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Cómo hacer una oración de sanación y liberación eficaz

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By Pixel-Shot|Shutterstock
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Mira 3 consejos importantes

Parto de la Palabra de Dios en Santiago 5:16: «Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados. La oración ferviente del justo tiene mucho poder«.

La oración efectiva tiene más que ver con quien reza que con la oración que se dice. De hecho, lo que dice la Escritura es exactamente esto: mucho puede, por su efectividad, la súplica de los justos.

¿Dios escucha nuestras oraciones?

Si somos justos y estamos en paz, seguramente Dios escuchará todas nuestras oraciones y todo será sanación y liberación para nosotros.

Existen algunos medios que son importantes para administrar esta oración o buscar la curación y la liberación de todo mal físico.

Necesitamos tener una intimidad con Dios y estar al día con los sacramentos. Confesión frecuentemente, celebrar la Santa Misa, hacer adoración del Santísimo Sacramento,… Considerarse hijo de Dios y estar dispuesto a servir al Señor y a construir el Reino del Padre.

Es importante tener intimidad con la Palabra de Dios. Es necesario orar con la Palabra, leerla diariamente. Aunque sea solo un versículo, pero convirtámoslo en la base de nuestras vidas.

Entonces podemos hacer la oración de mortificación como el ayuno y la caridad, porque nos da una gran fuerza en cada lucha de oración por la curación y la liberación.

Otro punto importante que debemos reflexionar para buscar la curación y la liberación hace referencia al Espíritu Santo. La oración diaria al Espíritu de Dios ayuda a la comunicación y la intimidad con Él.

Hay que buscar una dependencia total y absoluta del Espíritu Santo, que en sí mismo es una fuente muy poderosa de curación y liberación.

Consejos para rezar la oración de liberación

Primero, recordar, en la oración de liberación, decir el nombre (yo), bautizado y por los méritos de mi bautismo en comunión con la Iglesia en la persona del Papa.

Segundo, invocar el nombre, las heridas y la Sangre de Jesús, ya que no podemos encontrar la liberación y la sanación fuera del nombre de Jesús. Invoquemos también la poderosa intercesión de la Virgen María, especialmente por sus lágrimas de sangre, como lo demuestra en su aparición en Salette.

Tercero: después de la invocación, recurre al poder de combate de los arcángeles y los ángeles, especialmente invocando el poder de combate de San Miguel Arcángel. Hay demonios que solo pueden ser destruidos por el poder de lucha de san Miguel Arcángel.

Así podemos hacer esta oración.

Muchas personas piensan que si la oración de curación y liberación se da en un momento, serán sanadas y liberadas.

Siempre seremos liberados y sanados, pero no debemos olvidar que estamos en el mundo y somos presas de error, debilidad, vicio y debilidades de la carne.

Por lo tanto, la oración de curación y liberación debe ser permanente, diaria y constante, como muestra de nuestra dependencia total y absoluta de la misericordia del Señor.

Por Ironi Spuldaro, vía Canção Nova

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