Recibe Aleteia gratis directamente por email
¡Alimenta tu espíritu! ¡Recibe las noticias de Aleteia cada día!
¡Inscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

De rodillas y ante la madre, culpable de matar a ciclistas pide perdón

LUCIA MATA
Fair use
Comparte

Costa Rica y un impactante gesto cargado de dolor, pero también de liberación

Para muchos tal vez era una audiencia judicial más. Pero para los familiares de las víctimas, y para el propio acusado, un momento muy delicado y único.

El gesto que describiremos a continuación tuvo como principales protagonistas a Daniel Mora Monge, culpable de haber atropellado y matado a cuarto ciclistas en Curridabat hace tres años (San José, Costa Rica), y a la madre de Lucía Mata, una de las víctimas fallecidas y quien aparece en la foto de portada sonriente.

En determinado momento, durante un receso de esta instancia que buscaba fijar pena por las muertes, el acusado se acercó hasta la mujer de nombre Clara Durán, madre de Lucía, se arrodilló y pidió perdón por lo que hizo entre lágrimas.

“Quiero aprovechar este espacio para decirle a don Jenaro (Mata Zamora) y a doña Clarita (Durán Marín) perdón, perdón por el daño. Nunca quise causar esto, jamás. Dios Conoce mi corazón y le rogaba que me diera la oportunidad de acercarme, de abrazarlos, de pedirles perdón”, dijo el implicado, reproducen medios locales como La Nación.

Ver informe subido por Repretel


En el caso de Lucía, a diferencia de las otras tres personas que murieron en el sitio del suceso un 29 de enero de 2017, su fallecimiento se dio en un hospital a los dos meses. En aquella oportunidad, el ahora culpable, huyó inmediatamente, pero se entregó a las 10 horas.

Pero volvamos un instante a la audiencia de las últimas horas. Las palabras y el gesto del acusado lejos de ser rechazadas tuvieron una valiente respuesta. Y es ahí donde entra la madre de Lucía, quien aceptó su abrazo y empezó a conversar.

“Le dije que ojalá se componga, que le pida a Dios, porque la justicia de aquí es una la de Dios es otra. Él todavía tiene la oportunidad de pedirle a Dios y a mi hija que lo perdonen (…), él todavía puede compartir con su mamá, yo, en cambio, tengo un cuarto vacío”, dijo la madre sobre lo que dialogó con el hombre, agrega La Nación.

Entretanto, luego, el propio padre de Lucía fue más allá: “Que le den la libertad o no es igual, eso no me va a devolver a mi hija. Yo ya lo he perdonado”.

Los abrazos prosiguieron y la audiencia (este viernes 21 de febrero se definía la suerte del culpable y se le daba seis años de cárcel) logró romper las paredes, pues hoy muchos hacen referencia a un hecho –difícil de entender para otros-  que habla de sufrimiento, pero también de arrepentimiento, perdón y liberación interior. Y tal cual como dice una usuaria de Youtube al ver el video del informe: “Si Dios nos perdona, quién somos nosotros para no perdonar. Eso nos libera de amargura, enojo, venganza y de enfermedades del alma”.

 

 

 

 

 

 

 

 

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.