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Acostar temprano a los niños y llegar mejor al final del día

Evgeny Atamanenko - Shutterstock
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Que los niños vayan a la cama a su hora mejora el clima familiar

Es saludable lograr un orden en casa, que los esposos tengan un tiempo para ellos luego de una intensa jornada de actividades y encontrar un espacio para uno mismo dedicado a leer o a relajarse antes de acostarse para dormir mejor y comenzar con más energía el nuevo día. ¿Qué podemos hacer para lograr que los los niños se acuesten temprano?

1
Implementar las rutinas

Establecer rutinas nos ayuda a dar una estructura al día aportando orden y disciplina; valores que son fundamentales para la vida de nuestros hijos entendiendo que hay un tiempo para: jugar, hacer la tarea, cenar, lavarse los dientes, ir a la cama, leer un cuento, rezar y dormir.

Los buenos hábitos que suman a la convivencia familiar hacen posible que podamos cumplir con los objetivos marcados quitando la frustración de no realizarlos en los horarios previstos. Aunque cueste al principio, los niños los irán incorporando como parte de su vida diaria, será posible que lleguen a la cama temprano y habrá más armonía familiar.

2
Organizar las tareas del hogar

Sin un plan para el hogar el trabajo se acumula y se convierte en una tarea imposible con las necesidades de los niños. Nos invaden el agotamiento y los malos sentimientos, comenzamos a perder la paciencia, a ponernos de mal humor y esto se los transmitimos a ellos poniéndolos más nerviosos y haciendo imposible que se acuesten.

La limpieza del hogar, ir al supermercado y los días para lavar la ropa necesitan planificación. Nos agobiamos cuando vemos que la lista de tareas sigue pendiente, pero la verdad es que no es necesario hacer todo en un solo día. Es más saludable adoptar una actitud más flexible. Lo más importante es el bienestar de los padres. Si uno está bien, todo funcionará mejor.

3
Fomentar la actividad física

Los niños tienen necesidad de cansarse. Si no queremos llegar al final del día con niños comportándose mal, inquietos o irritables, es importante que hayamos hecho algo por ellos para que puedan canalizar toda su energía.

Los niños están en plena vitalidad y necesitan ir al parque, que sus padres jueguen con ellos, correr libremente o andar en bicicleta. No limitar sus actividad es ayudarles a mejorar no solo su descanso, sino también el nuestro como padres.

4
Crear un ambiente relajante

Cuando estimulamos a los niños, gritan, se agitan y no hay manera sencilla de recuperar el control. Desgasta mucho la poca energía que queda al final del día al repetirles las cosas sin lograr resultados, especialmente cuando han estado de fiesta o hubo reunión en casa.

Una hora antes de ir a la cama lograr un clima de silencio es fundamental para invitarlos al descanso. Apagar la música o poner una más tranquila, dejar encendidas luces tenues y evitar exponerlos a las pantallas, les ayudará a conciliar el sueño con mayor facilidad.

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