Recibe Aleteia gratis directamente por email
¡Alimenta tu espíritu! ¡Recibe las noticias de Aleteia cada día!
¡Inscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Tras las huellas de Jesús: El Río Jordán

Comparte

Donde Jesús es bautizado por Juan

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Este es el río Jordán y su espléndido valle. El Jordán atraviesa Palestina de norte a sur y es un río principal de la región. Partiendo del lago Genesaret, el río Jordán sigue su curso formando meandros hasta alcanzar el Mar Muerto, recorriendo una distancia de 330 kilómetros.

Cuando desemboca en el Mar Muerto, alcanza los 392 metros bajo el nivel del mar. Por tanto, el Jordán es el único río del mundo que llega bajo el nivel del mar. Actualmente, es una de las más importantes fuentes de agua para Israel.

En el Antiguo Testamento, el río Jordán es citado en la curación del leproso Naaman. Según el relato, Naaman sufría de lepra y, tras haberse sumergido siete veces en las aguas del río, por orden del profeta Eliseo, se cura. Desde ese momento, Naaman renuncia al dios Rimon y acepta al Dios de Israel. Según los Evangelios, Juan Bautista desarrolló su predicación en las orillas del Jordán, donde Jesús fue bautizado. Juan predicó un “bautismo de conversión para el perdón de los pecados” (Marcos 1,4; cfr. Lucas 3,3) y realizaba estas inmersiones en las aguas del río Jordán (Marcos 1,5; cfr. Juan 1, 28; 3,23).

El episodio del Bautismo de Jesús narra el encuentro entre Jesús de Nazaret y Juan el Bautista. Ambos fueron engendrados por la revelación de lo posible frente a lo imposible. Siendo Jesús bautizado, entra en un nuevo tiempo… comienza su Vida Pública.

El Bautista, como precursor, anuncia Jesús, expone su doctrina e inaugura un gesto que después se convertirá en la puerta de entrada para el cristianismo: el bautismo en el agua.

El Padre unge al Hijo con el Espíritu para la misión liberadora de anunciar el Reino de justicia. Su unción recuerda el Salmo 2,7, “Tu eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy”, subrayando que él es el Rey Mesías. Pero su mesianismo se refiere a la actuación del Siervo del Señor (cfr. Isaías 42, 1ss).

Estos son los acontecimientos bíblicos que, según la Sagrada Escritura, tuvieron lugar en las orillas de este río. Por esto se advierte una presencia cristiana en torno a este lugar. El sitio era ya conocido como un lugar sagrado en el IV siglo d.C. Esto lo atestiguan las ruinas de numerosas iglesias bizantinas, donde hay bellísimos mosaicos, escaleras de mármol que llevan al agua y una única piscina bautismal.

Desde la Guerra de los Seis Días en 1967, el área se ha convertido en zona militar cerrada. Desde hace poco tiempo, el lugar había sido reabierto al público, pero sólo dos veces al año o con cita previa. Sin embargo, en los últimos años, el Ministerio de Turismo de Israel ha hecho de este lugar un importante centro de peregrinación.

Tras las Huellas de Jesús es una video serie sobre los lugares santos por los que pasó Jesucristo. Te contaremos un poquito sobre su historia y las vivencias que Jesús tuvo en cada lugar.

Si quieres conocerlo más. Aquí te ofrecemos imágenes exclusivas en Drone (Galería)

 

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.