Recibe Aleteia gratis directamente por email
Cada día, noticias que dan esperanza: ¡recibe Aleteia por email!
¡Inscribete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

La nueva y simpática ranita de cristal descubierta en Ecuador

FROG
Cortesía Juan Manuel Guayasamín.
Comparte

Detrás de su aparente fragilidad se esconde esa mano “creadora” que no deja de sorprender

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Mírala bien. ¡Acaso no es sorprendente! Sí. Se trata de una rana de cristal, una nueva especie llamada Hyalinobatrachium adespinosai recientemente descubierta en Ecuador.

El hallazgo se produjo en la cuenca del río Topo (provincia de Tungurahua) y tuvo como coautor del estudio que dio con esta especie a Juan Manuel Guayasamín, profesor investigador de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).

Según este investigador, recuerda El Comercio, fue muy difícil el hallazgo porque –entre otras cosas- al escuchar su canto pensaron que podría tratarse de un grillo, además de que se encuentra a grandes alturas de los bosques. El descubrimiento se dio durante una salida en colaboración entre la USFQ y la Universidad de Kansas (EEUU).

Más datos aquí de la investigación publicada en la web amphibian-reptile-conservation.org y que también contó con la participación de otros investigadores.

Otros datos llamativos

Pero a la hora de diferenciarse de otras especies, en primer lugar aparece su transparencia –por algo se le dice rana de cristal o vidrio- y también la combinación de sus colores.

Sin embargo, su singularidad no solo está en su forma o canto. Los adultos, prosigue el investigador en diálogo con El Comercio, llegan a medir un poco más de dos centímetros. Pero aquí lo más interesante: en esta especie son los machos los que cuidan a sus hijos.

 “Las hembras ponen los huevos y desaparecen y los machos se quedan ahí por varias semanas”, expresa el investigador a ese medio. Y lo hacen con el propósito de cuidarlos, reconoce.

Sin dudas es una de las ranitas más simpáticas y llamativas de la “casa común”. Parece frágil y ahora también será nuestro deber cuidarla (Laudato Sí). Por lo pronto, aprecia sus detalles a continuación, las imágenes que confirman la presencia de esa mano “creadora” que no deja de sorprender.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.