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La belleza y el beneficio de buscar más silencio en Cuaresma

5 min de lectura
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Crédito: Lina Hayes-CC

¿Y si pudiéramos oír los sonidos de nuestro alrededor de una forma nueva?

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No hace mucho, vi un vídeo producido por The New York Times sobre un ecologista llamado Gordon Hempton. El vídeo sigue a Hempton mientras busca lugares en lo profundo del bosque que estén libres de ruidos artificiales. Hempton no busca el silencio como una forma de escapar; más bien, intenta establecer una conexión. "El silencio no es la ausencia de algo, sino la presencia de todo", afirma.

Si estamos en silencio y escuchamos, si de verdad escuchamos realmente los sutiles sonidos del mundo natural o las palabras de otra persona, nos vemos atraídos hacia una experiencia más plena de la realidad que, de otra manera, habríamos pasado por alto. Es la oportunidad para salir de nuestras propias cabezas, alejarnos de los pensamientos que repiquetean en ese incesante monólogo interior que llevamos con nosotros todos los días. También es la oportunidad para retirarnos de los ruidos distractores que nos rodean diariamente. Nos estamos ahogando en ruidos y, por eso, hemos perdido la capacidad de escuchar.