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¿Por qué gritan las personas?

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«La rabia es un ácido que puede causar más daños al recipiente en el que está almacenado que cualquier cosa en que se derrame» Mark Twain.

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Cuando alguien está enojado, hay una variedad de razones que le llevan a gritar.

La mayoría de las veces, esas razones no son buenas, por eso es importante que el destinatario reaccione correctamente, evitando ser reactivo.

Es importante entender por qué alguien está gritando, pues muchas veces el grito es un indicativo de problemas en la psique central de esa persona y puede no tener nada que ver con la persona que lo recibe.

Su grito es un reflejo de su inestabilidad emocional, aunque se destine a mostrar fuerza y dominio de la situación.

Aquí algunas de las razones por las cuales una persona grita cuando está irritada:

Débiles habilidades de enfrentamiento

Muchas personas gritan porque es su mecanismo para enfrentar situaciones difíciles.

Pero ese mecanismo no trae buenos resultados a largo plazo.

Si una persona aprende que solo está arriba si grita, necesita ayuda para encontrar mejores maneras de regular sus emociones.

Ella empieza a usar la explosión emocional como forma de lidiar con la vida y eso no es saludable ni para ella, ni para quien se vuelve destinatario de los gritos.

Pérdida de control

Una persona puede gritar porque siente una pérdida de control sobre determinada situación.

Ella puede ser dominada por los pensamientos, sentimientos y emociones y estar sufriendo una pérdida de control sobre esas cosas al mismo tiempo.

Está en un confuso lío mental, entonces grita para intentar controlar lo que está experimentando.

Ella no tiene habilidades de enfrentamiento adecuadas para recuperar el control sobre la situación, entonces recurre al grito para sentir que está en control.

A pesar de que a veces consigue esa falsa sensación de control, ésta es temporal, porque la mayoría de los problemas no se resuelven a través de los gritos.

Una persona puede parecer «agradecida» frente a un grito simplemente para calmarlo, pero, en realidad, nada se resuelve a largo plazo.

Sentirse amenazado

Los valentones son, muchas veces, personas que tienen una mentalidad emocional muy sensible y están intentando protegerse todo el tiempo.

Siempre que se sienten amenazados, reaccionan. Y gritar es una herramienta que usan proactivamente cuando se sienten amenazados.

Tendencias agresivas

Algunas personas son simplemente individuos agresivos. Pueden gritar y la agresión puede aumentar a nivel físico.

Rara vez se ve una pelea física que no ha empezado con voces alteradas y gritos.

Si alguien que no conoces te está gritando, es bueno estar «en guardia», pues los gritos pueden llevar a un enfrentamiento físico.

Es importante evitar reaccionar de forma agresiva en esas situaciones, porque es como derramar gasolina en el fuego de su rabia y las cosas se pueden volver aún peores.

Si alimentas la agresividad, es probable que el griterío se vuelva agresión física.

Comportamiento aprendido

Algunas personas se vuelven ‘gritonas’ porque crecieron en una casa donde sus papás gritaban regularmente.

Ellas aprendieron que, cuando surgen conflictos, es necesario aumentar el tono de voz.

Ellas no aprendieron comportamientos adecuados de enfrentamiento cuando están frente a conflictos y situaciones difíciles.

Gritar siempre fue su reacción para cualquier situación de turbulencia.

Sentirse desatendido

Algunas personas levantan su voz y gritan de rabia porque sienten que la otra persona no las escucha.

Ellas repiten su mensaje varias veces hasta que, finalmente, recurren a los gritos de rabia porque la otra persona no responde a su tono de voz original.

Este es, con frecuencia, el caso de los padres que gritan.

Los padres sienten que sus hijos no están oyendo, entonces en lugar de seguir repitiendo, ellos gritan a sus hijos.

El problema es que eso realmente afecta a los niños.

Las investigaciones han mostrado que los gritos pueden ser tan perjudiciales como el abuso físico.

 

(Por Awebic. Esta es una traducción de Awebic del artículo original publicado en Life Hack, escrito por la Dra. Magdalena Battles).

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