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Cómo la Cruz de Malta ayudó a los refugiados durante la Segunda Guerra Mundial

Maltese cross
Sergieiev | Shutterstock
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Los malteses pintaban cruces de malta en las fachadas de sus casas con un propósito

Hay muchas fotos de la época de la Segunda Guerra Mundial que muestran cruces de Malta pintadas en las fachadas de las casas en la isla de Malta. La Cruz de Malta se ha asociado durante mucho tiempo con los Caballeros de Malta, ya que fue utilizada ya en el siglo XVI por los Caballeros Hospitalarios durante las Cruzadas, y el símbolo se mantuvo intacto cuando pasaron a ser la Soberana Orden Militar de Malta.

Pero, ¿qué llevó a tantas personas a poner la imagen en las fachadas que dan a la calle?

La Cruz de Malta está tan impregnada de simbolismo como de historia. La figura es reconocible por la forma en que cada punto de la cruz está en ángulo hacia afuera, formando ocho puntas. Malta Uncovered señala que estos ocho puntos simbolizan tres cosas: en primer lugar, forman parte del símbolo de un «guerrero cristiano», representan las ocho obligaciones o aspiraciones de los caballeros, que son:

«Vivir en la verdad, tener fe, arrepentirse de los pecados, dar prueba de humildad, amar la justicia, ser misericordioso, honesto y sincero, y soportar la persecución».

Los ocho puntos también representan a las ocho naciones cuyos compatriotas eran admitidos en la orden. Malta Uncovered explica que estos incluyen «Auvernia, Provenza, Francia, Aragón, Castilla y Portugal, Italia, Baviera (Alemania) e Inglaterra (con Escocia e Irlanda)». El sitio señala que la enseñanza moderna sostiene que los puntos también simbolizan las ocho «bienaventuranzas» o «bendiciones» de la orden:

«Un buen socorrista al servicio de la Orden de San Juan [Caballeros de Malta] es observador, tiene tacto, es ingenioso, hábil, sin doblez, sabe discernir, es perseverante y comprensivo”.

Ahora que conocemos el simbolismo detrás de la Cruz de Malta, es comprensible que los ciudadanos de Malta pintaran cruces en sus casas como un signo de solidaridad con sus protectores. Después de todo, la Cruz de Malta es el símbolo guía de sus caballeros, arraigados en la cultura maltesa durante cientos de años. Si bien esta práctica podía ser una muestra obvia de apoyo, sin embargo, también fue durante cierto tiempo un código.

Un informe de Television Malta (TVM) revela que pintar las cruces maltesas en la fachada de la casa de una persona era una forma de anunciar a la comunidad que el hogar tenía espacio para alojar refugiados. La práctica comenzó en 1940, cuando comenzaron a caer bombas sobre Malta. Como los ataques se dirigieron a sus tres ciudades más pobladas, se estimó que un tercio de sus 85.000 habitantes fueron desplazados.

Con el fin de proteger a la ciudadanía, y mantener a los refugiados lejos del camino de los militares, los desplazados fueron enviados a las ciudades y pueblos más rurales del interior, donde estaban más seguros frente a los ataques. Sin embargo, dado que había muy pocos refugios, la gente de estos pequeños pueblos acogió a las familias desplazadas para pasar el momento más difícil de la guerra.

Estas casas privadas que dieron la bienvenida a los refugiados comenzaron a pintar cruces maltesas en sus casas para mostrar a cuántas personas se estaban dando refugio. Las cruces también facilitaron a los funcionarios del gobierno ver dónde podría haber espacio suficiente para otra familia de refugiados. Al mismo tiempo, mostraban la generosidad de cada granja, mientras mostraban que tenían más para dar, si había alguien más en necesidad.

 

 

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