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Papa Francisco reafirma el «compromiso irreversible» de Juan Pablo II con el ecumenismo

JAN PAWEŁ II
Wojtek Laski/EAST NEWS
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25 aniversario de la firma de la Carta encíclica Ut unum sint por el papa polaco 

Algo es cierto, la unidad no es principalmente el resultado de nuestra acción, sino que es don del Espíritu Santo”, escribió el papa Francisco que recordó el 25 aniversario de la firma por parte de san Juan Pablo II de la Carta encíclica Ut unum sint. 

Lo hizo a través de una carta firmada el 24 de mayo de 2020, dirigida al cardenal Kurt Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. 

El Papa consideró que la unidad de los cristianos necesita de la fe. Sin embargo, “esta «no vendrá como un milagro al final: la unidad viene en el camino, la construye el Espíritu Santo en el camino”. 

Por lo tanto, instó a invocar “al Espíritu con confianza, para que guíe nuestros pasos y cada uno escuche con renovado vigor el llamado a trabajar por la causa ecuménica; que Él inspire nuevos gestos proféticos y fortalezca la caridad fraterna entre todos los discípulos de Cristo, «para que el mundo crea» (Jn 17,21) y se acreciente la alabanza al Padre que está en el Cielo”. 

¡Que todos sean uno!” 

La Carta encíclica Ut unum sint. – recuerda el Papa – fue concebida “con la mirada puesta en el horizonte del Jubileo de 2000”. Juan Pablo II “quería que la Iglesia, en su camino hacia el tercer milenio, tuviera en cuenta la oración insistente de su Maestro y Señor: “¡Que todos sean uno!” (cf. Jn 17,21). 

Francisco confirmó «de modo irreversible» el compromiso ecuménico de la Iglesia Católica presente en esta Encíclica. 

Juan Pablo II “la publicó en la Solemnidad de la Ascensión del Señor, colocándola bajo el signo del Espíritu Santo, el artífice de la unidad en la diversidad, y en este mismo contexto litúrgico y espiritual la conmemoramos y proponemos al Pueblo de Dios”. 

Así, el Papa reiteró la importancia de la  “unidad de los cristianos” a la que aspiraba san Juan Pablo II, en línea con el Concilio Vaticano II “con ayuda de la gracia del Espíritu Santo”. 

También – citó a su predecesor – que afirmó que el Espíritu, mientras «obra la distribución de gracias y servicios», es «el principio de la unidad de la Iglesia» (ibíd., 2). 

La “Encíclica Ut unum sint reitera que ‘la legítima diversidad no se opone de ningún modo a la unidad de la Iglesia, sino que por el contrario aumenta su honor y contribuye no poco al cumplimiento de su misión’ (n. 50)”. 

Diversidad y multiplicidad

De hecho, aseguró Francisco: «sólo el Espíritu Santo puede suscitar la diversidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, producir la unidad. […] Es él el que armoniza la Iglesia. Me viene a la mente aquella bella palabra de san Basilio, el Grande: Ipse harmonia est, él mismo es la armonía» (Homilía en la catedral católica del Espíritu Santo, Estambul, 29 noviembre 2014). 

En este aniversario, doy gracias al Señor por el camino que nos ha permitido recorrer como cristianos en busca de la comunión plena. Yo también comparto la sana impaciencia de aquellos que a veces piensan que podríamos y deberíamos esforzarnos más. Sin embargo, no debemos dejar de confiar y de agradecer”. 

Sanar heridas seculares y milenarias

En efecto, el Papa agradeció por los muchos pasos dados en estas décadas por los cristianos “para sanar heridas seculares y milenarias” porque, según opinó, “ha crecido el conocimiento y la estima mutua, favoreciendo la superación de prejuicios arraigados; se ha desarrollado el diálogo teológico y el de la caridad, así como diversas formas de colaboración en el diálogo de la vida, en el ámbito de la pastoral y cultural”. 

Cristo camina con nosotros 

En su mensaje, pensó a los que llamó “mis queridos Hermanos”, es decir a los cristianos que presiden “las diversas Iglesias y Comunidades”; y también en todos “los hermanos y hermanas de todas las tradiciones cristianas que son nuestros compañeros de viaje”. 

“Al igual que los discípulos de Emaús, podemos sentir la presencia del Cristo resucitado que camina a nuestro lado y nos explica las Escrituras, y reconocerlo en la fracción del pan, en la espera de compartir juntos la mesa eucarística”. 

Nuevas iniciativas a favor de la unidad cristiana 

El Papa anunció dos iniciativas que el Vaticano está llevando adelante para promover la unidad de los cristianos:  “La primera es un Vademécum ecuménico para obispos, que se publicará el próximo otoño como estímulo y guía para el ejercicio de sus responsabilidades ecuménicas”. 

“El servicio de la unidad es un aspecto esencial de la misión del obispo, quien es «el principio fundamento perpetuo y visible de unidad» en su Iglesia particular”. 

La segunda iniciativa es la presentación de la revista Acta Œcumenica, que, en la renovación del Servicio de Información del Dicasterio, se propone como un subsidio para quienes trabajan para el servicio de la unidad”. 

¿Cuánto camino nos separa todavía?

En el camino hacia la comunión plena es importante recordar el trayecto recorrido, pero también se necesita escudriñar el horizonte con la encíclica Ut unum sint, preguntándose: “¿cuánto camino nos separa todavía?”, añadió. 

Por ultimo, el Papa confía que la unidad de los cristianos sea obra del Espíritu Santo, no como un milagro al final sino como un camino que se hace al andar: “la unidad viene en el camino, la construye el Espíritu Santo en el camino”. 

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