«, añadió.

«Es la madre de mis cuatro hijos»

«En ella reconozco el gran amor que ha sido y que es también la mamma de mis cuatro hijos. Esto es una verdad que no se puede de ninguna manera eliminar en mi vida.»

En cuanto a su relación con Dios, afirmó que con los años se ha producido un cambio: «Pensando en la cara de la tristeza que la vida te presenta, tienes que estar atento a no ser víctima de ti mismo. He entendido que tengo que luchar, que tengo que ser mejor cristiano, hacer más hincapié en las ganas de vivir. Reaccionar ante lo malo que la vida te trae.»

«Nunca he perdido la fe en Dios»

«He vivido una vida que era un regalo de Dios«, continuó. «Cuando mi padre me contaba lo que pasó en la guerra, me decía: ‘Nunca he perdido la fe en Dios’. Y prosiguió: «En la vida de cada uno puede pasar de todo. Y tú no puedes aceptar lo bueno como un regalo de Dios y cuando pasa el mal como una venganza de Dios.»

De este modo, Al Bano concluyó: «La primera respuesta fue ‘soy cristiano, creo firmemente, y si conozco bien qué es la cristiandad, tú sabes que el hijo de Dios ha sido matado». La desaparición de Ylenia, el divorcio de Romina… «Esto ha pasado, se queda en una parte del corazón -asegura- pero no tiene que decidir el camino de mi vida«.

¿Juntos de nuevo?

En 2013, Al Bano y Romina reciben la propuesta de volver juntos a los escenarios y ambos dicen sí. Regresan y ya no es como antes, pero las distancias se acortan. Las canciones vuelven a transmitir y a Loredana no le pasa desapercibido.

«Parece ser que llevaba muy mal los celos de ver a Al Bano con Romina», apuntó la periodista Beatriz Cortázar.

En 2016, Romina hace pública su relación con el productor Brian Sweeney, con quien ya lleva cuatro años unida.

Romina en casa de Albano

La relación entre Al Bano y Loredana es ahora estable. Pero con la crisis del coronavirus, ocurrió un giro inesperado en esta historia: Romina ha pasado este tiempo de encierro en casa de Albano, en Italia, en una zona especial dentro de la finca.

“Desde hace años, Romina y yo mantenemos solo una relación profesional -aseguró Albano el pasado 9 de junio a la revista italiana «Diva e donna»-. Es cierto que está en Cellino San Marco, porque vino a Italia para grabar un programa y después por la cuarentena decidió quedarse en la casa que tiene en mi finca. Está de paso». 

Son tiempos difíciles para Al Bano porque la cuarentena ha obligado a cancelar sus conciertos y debe seguir manteniendo económicamente a unas 50 familias que viven del trabajo en sus viñedos y olivos, además del montaje de sus espectáculos.

El próximo 26 de julio, el calendario recordará a Romina y Al Bano que se cumplen 50 años de su boda. ¿Será que aquella historia de amor no ha visto todavía su mejor capítulo? En la finca, una pequeña iglesia con espadaña forma parte de la propiedad y ha sido testigo de todo lo que ha ocurrido en este medio siglo. Veremos qué sucede.

Aquí puedes escuchar el «Ave Maria» en la voz de Al Bano:

 

 

 

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