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El anuncio vetado en la SuperBowl

Super bowl
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Por defender la vida y por mostrar a supervivientes del aborto

En “El ritual de la televisión” la profesora estadounidense Gregor T. Goethals analizaba, allá por finales de la década de los ochenta del siglo pasado, el Super Bowl como una ritualidad televisada que propiciaba la ceremonia laica del “súper-domingo”, el primer domingo de febrero en el que se juega la final de la Liga Nacional de Fútbol (NFL) estadounidense.

“Mediante el rito y la riqueza icónica de sus imágenes visuales, la televisión responde, al menos en parte, a las necesidades sacramentales (del ser humano). Sus imágenes ofrecen la seguridad de ‘mundos’ reales o imaginados más grandes que el individuo. Y al mismo tiempo muestran a los espectadores, quizás no la realidad del heroísmo, pero sí la emoción de una aventura humana vicaria”, escribió Goethals en sus conclusiones.

Lo anterior viene como anillo al dedo para explicar por qué un anuncio pro-vida en el que se mostraban los rostros y los discursos de supervivientes del aborto fue vetado por la cadena de televisión estadounidenses que trasmitía el juego (y el famoso espectáculo de medio tiempo) en el que, finalmente, los Chiefs de Kansas City derrotaron a los 49’s de San Francisco: quebrantaba la seguridad de “mundos” imaginados y de ilusiones de heroísmo en los telespectadores.

¿Qué había en el anuncio?

La Super Bowl no es cualquier cosa: es un domingo en el que, prácticamente, todo Estados Unidos (México, Canadá y muchos otros países) se ponen frente al televisor, preparan la barbacoa y el guacamole (ese día se venden millones de aguacates) y cruzan apuestas para terminar, más allá de las diez de la noche con la ceremonia de premiación al ganador (del perdedor, nadie se acuerda). Los anuncios se cotizan en cinco millones de dólares por 30 segundos en pantalla. Y durante toda la transmisión hay casi una hora de comerciales.

La organización pro-vida “Faces of Choice” (“Rostros de Elección”, jugando con el sustantivo “Choice” en sus acepciones de elección, opción, decisión o selección y con la frase pro-choice que define a los grupos a favor del aborto, quienes tienen como consigna hablar de que es el cuerpo de la mujer y la decisión de la mujer la que debe prevalecer) tenía los cinco millones de dólares; grabó un anuncio en el que personas reales y supervivientes de diversas modalidades de aborto hacen este tipo de preguntas:

“¿Puedes mirarme a los ojos y decirme que yo no debería existir? ¿Que debería estar muerto? ¿Qué merecía morir ese día? ¿Puedes mirarme a los ojos y decirme que es un error que haya sobrevivido? ¿Que soy el terrible peaje que la sociedad ha de pagar? ¿Puedes mirarme a los ojos y decirme que, en mi estado más vulnerable, era poco más que un parásito, un conjunto de piezas corporales, un sub-humano, alguien sin valor?”


¿Quién y por qué no lo permitió?

La cadena Fox –quien tenía los derechos del Súper Tazón que se jugó en Miami—fue la que decidió vetar el anuncio desde mucho tiempo antes del juego del pasado domingo 3 de febrero. Curiosamente, Fox es la cadena conservadora de la televisión estadounidense y la preferida de todos los que se apuntan a defender la vida. Además, es la cadena predilecta del presidente Donald Trump quien se ha distinguido en las últimas semanas por un discurso y por acciones pro-vida como la de ser el primer presidente de la nación americana en participar en directo en la Marcha por la Vida (2020).

En el spot vetado –que, por supuesto, se ha vuelto viral gracias a las redes sociales—muestra a los supervivientes del aborto diciendo con claridad que ellos son el rostro de esa elección, de la decisión que tomaron sus madres de abortarlos, pero que, finalmente, no surtió efecto: “Soy el rostro de esa elección. Yo soy esa elección” dicen las personas a cuadro, en imágenes en blanco y negro desgarradoras.

El veto, seguramente, sobrevino cuando al final del anuncio se recuerda a los televidentes:

“Estos son seres humanos reales que sobrevivieron a procedimientos de aborto cuando aún estaban en el vientre de su madre. Estos son los ojos, las voces y los rostros de la ‘decisión’. ‘Choice’ no es solo una palabra. ‘Choice’ es una persona”. Demasiada seriedad para que no se le atraganten los nachos a los participantes pasivos del súper-domingo. Y demasiado desafío a lo políticamente correcto que supone la ganancia por encima de la vida… y de los héroes del emparrillado (así se le llama la campo de juego del fútbol americano).

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