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El lago Tiberíades podría desbordarse después de años de sequía

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A pesar de que el lago de Tiberíades llevaba varios años amenazado por la sequía, las lluvias abundantes de estos últimos meses lo dejan actualmente a punto de desbordarse. ¡Por primera vez desde 1992! Incluso en 2020, el famoso lago sigue dando que hablar…

Situado al noreste de Israel entre los Altos del Golán y Galilea, el lago de Tiberíades, conocido también como mar de Galilea, es una reserva de agua de 160 km² que ocupa el lugar de una falla geológica. Es la reserva de agua dulce más grande de Israel y supone un 25 % de su abastecimiento. Es rico también en un ecosistema único y en una historia más que milenaria.

Desde comienzos de enero, unas intensas precipitaciones han hecho aumentar el nivel de este célebre lago de agua dulce, de 3,12 metros, situándolo a 208,96 metros por debajo del nivel del mar, a solo 16 cm de la “línea roja superior”. Y existe el riesgo de que no se detenga ahí, porque con la aparición de las primeras altas temperaturas, la nieve de las cimas de la meseta del Golán comienza a fundirse y a desembocar regularmente en el lago.

Con esta perspectiva, las autoridades israelíes contemplan abrir la presa situada en el kibutz Degania para que el agua se vierta al río Jordán. Se trataría entonces de una medida excepcional que solamente se ha tomado dos veces desde la creación de la presa en 1931, en 1969 y en 1992.

Por lo tanto, la situación es, cuanto menos, inédita, sobre todo dado que en abril de 2017 el nivel del famoso lago había alcanzado su bajo histórico, con 214 metros por debajo del nivel del mar y preocupaba a los científicos. En efecto, la bajada del nivel del lago aumentaba su salinidad y ponía en peligro la fauna y flora locales, como muchos peces, por ejemplo.

Así que la naturaleza recupera sus derechos, pero las autoridades han precisado que las lluvias de estos últimos meses no bastarán para compensar los cinco años de sequía en el país. En cualquier caso, dos mil años más tarde, el lago todavía da que hablar y, aunque los cristianos del mundo entero no puedan visitarlo en este momento a causa de la pandemia del coronavirus, sique siendo un lugar único y querido en sus corazones.

Y es que fue en sus orillas donde Jesús realizó numerosos milagros y donde llamó a Simón, Andrés, Santiago y Juan, sus primeros discípulos, que abandonaron sus redes de pesca para seguirlo.

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