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Así se «entierra» a un obispo en Nicaragua en tiempos de Covid-19

BOSCO VIVAS
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El adiós a monseñor Bosco Vivas Robelo, cuya muerte no está exenta de interrogantes en el país centroamericano

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Personas saliendo de sus casas y agitando banderas. El último adiós a monseñor César Bosco Vivas Robelo llenó de emoción a gran parte de la feligresía en Nicaragua, país centroamericano que hoy llora la muerte de este obispo de 78 años vinculado a la diócesis de León (actualmente era emérito).

Lo que podría haber sido aún más multitudinario, debido a la crisis del coronavirus terminó siendo «algo más directo» y ha generado que sin previo velatorio las exequias se realizaran de manera privada en la Catedral de León (declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad bajo la administración de este obispo).

Algunas imágenes difundidas en redes sociales y medios locales dejan de manifiesto el cariño que este obispo había despertado en la gente a pesar de que durante su vida muchos lo cuestionaron por entender que tenía una postura de acercamiento al régimen de Daniel Ortega.

Por ejemplo, en 2019, durante el aniversario de la muerte del monaguillo Sándor Dolmus, fue criticado por su actitud de mediación entre policías y opositores en medio de disturbios durante el servicio religiosos.

Más imágenes aquí (hacer click en galería): 

 

Pero desde la Arquidiócesis de Managua se emitió un comunicado en el que se lamenta la muerte de este obispo, quien además fue recordado por otras figuras relevantes de la Iglesia en Nicaragua como la del obispo auxiliar Silvio José Báez, actualmente en el exilio por sus diferencias con el régimen de Ortega.

 

 

¿Murió por Covid-19?

No obstante, en medio de todo esto, surge una vez más la pregunta acerca de la causa de su muerte. Lo que se manejaba a esta el momento estaba vinculado a problemas respiratorios.

“Ahora toda cosa respiratoria dicen que siempre es tendencia que sea Covid-19 (…) Una sospecha”, expresó a La Prensa el cardenal Leopoldo Brenes.

Vivas Robelo había sido hospitalizado el pasado 16 de junio tras presentar complicaciones de salud y en base a un relevamiento hecho por Radio Darío, el obispo habría presentado altas temperaturas por lo que no se descartaba la posibilidad de someterlo a una prueba de Covid-19.

Sin embargo, el diagnóstico sobre Vivas Bosco no había sido mencionado ni por la Diócesis de León ni por la propia Conferencia Episcopal de Nicaragua.

Lo cierto es que la muerte de este obispo sucede en un momento donde la falta de transparencia con respecto a la información en Nicaragua sobre los casos de coronavirus viene siendo denunciada de manera constante.

Más allá de todo esto y las interrogantes, por estas horas este país centromaericano sigue recordando a este obispo, reconocido por su devoción a María, nacido en 1941 y designado a desarrollar su labor pastoral en León por el papa Juan Pablo II en 1991. Un claro ejemplo de cómo se llora y se “entierra” a un obispo en Nicaragua en medio de la pandemia del coronavirus.

 

 

 

 

 

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