Aleteia

¿Cómo enfrentar la muerte de un ser querido durante la pandemia?, responde el papa Francisco

MOURN
Shutterstock | Photocarioca
Comparte

Editora Librería Vaticana publicó el libro: Diversos y unidos 

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Diversos y unidos. Comunico y, por lo tanto, soy, es el titulo del libro publicado por la Editora Librería Vaticana recientemente. En tiempos de pandemia, se presentan al público algunos de los discursos más destacados del papa Francisco sobre las relaciones familiares. En especial, cabe destacar la reflexión del Pontífice sobre el luto en la familia por la pérdida de alguno de sus miembros.

“Cotidianamente…unidos”, es la parte del texto que expone con frescura el modelo de la familia de Nazaret que “hace normal el amor y no el odio”, modelo familiar que “convierte en normalidad la ayuda recíproca, no la indiferencia y la enemistad”. 

Podemos imaginar a María dolorida por sobrevivir a la muerte de su esposo, o en lágrimas,  mientras baña con ellas el cuerpo exánime de su hijo tras la crucifixión. En tiempos de coronavirus, el dolor de muchas familias es indescriptible cuando el luto es prematuro o los ritos y ceremonias fúnebres se hacen fugaces por las estrictas medidas de seguridad.

Diversi e Uniti ©LibreriaEditriceVaticana

Parecería que la voz del Papa, en el fondo, diría a esas personas adoloradas que despiden a un ser querido que por “más que la muerte forme parte de la vida cotidiana, nunca nos va a parecer algo natural”.

“Provoca un dolor desgarrador y un desconcierto que no sabemos explicar, y hasta a veces echamos la culpa a Dios. Sin embargo, con la gracia divina, muchas familias muestran que la muerte no tiene la última palabra. La fe y el amor que nos unen a quienes amamos impiden que la partida de este mundo se lo lleve todo, que nos envenene la vida y nos haga caer en el vacío”.

Las relaciones familiares aparecen en este panorama como un ‘antivirus’ contra la desesperación y, que a la luz de la fe, puede ‘consolarnos unos a otros’, sabiendo que el Señor ha vencido a la muerte de una vez por todas, sostiene el Papa.

Y la esperanza nos asegura que nuestros difuntos están en las manos fuertes y buenas de Dios. Así, la experiencia del luto puede ayudar a estrechar aún más los lazos familiares, a unirnos en dolor con otras familias y en la esperanza, explica Francisco sin dar una receta.

El Papa va contra corriente a la cultura occidental que educa a esconder las propias emociones. “Sin negar el derecho al llanto, el sentir la ausencia de uno de nosotros nos permite también percibir más concreto y cercano el sacrificio de Cristo, que murió, resucitó y fue glorificado por el Padre, y su irrevocable promesa de llevar consigo a todos los suyos a la vida eterna. El amor de Dios es más fuerte que la muerte”.

El hilo de la reflexión son las catequesis del Papa durante las audiencias generales de los días  miércoles. Del 10 de diciembre de 2014 hasta el 16 de septiembre de 2015.

En especial, Francisco afirma que con la gracia divina muchas familias demuestran que la muerte no tiene la última palabra (17.06.2015 – pág. 93-102). Presenta al “buen Pastor que acompaña en el momento de la última soledad que él ya ha atravesado y conoce bien el paso oscuro de esta vida a la otra, a la gloria”.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.