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Nueve estatuas de la Virgen vandalizadas en el sur de Francia

Virgin Mary vandalised
P. Dufau
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La indignación es inmensa en Bearn. Entre las 9 de la mañana y las 4 de la tarde del 9 de enero, nueve estatuas de la Virgen María fueron destrozadas en tres iglesias en el centro de Pau (Francia)

Una ola de indignación ha invadido el suroeste de Francia desde la semana pasada. En tres iglesias en el centro de la ciudad de Pau, Saint-Martin, Saint-Jacques y Notre-Dame, saquearon sus estatuas de la Virgen en menos de una hora.

Tan pronto como el párroco de las tres iglesias, el padre Jean-Jacques Dufau, dio parte a los gendarmes, se supo de una profanación parecida en otras cuatro iglesias circundantes, en las aldeas de Lons, de Artix, de Denguin y de Mourenx. También en Mourenx, alrededor de las 4 de la tarde, donde un hombre fue arrestado, y se considera, por ahora, como el principal sospechoso, según la policía.

Aunque no se sabe mucho sobre qué le motivó a tal acto, una cosa es segura: su obstinación hacia la única persona de la Virgen María. En total, nueve estatuas, solo de la Virgen, fueron saqueadas en siete iglesias.

«En la iglesia de Saint-Julien de Lons, solo la Virgen María del pesebre resultó dañada, y no José o el pequeño Jesús», confirmó la diócesis a Aleteia. Antes de partir para una semana misionera en África, el obispo local, Marc Aillet, explicaba en el sitio web de la diócesis, «no es solo un acto de vandalismo completamente inaceptable, sino un sacrilegio que ofende profundamente la fe de los fieles, a cuyos ojos la Virgen María es la Madre de Dios, la Madre de la Iglesia y nuestra Madre”.

Misa y vigilia de oración

El brutal ataque a la Virgen entristece mucho a los habitantes. «¿Cómo se puede atacar a María?», se pregunta el padre Dufau, que nota la fuerte emoción en la ciudad, católicos o no. «Desde ese día, recibí muchos mensajes, correos electrónicos y llamadas de gente conmovida. ¡Muchas generaciones han venido a rezar ante estas estatuas para confiar sus matrimonios, el bautismo de sus hijos, sus oraciones más íntimas, y lo han hecho durante muchos años!»

Si las estatuas de yeso, algunas que datan del siglo XIX, son una pérdida, no es tanto por su valor financiero como por su importancia espiritual. «Al tocar a estas estatuas, estamos tocando a Nuestra Santísima Madre, pero también estamos tocando el secreto de la privacidad de las oraciones de las personas, de ahí la emoción popular», analiza el Padre Dufau.

En reparación por los ultrajes cometidos, se celebra hoy 14 de enero una misa en la iglesia de Notre-Dame de Pau, seguida por una vigilia de oración. El padre Dufau también invita a todos los ciudadanos a poner velas en sus ventanas esa noche, para dar testimonio de su apoyo y sus oraciones a María.

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