Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 04 diciembre |
San Juan Damasceno
home iconHistorias que inspiran
line break icon

Deciden no volver a casa para cuidar a los mayores en sus residencias

SAN JERONIMO ESTELLA

Fair use

Ignasi de Bofarull - publicado el 01/04/20

Héroes que dan lo mejor de sí. Hombres y mujeres muestran en estos días grises su humanidad más luminosa

Andamos en un mar de dudas que nos desasosiegan. Estamos sufriendo desorientados ante una pandemia de unas dimensiones planetarias y no sabemos hacia dónde vamos.

Incertidumbre, miedo, la maquinaria productiva se desacelera y aumenta la pérdida de puestos de trabajo, aunque muchos de ellos se recuperarán cuando este virus empiece a ser controlado. Otros quizá se perderán. Es una auténtica acumulación de malos augurios para la economía que podría andar hacia una nueva recesión. No lo sabemos.

Sin embargo, lo que sí estamos constatando es que muchos hombres y mujeres manifiestan estos días su humanidad más luminosa. Se multiplican los casos de solidaridad, de generosidad. En los peores momentos resplandece la entrega y la voluntad de servicio incondicional.

Ilustremos estos hechos. Y vayamos, cómo no, al mundo de la atención sanitaria donde cada día emergen nuevos héroes y heroínas. Vamos a relatar tres acontecimientos muy expresivos, dos en España y uno en Argentina que, en tres residencias de ancianos, cuentan con un denominador común: el servicio sin cálculo.

LLEIDA
centregeriatriclleida.com

En los tres casos el personal que atiende a los mayores ha decidido quedarse con ellos y no volver a casa para que el contagio no se propague en la residencia con las salidas y entradas. Se trata del personal de la residencia de ancianos de San Jerónimo de Estella en Navarra que, al ritmo de la canción Resistiré del Dúo Dinámico, los trabajadores unidos a los ancianos aplauden este gesto de cerrar el edificio ante cualquier contacto exterior. También en Lérida, en el Centre Geriàtric Lleida, los trabajadores se han confinado con los ancianos para que no entre el Covid-19 y de este modo defender a los residentes que sabemos que son muy vulnerables. Para encontrar el tercer caso nos hemos de ir a Argentina, en la localidad de Bahía Blanca, allí, el Hogar del anciano ha cerrado sus puertas a las visitas y ya sólo “entran” los familiares a través de videollamadas.

ARGENTINA
Facebook-Hogar del Anciano Adelino Gutiérrez

En los tres casos el hilo conductor es evitar el trasiego de personas que vienen de la calle, las entradas y salidas de trabajadores y familiares. La apuesta es radical: el geriátrico, la residencia se convierte en un castillo inexpugnable defendido por unos profesionales, no sé si llamarles ángeles o héroes, que con su actitud defienden la vida de los mayores.

Estos sanitarios, enfermeras, auxiliares, técnicos geriátricos se han olvidado de los horarios, de volver a casa, de ver a los suyos cada día. Están todo el día velando, también descansando pero implícitamente de guardia, cuidando y asistiendo a cada residente.

ARGENTINA
Facebook-Hogar del Anciano Adelino Gutiérrez

Criterios como el sueldo, las horas, los derechos laborales quedan entre paréntesis. Hay algo más grande que empuja a este personal a ir más allá. Han descubierto que las vidas de los mayores están literalmente en sus manos y han decidido apretarlas fuerte para sostenerlos vivos.

El corazón ensanchado puede más. Un testimonio de una médica que está en la trinchera, en un hospital, dice lo siguiente: “Tenemos el miedo del contagio y los riesgos que supone contraer la enfermedad. Pero por otro lado sentirnos útiles, poder salvar a un paciente y tratarle profesional y humanamente no tiene precio. Soy una afortunada. Es brutal  pero con esta epidemia se desarrolla un sentimiento de amor por los demás muy grande”. 

Mala época para los cínicos y los escépticos que juzgan la naturaleza humana como incapaz de darse a los demás. Quizá se pueden quejar de la insolidaridad de algunos estados del norte de la Unión Europea con los estados del sur más afectados. Pero que no vuelquen su incredulidad sobre las personas concretas.

A veces se ríen del altruismo y sospechan de conductas tan profundas como la solidaridad, el servicio, el cuidado, la ternura, la entrega y, al final, el amor. La realidad de estos tiempos nos está haciendo reconocer abundantes casos de héroes y ángeles que aumentan cada día y no solo en el mundo sanitario.Donaciones, ayudas, voluntarios. Recojamos estos testimonios y repensémoslos vencida la pandemia. Es probable que descubramos actitudes humanas que creíamos perdidas y que cada vez son más necesarias.




Te puede interesar:
Coronavirus: ¿Dejar a los viejos que mueran?


ADOLFO DOMINGUEZ

Te puede interesar:
Ser «viejo» es bello

Tags:
ancianoscoronavirus
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
FATHER JOHN FIELDS
John Burger
Muere el sacerdote voluntario para el ensayo ...
HUG
Dolors Massot
El médico que abrazó al enfermo de coronaviru...
MARIA DEL MAR
Rodrigo Houdin
Fue abandonada en un basural, pero buscó a su...
HOMELESS
Javier González García
La historia de Marina: De vivir en la calle a...
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco b...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.