Aleteia

Virgen del Parto: Las bellas representaciones de María embarazada

MADONNA DEL PARTO
Piero della Francesca-Sailko-(CC BY 3.0)
Comparte

La historia del arte ha representado miles de veces el nacimiento de Jesús. Lienzos, frescos, esculturas, recrean la imagen de la Virgen con el Niño. Pero existen muy pocas obras de arte plasmando la etapa previa al nacimiento de Jesús, el embarazo de María. Repasamos aquí algunas de las más importantes. 

Durante la Edad Media y el Renacimiento, apenas un puñado de obras de arte inmortalizaron la imagen de una María embarazada. En una zona muy concreta de Italia, la Toscana, y un tiempo relativamente breve, alrededor de los siglos XIV-XV, aparecieron unos pocos lienzos y frescos en los que la Virgen aparece en cinta. Son las conocidas como Madonnas del Parto o Vírgenes del Parto.

Casi todas ellas siguen un patrón iconográfico muy parecido. Las vírgenes aparecen de pie, algunas veces ellas solas, otras junto a santos, ángeles o patronos; con una mano se acarician dulcemente el vientre y con la otra sostienen un libro, símbolo del Verbo Encarnado.

Este libro, que suele permanecer cerrado y muchas veces apoyado en el vientre de María, simboliza el paso del Antiguo Testamento al futuro Nuevo Testamento. En algunos casos, lleva anudada a su abultada cintura una cinta conocida como la Faja de Santo Tomás o Cinturón de la Virgen, una reliquia que se encuentra en la Catedral de Prato.

VIRGIN
Piero della Francesca

De las muchas imágenes de Vírgenes del Parto, la más conocida es la que el pintor italiano Piero della Francesca realizó en 1460. En este caso, la Virgen no sostiene ningún libro. Con una mano se acaricia el vientre y la otra la sitúa en la espalda. A ambos lados de María, dos ángeles abren una cortina de la que aparece María. Piero della Francesca pintó este fresco en el altar mayor de la iglesia de Santa María de Momentana, en la localidad italiana de Monterchi, en la Toscana.

VIRGIN
Piero della Francesca

En 1785, un terremoto destruyó la iglesia pero la pared en la que se encontraba el fresco permaneció milagrosamente en pie, lo que convirtió la obra en un lugar de culto y peregrinación, sobre todo de mujeres embarazadas en busca de la protección divina de María. Siglos después, en 1992, tras sufrir varios cambios de localización y ser sometido a restauración, se colocó definitivamente en el Museo de la Madonna del Parto de Monterchi.

De todas Vírgenes del Parto que se conocen, la más antigua identificada es una obra anónima del siglo IV. No es hasta diez siglos después que empezamos a encontrar varias representaciones de la Virgen del Parto.

Del siglo XIV es una pintura anónima que custodia el Museo dell’Opera del Duomo de Prato. Es este caso, María sostiene el libro sagrado con las dos manos apoyado sobre su vientre. De la misma época es la Virgen del Parto de Bernardo Daddi, una tabla en la que María no está sola, aparece acompañada de Santa Catalina de Alejandría y San Zanobi y tres donantes orando a sus pies.

El mismo autor representó otras versiones de la Madonna del Parto, una coronada por dos ángeles y otra custodiada por San Pablo y Santo Tomás. De la misma época data una bella tabla de Antonio Veneziano donde María viste un regio vestido rojo y una manto azul mientras abraza dulcemente a Jesús aún en su vientre y otra obra de Franchi Rossello di Jacopo en la que María aparece rodeada de ángeles y donantes.

VIRGIN
Nicolás Pérez-(CC BY-SA 4.0)

La Pinacoteca Vaticana también guarda una tabla de finales del siglo XIV, perteneciente a un autor de la escuela Florentina. El artista florentino del Trecento, Nardo di Cione, pintó varias Vírgenes del Parto, entre las que destacan una situada en la iglesia florentina de San Lorenzo y otra en el Museo Bandini de Fiesole.

Taddeo Gaddi, un pintor italiano discípulo de Giotto, pintó a mediados del siglo XIV una hermosa Virgen del Parto para la iglesia de San Pedro Mayor de Florencia. Años después fue trasladada a la iglesia de San Francisco de Paula. En 1473, Bartolomeo Vivarini pintó para la iglesia de Santa Maria Foromosa un tríptico en el que una Virgen embarazada arropa con su manto a varios religiosos y aparece rodeada con una corte de ángeles.

La Galleria dell’accademia de Venecia también custodia una de estas hermosas representaciones de la Virgen de autor anónimo, del siglo XV.  Aún en el siglo XVI aparecieron alguna imágenes esporádicas de la Virgen del Parto, como una obra anónima custodiada por la Iglesia de San Pedro en la localidad italiana de Leonessa. Pero ya entonces la hermosa representación de la Virgen embarazada empezó a desaparecer de la iconografía religiosa.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.