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Encontrando la fe en los superhéroes: de la espiritualidad de Superman a las heridas de Wolverine

Callahan | Shutterstock
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El padre Christopher Ortega habla con Tomek Grodecki sobre encontrar a Dios en ‘El hombre de acero’, la serie animada de ‘X-Men’ y ‘Batman: la serie animada’.

El padre Christopher Ortega es un vicario parroquial de la parroquia de Santa Teresa de Ávila en Albany, Georgia (Estados Unidos). Además de tener cientos de feligreses, ¡tiene también miles de seguidores en Instagram! Como bloguero y presentador del podcast Casual Conversations, el padre Christopher es famoso por su entendimiento de la fe y de la cultura popular. No sin motivo, su lema es “estar EN el mundo pero no ser DEL mundo”.

“De pequeño, siempre me gustaron los dibujos animados”, afirma. “Siempre me gustaron las Tortugas Ninja, Spider-Man, Superman… y ese deseo siempre ha estado ahí”.

FR CHRISTOPHER ORTEGA
Photo provided by Tomek Grodecki

Juntos, conversamos sobre temas religiosos que pueden encontrarse en las historias de superhéroes. El artículo contiene algunos spoilers de la película El hombre de acero, la serie animada de los años ‘90 de X-Men y Batman: la serie animada, también de la década de 1990.

Tomek Grodecki: En El hombre de acero se reúne con un sacerdote. En el cómic Superman For All Seasons habla con un pastor. ¿Por qué un personaje como Superman busca ayuda en el clero?

Padre Christopher Ortega: Tío, ¿por qué me preguntas esto? (risas). En la película, Superman es el hombre más fuerte de la Tierra y su cuerpo solamente responde a la radiación del Sol, que lo hace más fuerte. Tuvo una experiencia en la que su padre le explicaba que tenía que decidir qué tipo de hombre quería ser. Bueno o malo. Sea lo que sea que elija, va a cambiar el mundo.

Pero luego está el código moral, algo que nos ayuda a entender lo que está bien y lo que está mal. Así que, aunque Superman sea fuerte –y aunque pueda terminar haciendo el bien–, tiene dificultades para tomar las decisiones correctas, para decidir lo que es obrar bien.

El sacerdote le dice: “¿Qué te dice tu instinto?”, y Superman responde: “Que Zod no es de fiar. El problema es que tampoco sé si los habitantes de la Tierra lo son”. Le cuesta resolver cuál es la acción correcta y, aunque Superman es un alienígena, aunque no pertenece a la Tierra, aun así tiene estos dilemas. Necesita dirección. Necesita esas respuestas. Está buscando algo por encima de él. Está buscando orientación y, en última instancia, es el sacerdote el que se la da. Le proporciona una guía. Le señala hacia la verdad. Le señala a Dios.

Se supone que el sacerdote es quien habla con Dios, quien habla con Jesús. El sacerdote habla con el Espíritu Santo, con Dios Padre. Así que, idealmente, el sacerdote ha de conocer cosas más profundas, las verdades del alma, las verdades del ser humano. A fin de cuentas, el sacerdote intenta guiar a todo el mundo para entender aquello que es verdadero, bueno y hermoso. Para hacer lo correcto. Así que creo que no hay duda de que Superman está buscando eso. Quiere que le guíen. 

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“Practicing from the Summa Angelica” The Summa Daemonica teaches you about the enemy, his tactics, how he hurts and divides the human race. The Summa Angelica assists in equipping you to fight the Enemy. We must learn how to use the gifts and spiritual graces that he has given us in the sacraments. “Remain humbly grounded in God. It is not by your power that you expel darkness, but by His power. You are the instrument, let him wield you. Let not pride remain when remaining steadfast in battle.” Summa Angelica, Paragraph 362 — My imagination runs wild when I think of spiritual warfare. I see elements within a lot of movies and I’m like, “yeah! That totally captures an element of the spiritual life!” The Summa Angelica is from my imagination. The Bible gives you the story of our redemption and it gives you the foundation for your relationship with God. I imagined the Summa Angelica being this book to teach and equip you for the Real Battle when the Enemy manifests itself and you fight to save others! It teaches you how to have a humble and prayerful disposition, all the while giving you prayers and weapons to fight evil. — @hvitravn did a phenomenal job incorporating elements I was thinking of. I enjoy her artwork and how she was able to capture this. Thank you! This is incredible!!

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Es una parte bastante interesante, porque Superman y el sacerdote hablan sobre un “acto de fe”: “A veces primero hay que hacer un acto de fe. Lo de fiarse viene luego”. Este concepto puede encontrarse en las obras del filósofo y teólogo Søren Kierkegaard.

Hay una parte de nosotros que se mantiene en incertidumbre. Hay una parte de nosotros que, sencillamente, no sabe lo que va a suceder. La fe nos permite ver las cosas que no podemos ver. Nos permite confiar en alguien. La cosa es que, en realidad, no podemos dividir fe y confianza. Ambas van de la mano. Aunque entiendo a lo que se refiere el sacerdote. Tienes que ser capaz de confiar en que algo va a suceder. Tienes que mantenerte firme y mirar lo bueno que hay en algo.

Y luego, cuando habla sobre confianza, se refiere básicamente a nuestra relación con la gente. Confías en lo bueno, confías primero en Dios. Eso es la fe. Y entonces, cuando el sacerdote dice que la parte de la confianza viene después… confías en Dios, pero empiezas a confiar en los humanos. Empiezas a entregarte a los demás. En realidad esa es la parte de la vida espiritual. Todo fluye en torno a nuestra relación con Dios. A partir de ahí, hemos de abrirnos a las personas. A partir de ahí empezamos a interactuar y relacionarnos con los demás.

Creo que a eso es a lo que se refiere el sacerdote. Primero hay que hacer el acto de fe. La parte de confiar viene después. Tienes que confiarte a un Ser Superior primero. Un Coste Superior. Un Bien Superior. Simplemente: Dios. Y después, desde ahí, empiezas a interactuar y emplear esa confianza con otros individuos, que están rotos, que están heridos también, y así haces lo correcto.

Sé que eres un fan de X-Men. En uno de los episodios de la serie animada, Rondador Nocturno (Nightcrawler, por su nombre original) es un monje que habla del Evangelio a Lobezno (Wolverine, en el original inglés). ¿Qué impresión tuviste después de verlo?

Me resultó bastante interesante revisitar este episodio. Primero, me sorprendió lo explícitamente que hablaba de Dios. Está muy bien, porque puedes ver lo herido que está Lobezno (y cómo Rondador entiende ese dolor), pero cómo al final Lobezno no permite que ese dolor y ese odio permanezcan en su interior. Se permitió a sí mismo abrirse al amor de Dios.

Creo que Rondador Nocturno dice: “Ver con ojos diferentes”. Los ojos de Lobezno estaban cerrados y se negaba a salir fuera de sí mismo. Así que creo que es fantástico ver a Rondador hablando de que sí, que existe el dolor, que existe la ira, que tenemos mucho en nuestra contra. Pero que eso no tiene por qué definirnos. Todavía podemos cambiar. Podemos ver las cosas como Dios las ve.

Hay un episodio de Batman: la serie animada que quizás no está relacionado con la fe, pero que me gustaría abordarlo. En el episodio Nunca es demasiado tarde (It’s Never Too Late, en el original), Batman forma equipo con un sacerdote. ¿Qué opinas de esto?

Lo que de verdad es fantástico en este episodio es la idea de que nunca es demasiado tarde. Nunca es demasiado tarde para cambiar. Puedes ver al señor del crimen Arnold Stromwell que está decepcionado con la vida y que tiene dinero y poder, pero que solo le han traído miseria. Su matrimonio se desquebraja. Su hijo está enganchado a las drogas. Su imperio se viene abajo. Y a él ni siquiera le importa. Sigue intentando tener más poder.

Y Batman, con la ayuda del padre Michael, es capaz de hablar con él de ello, de hacerle ver que puede cambiar, que él no es así. Que puede ser diferente. Y al cambiar, puede cambiar el mundo que le rodea. Lo que le sucede a su hijo, puede detenerlo. El resultado no tiene que ser igual para otras personas.

Lo cierto es que es un episodio estupendo. Con el arrepentimiento en el centro. Con la idea de ser capaz de cambiar. Siempre hay oportunidad de volver a Dios, de volver a hacer el bien.

Una pregunta extra: ¿por qué te disfrazaste de Batman?

¿Que por qué me vestí de Batman? ¡Porque era muy divertido! (risas). Creo que alguien me dio ese pijama y los niños en la escuela estaban teniendo un Día del Pijama en diciembre, así que pensé: “Oye, ¡yo tengo pijama! ¡Me lo voy a poner también!”. Fue muy divertido ser un niño otra vez con ellos, tener una personalidad de niño. Y, claro está, ¡fingir ser Batman!

Un especial agradecimiento a Steven McCormick por la ayuda de edición.

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