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Benedicto XVI y Sarah: 7 puntos contra ordenación de hombres casados (diáconos)

KARDYNAŁ SARAH, BENEDYKT XVI
AFP/EAST NEWS | Grzegorz Gałązka/EAST NEWS
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Tras el Sínodo amazónico, la discusión eclesial sobre el celibato prosigue en el terreno mediático a través del libro: Des profondeurs de nos coeurs (‘Desde lo más profundo de nuestros corazones’), que será publicado en francés, el 15 de enero por la editorial Fayard. 

El diario francés, Le Figaro ha publicado este lunes 13 de enero en exclusiva mundial la anticipación del libro que contiene un llamado urgente a favor del celibato sacerdotal firmado por Benedicto XVI y el cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos desde 2014.

El “sacerdote debe ser una persona llena de rectitud, vigilante, que se mantenga erguido”.  La posición teológica del Papa emérito Benedicto XVI  sobre el celibato sacerdotal emerge – según esta reciente publicación – avalando que “hombres casados solo podrían recibir el sacramento de la Orden si se hubieran comprometido a respetar la abstinencia sexual” y el sacerdocio sea la renuncia a todos los “bienes materiales”.

El libro cuestiona el punto 111 del documento final del Sínodo Amazónico, planteado desde el marco de la constitución  ‘Lumen gentium’ 26”, del Concilio Vaticano II. Así, el Papa emérito y el cardenal Sarah citan a San Agustín, doctor de la Iglesia, voz histórica contra las herejías de un tiempo: “De hecho, como él podemos decir: ‘Silere non possum! ¡No puedo callar!  De hecho, sé cuán pernicioso sería el silencio para mí. Porque no quiero disfrutar de los honores eclesiásticos, pero creo que es a Cristo, el primero de los pastores, a quien tendré que dar cuenta de las ovejas confiadas a mi cuidado”. 

Asimismo, declaran: “Hacemos esto en un espíritu de amor por la unidad de la Iglesia. Si la ideología divide, la verdad une los corazones. Examinar la doctrina de la salvación solo puede unir a la Iglesia en torno a su Divino Maestro. Lo hacemos con un espíritu de caridad”.

175 páginas del libro están dedicadas a justificar el celibato sacerdotal, según confirma el periodista francés, Jean-Marie Guénois, quien firma esta exclusiva. “El libro es un llamado muy estructurado”, además de un “potente llamado” dirigido a los sacerdotes que los dos autores consideran “confundidos por la incesante discusión de su celibato consagrado”. 

Benedicto XVI que renunció al solio de Pedro hace siete años y el cardenal Sarah tuvieron un intercambio epistolar sobre las “mismas preocupaciones” y que ahora están redactadas en una publicación “a disposición de todos los fieles”. 

Ellos indican que el celibato de los sacerdotes es “indispensable” y piden de hecho, no admitir la ordenación de hombres casados (hombres idóneos y reconocidos de la comunidad, que tengan un diaconado fecundo), propuesta hecha en octubre durante el Sínodo de los obispos para la región amazónica con el fin de responder a la falta de clérigos en zonas remotas, además aprobada por los padres sinodales con 128 votos a favor y 41 en contra. 

Asimismo, en el texto, que lleva la firma del Papa emérito Benedicto XVI, ordenado sacerdote, en la catedral de Frisinga, el 29 de junio de 1951, ser sacerdote significa despojarse de todo: “ser constantemente purificados e invadidos por Cristo para que sea Él quien hable y actúe en nosotros, y siempre menos nosotros mismos. Me quedó claro que este proceso de volverse uno con Él y renunciar a lo que nos pertenece solo dura toda la vida y siempre incluye liberación y renovación dolorosas”.

Benedicto XVI y Sarah firman la introducción y la conclusión: «Es urgente, necesario, que todos, obispos, sacerdotes y laicos, reencuentren una mirada de fe sobre la Iglesia y sobre del celibato sacerdotal que protege su misterio. Dicha mirada será el mejor bastión contra el espíritu de la división, contra el espíritu partidista, pero también contra la indiferencia y el relativismo«.

¿Contraposición a papa Francisco?

En el libro conviven y dialogan dos textos – el periodista Guénois escribe – que no se trata de una contraposición al papa Francisco: “El Papa emérito y el prelado africano se presentan como dos obispos”, “en filial obediencia” que buscan la “verdad” en un espíritu de amor por la unidad de la Iglesia”.

Sin embargo, el ex secretario de la Conferencia Episcopal de Italia, el obispo de Mazara, Domenico Mogavero, 72 años, dijo al diario La Repubblica (13.01.2020) que consideraba inoportuna la salida de un libro que anticipa la decisión oficial sobre el sínodo amazónico, casi como una “advertencia” sobre un argumento que se considera “inmodificable”.

Argumentos contra la ordenación de hombres casados (diáconos):  

1. Necesaria abstinencia sexual 

Sin esperar la publicación de la exhortación apostólica del Papa Francisco, el libro, según los extractos publicados, insiste en que la “celebración diaria de la Eucaristía”, requiere de “un estado permanente de servicio a Dios”, y “la imposibilidad de un vínculo matrimonial”. 

“Se puede decir que la abstinencia sexual funcional se ha transformado en abstinencia ontológica. (…) Hoy en día, se afirma con demasiada facilidad que todo esto sería solo la consecuencia de un desprecio por la corporalidad y la sexualidad. (…) Tal juicio es incorrecto. Para demostrar esto, es suficiente recordar que la Iglesia siempre ha considerado el matrimonio como un regalo otorgado por Dios desde el paraíso terrenal”. 

2. Vocación matrimonial incompatible con el sacerdocio 

El Papa emérito y el cardenal Sarah consideran que el matrimonio y el sacerdocio son incompatibles, por eso afirman que “el estado civil concierne al hombre como un todo, y dado que el servicio del Señor también requiere el don total del hombre, no parece posible lograr ambas vocaciones simultáneamente”. 

3. El matrimonio, vivido como San José

Eso plantea que el diácono casado no puede ser sacerdote: “La capacidad de renunciar al matrimonio para estar completamente disponible para el Señor se ha convertido en un criterio para el ministerio sacerdotal. 

En cuanto a la forma concreta de celibato en la Iglesia antigua, también debe enfatizarse que los hombres casados solo podrían recibir el sacramento de la Orden si se hubieran comprometido a respetar la abstinencia sexual y, por lo tanto, a vivir un vida de matrimonio conocido como ‘de San José’. Tal situación parece haber sido completamente normal durante los primeros siglos”.

4. Renunciar a los bienes materiales

“Sin la renuncia a los bienes materiales, no puede haber sacerdocio. La llamada a seguir a Jesús no es posible sin este signo de libertad y de renuncia a todos los compromisos. Creo que el celibato tiene una gran importancia al abandonar un posible reino terrenal y un círculo de vida familiar”. 

5. El celibato como servicio exclusivo a Dios

El celibato incluso se vuelve realmente esencial para que nuestro enfoque hacia Dios pueda seguir siendo la base de nuestra vida y expresarse concretamente. Esto significa, por supuesto, que el celibato debe penetrar todas las actitudes de la existencia con sus demandas. No puede alcanzar su pleno significado si cumplimos con las reglas de propiedad y las actitudes de la vida comúnmente practicadas hoy en día. No puede haber estabilidad si no ponemos nuestra unión con Dios en el centro de nuestra vida”.

6. Eucaristía centro de la vida sacerdotal 

Los autores argumentan que “la Eucaristía es el centro de la vida sacerdotal. “El sacerdote debe ser alguien que contemple. Debe estar alerta a los poderes amenazantes del mal. Debe mantener al mundo despierto para Dios. Debe ser alguien que se mantenga erguido: frente al flujo del tiempo. Justo en la verdad. Justo en el compromiso al servicio del bien”. 

7. sacerdote debe ser una persona llena de rectitud, vigilante. 

“El sacerdote debe ser recto, valiente e incluso estar dispuesto a sufrir ultrajes por el Señor. (…) El sacerdote debe ser una persona llena de rectitud, vigilante, que se mantenga erguido. Luego está la necesidad de servir. (…) Si la liturgia es un deber central del sacerdote, también significa que la oración debe ser una realidad prioritaria que debe aprenderse siempre de nuevo y siempre más profundamente en la escuela de Cristo y de los santos de todos los tiempos”.

Papa Francisco sobre el celibato

Antoine Mekary | ALETEIA

 

Por su parte, el portavoz de la Santa Sede recordó hoy la posición del papa Francisco sobre el celibato sacerdotal, en línea con Pablo VI: “Prefiero dar la vida antes que cambiar la ley del celibato.

En respuesta a las preguntas de los periodistas, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni citó las palabras del Papa de regreso del vuelo de Panamá (27.01.2019): «Personalmente, creo que el celibato es un don para la Iglesia. En segundo lugar digo que no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional, no. Solamente quedaría alguna posibilidad en los sitios más remotos, pienso en las islas del Pacífico…”.

Además, remarcó la palabras finales del Pontífice durante el Sínodo para la Región Panamazónica (27.10.2019): “A mí me iluminó mucho, no caer prisioneros de estos grupos selectivos que del Sínodo van a querer ver qué se decidió sobre este punto intraeclesiástico o sobre este otro, y van a negar el cuerpo del sínodo que son los diagnósticos que hemos hecho en las cuatro dimensiones (pastoral, cultural, social y ecológica)”.

[Actualizado: 13.01.2020: Hr. 15:00 Roma]

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