¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Tras 177 años, se suspende la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa

IZTAPALAPA
Twitter | @clarabrugadam
Comparte

Una tradición popular mexicana que solo ha tenido una pausa por la epidemia de cólera en 1800

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

La primera ocasión que se escenificó la Pasión de Cristo (desde el Domingo de Ramos hasta la Crucifixión) en el barrio popular de Iztapalapa, hoy alcaldía de Iztapalapa, al oriente de la Ciudad de México, fue en 1843, como resultado de una epidemia de cólera que había afectado a la población diez años antes.

El recuerdo de la eficacia que tuvo la procesión del Cristo crucificado y las rogativas para que disminuyera la epidemia, así como en agradecimiento de este pueblo tradicional a Jesús, los barrios de Iztapalapa comenzaron a representar –de forma viva—la entrada a Jerusalén, la Pasión y la muerte de Jesús, sustituyendo el Gólgota por la cima del Cerro de la Estrella.

Sin embargo, el coronavirus ha obligado a las autoridades de la alcaldía de Iztapalapa junto con los organizadores a suspender la representación de la Pasión este año. También han sido suspendidas las diversas manifestaciones de religiosidad popular en las calles y en los espacios abiertos donde la Semana Mayor cobra inusitada relevancia.

Como una especie de consolación para los ocho barrios que componen el contingente que acompaña a los 1.200 actores de la Pasión así como los cerca de dos millones de personas que acuden a presenciarla, la representación del Domingo de Ramos, la Pasión, el Viacrucis y la Crucifixión del Viernes Santo, se realizará en un espacio cerrado, sin acceso al público.

De hecho, el número de actores y actrices (todos ellos voluntarios con los únicos requisitos para poder participar en este evento son el pasar una selección y haber nacido en los barrios de Santa Bárbara, San Ignacio, San Lucas Evangelista, La Asunción, San José, San Miguel, San Pablo y San Pedro) se reducirá a sesenta personas.

Los episodios más importantes de la representación casi bicentenaria tienen lugar el Domingo de Ramos con la Procesión y la Bendición de las Palmas; el Jueves Santo en el Jardín Cuitláhuac, y el Viernes Santo con la secuencia de la sentencia, los azotes, la coronación de espinas y el Vía Crucis que culmina en el Cerro de la Estrella con la crucifixión.

Mauricio Luna Reyes, el actor que representa a Jesús de Nazaret en 2020, tiene 19 años y es originario del barrio de San Ignacio. El joven de 1:83 de altura fue seleccionado por el Comité Organizador entre once finalistas voluntarios que aspiraban al papel principal de este acontecimiento multitudinario.

Tras ser declarado triunfador –el pasado 13 de enero de 2020, cuando el tema del coronavirus era apenas una noticia que se desenvolvía en la región de Wuhan—Luna Reyes, quien ya había participado en la convocatoria de 2019 para representar a Jesús (terminó representando al apóstol San Juan), dijo a El Heraldo de México:

“Sigue pareciendo un sueño (…) Al momento de ver tantas papeletas juntas, se te cierra tu vista, se me nubló, me ganó la emoción, me ganaron las lágrimas. Entiendes que ya tienes una responsabilidad muy grande. Ahora solamente queda sacarla adelante, respetar la tradición y dar lo mejor de mi”.

Este joven estudiante de la carrera de Ciencias del Deporte –que forma parte de la representación desde 2014—habría logrado un sueño acariciado por miles de jóvenes y adultos de los ocho barrios de Iztapalapa. Pero esta vez solo será visto a través de la televisión (se trasmite a todo el país) y por las plataformas digitales.

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.