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Fulton J.Sheen será beatificado en Peoria (Illinois, Estados Unidos)

FULTON SHEEN
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El más célebre de los predicadores televisivos será beatificado en el mismo lugar donde se ordenó sacerdote

Finalmente, después de una larga disputa sobre el lugar donde debían descansar sus despojos, el arzobispo Fulton J. Sheen va a ser beatificado en Peoria (Illinois, Estados Unidos) y la catedral de esa diócesis, que lo vio nacer un 8 de mayo de 1895, será uno de los sitios de peregrinación más visitados del norte de Estados Unidos…, quizá de todo Estados Unidos.

Sheen, el famoso presentador del programa de la televisión estadounidense estrella de los años cincuenta del siglo pasado, “Vale la pena vivir la vida”, va a ser elevado a los altares el próximo 21 de diciembre en la Catedral de Santa María de la Inmaculada Concepción en Peoria, cuyo obispo, Daniel R. Jenky, ha sido uno de los grandes luchadores de su causa.

Varios son los aspectos a resaltar del día de la beatificación. El primero de todos es que en 1919, justamente hace un siglo, Sheen fue ordenado sacerdote. El segundo es que fue ordenado en la Catedral de Peoria. «Parece completamente apropiado que la beatificación tenga lugar al final de este centenario de su ordenación al sacerdocio», señaló la diócesis en un comunicado de prensa.

El lugar donde reposan sus huesos, que después de su muerte el 9 de diciembre de 1979, estuvieron en la Catedral de San Patricio, Nueva York, es ahora una bóveda de mármol al lado del altar donde le fueron impuestas las manos. Después de un largo (y amargo) proceso judicial, sus restos fueron llevados a Peoria el 27 de junio a pedido de su sobrina, Joan Sheen Cunningham.

La disputa por los restos del arzobispo

Los restos del arzobispo Sheen fueron transferidos el mes junio pasado de la arquidiócesis de Nueva York a la diócesis de Peoria después de tres años de litigio. El obispo Jenky incluso había suspendido la causa de la beatificación en septiembre de 2014 debido a que la Santa Sede esperaba que los restos del estuvieran en la diócesis de Peoria.

El Tribunal Superior de Nueva York dictaminó en junio de 2018 que los restos de Sheen debían ir a Peoria. El Tribunal de Apelaciones de Nueva York rechazó una apelación de la arquidiócesis de Nueva York en mayo y junio de este año. El fin del litigio civil significó que la causa de la beatificación del Venerable Sheen podía continuar.

El 28 de junio de 2012, el papa Benedicto XVI había aprobado el decreto con el que se reconocían las virtudes heroicas del arzobispo Sheen, con lo que pasaba a ser Venerable. Una semana después del traslado de sus restos a Peoria, el Papa Francisco aprobaba el decreto de su beatificación tras el milagro atribuido a su intercesión a favor de James Fulton Engstrom, quien se descubrió que nació muerto el 16 de septiembre de 2010. Durante el parto, el cordón umbilical de James se anudó, causando que se lo cortara de oxígeno y todos los nutrientes.

Mientras sus padres, Bonnie y Travis Engstrom, observaban a James recibir RCP y los intentos de los médicos por reanimarlo, oraron al Venerable arzobispo Sheen para que intercediera por el pequeño y lo salvara. «Creo que fue la intercesión de Sheen la que jugó un papel clave, pero fue Jesús quien sanó a mi hijo», dijo Bonnie Engstrom en 2012.

Tierra de candidatos a santos

El Estado de Illinois, informa Our Sunday Visitor, es una tierra de alguna manera familiarizada con la santidad. De hecho, la primera estadounidense canonizada, Santa Frances Xavier Cabrini, mejor conocida como la Madre Cabrini, murió en la ciudad de Chicago en 1917.

Además de Sheen hay otros tres procesos activos de canonización de nativos de Illinois que ya han ganado el decreto de venerables y siervos de Dios: el Venerable Padre Augustus Tolton, el primer sacerdote afroamericano identificable; la venerable Madre Theresa Dudzikfundadora de las Hermanas Franciscanas de Chicago y la Venerable Madre Maria Kaupas, fundadora de las Hermanas de San Casimiro.

Por lo que respecta a los últimos años de Sheen, desde 1976 hasta su muerte, tres años más tarde, sirvió al Papa Paulo VI como Asistente del Trono Pontificio, una posición que le autorizaba a estar al lado del trono papal durante las ceremonias oficiales. Murió poco tiempo después de una operación a corazón abierto a los 84 años de edad. Su fama no ha dejado de crecer. Y a partir del 21 de diciembre, será imparable.

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