Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 27 noviembre |
Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
home iconEspiritualidad
line break icon

Coronavirus: El Papa reza por ancianos aislados o en asilos

RÓŻANIEC

Pope Francis/agefotostock/East News

Vatican News - publicado el 15/04/20

En la Misa de este miércoles en Santa Marta, Francisco anima a orar para que Dios esté cerca de las personas mayores que tienen miedo de morir solas y sienten la pandemia como algo agresivo

Este 15 de abril, en la Misa en la Casa Santa Marta del Vaticano, el Papa pidió a Dios que esté cerca de las personas ancianas que están aisladas o en los asilos de ancianos en estos tiempos difíciles.
En su homilía, recordó la fidelidad de Dios que sigue caminando con su pueblo como salvador: esta fidelidad es una alegría para todos nosotros y enardece nuestros corazones.
En la Misa matutina celebrada –y transmitida en vivo– en la Capilla de la Casa Santa Marta, este Miércoles de la Octava de Pascua, el Papa Francisco pidió por los ancianos:

“Recemos hoy por los ancianos, especialmente por quienes están aislados o en los asilos de ancianos. Ellos tienen miedo, miedo de morir solos. Sienten esta pandemia como algo agresivo para ellos. Ellos son nuestras raíces, nuestra historia. Ellos nos han dado la fe, la tradición, el sentido de pertenencia a una patria. Oremos por ellos para que el Señor esté cerca de ellos en este momento”.

En su homilía, el Papa comentó las lecturas de hoy, tomadas de los Hechos de los Apóstoles (3, 1-10), en las que un hombre, paralítico de nacimiento, es curado, a través de la oración de Pedro, «en nombre de Jesucristo»; y el Evangelio de hoy (Lc 24, 13-35) en el que Jesús resucitado camina con los discípulos de Emaús explicándoles el misterio de su muerte.

Los dos discípulos lo invitan a quedarse con ellos, y reconocen al Señor sólo cuando parte el pan en la mesa. Dios –afirma el Papa– es fiel a su promesa, está cerca de su pueblo, se hace sentir como el salvador del pueblo.

La fidelidad de Dios es una fiesta y una alegría para todos nosotros, como con el paralítico curado, es una fidelidad paciente y enardece el corazón como sucedió con los discípulos de Emaús. Y nuestro ser fiel es una respuesta a esta fidelidad.

A continuación el texto de la homilía según la transcripción de VaticanNews:

Ayer reflexionamos sobre María Magdalena como un icono de la fidelidad: la fidelidad a Dios. ¿Pero cómo es esta fidelidad a Dios? ¿A qué Dios? Precisamente al Dios fiel.

Nuestra fidelidad no es más que una respuesta a la fidelidad de Dios. Dios que es fiel a su palabra, que es fiel a su promesa, que camina con su pueblo llevando a cabo la promesa cerca de su pueblo. Fiel a la promesa: Dios, que continuamente se hace sentir como el Salvador del pueblo porque es fiel a la promesa.

Dios, que es capaz de rehacer las cosas, de recrear, como lo hizo con este paralítico de nacimiento que re-creó sus pies, lo sanó, el Dios que cura, el Dios que siempre trae consuelo a su pueblo.

El Dios que recrea. Una nueva re-creación: esta es su fidelidad con nosotros. Una re-creación que es más maravillosa que la creación.

Un Dios que va adelante y que no se cansa de trabajar – digamos «trabajar», «ad instar laborantis», como dicen los teólogos – para llevar al pueblo adelante, y no tiene miedo de «cansarse», digámoslo así…

Como aquel pastor que cuando llega a casa se da cuenta de que le falta una oveja y va, vuelve a buscar la oveja que se perdió allí.

El pastor que trabaja horas extras, pero por amor, por fidelidad… Y nuestro Dios es un Dios que trabaja horas extras, pero no a cambio de un pago: gratuitamente. Es la fidelidad de la gratuidad, de la abundancia.

Y la fidelidad es ese padre que puede subir muchas veces a la terraza para ver si su hijo regresa y no se cansa de subir: lo espera para celebrarlo.

La fidelidad de Dios es una fiesta, es una alegría, es una alegría tal que nos hace hacer como hizo este paralítico: entró en el templo caminando, saltando, alabando a Dios. La fidelidad de Dios es una fiesta, es una fiesta gratuita. Y una fiesta para todos nosotros.

La fidelidad de Dios es una fidelidad paciente: tiene paciencia con su pueblo, lo escucha, lo guía, le explica lentamente y enardece su corazón, como lo hizo con estos dos discípulos que se alejaban de Jerusalén: les enardece el corazón para volver a casa.

La fidelidad de Dios es lo que no sabemos qué pasó en ese diálogo, pero fue el Dios generoso que buscó a Pedro, el que lo negó.

Sólo sabemos que el Señor ha resucitado y se le ha aparecido a Simón: lo que pasó en ese diálogo no lo sabemos. Pero sí, sabemos que fue la fidelidad de Dios la que buscó a Pedro.

La fidelidad de Dios siempre nos precede y nuestra fidelidad es siempre la respuesta a esa fidelidad que nos precede. Es el Dios que siempre nos precede. Y la flor del almendro, en primavera: florece primero.

Ser fiel es alabar esta fidelidad, ser fiel a esta fidelidad. Es una respuesta a esta fidelidad.

[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=-0HdipwZIFU&w=560&h=315]

Finalmente, el Papa terminó la celebración con la adoración y la bendición Eucarística, invitando a todos a realizar la comunión espiritual.

“Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Pero como ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén”.

Antes de salir de la Capilla dedicada al Espíritu Santo, se entonó la antífona mariana que se canta en el tiempo pascual, el Regina Coeli.

Regína caeli laetáre, allelúia.
Quia quem merúisti portáre, allelúia.
Resurréxit, sicut dixit, allelúia.
Ora pro nobis Deum, allelúia.

Tags:
ancianoscoronavirusencasaepidemiamiedooracionpapa franciscosoledad
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
READING
Gelsomino del Guercio
Las tres reglas fundamentales para los lector...
Orfa Astorga
¿Hasta qué edad es sano vivir en casa de los ...
Aleteia Team
Fotografiaron el martirio de este sacerdote p...
WREATH
Maria Paola Daud
¿Has preparado ya tu corona de Adviento?
Redacción de Aleteia
7 señales de personas con “depresión escondid...
TRINIDAD Y TOBAGO
Ramón Antonio Pérez
¿Por qué Trinidad y Tobago “echa al mar” a 16...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.