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El amor cura las heridas

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CHILE

Crédito: Nibaldo Pérez | Iglesiadesantiago.cl

Aquí la respuesta en imágenes de decenas de voluntarios ante el saqueo y agresión en la parroquia La Asunción en Santiago de Chile

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Aquí la respuesta en imágenes de decenas de voluntarios ante el saqueo y agresión en la parroquia La Asunción en Santiago de Chile “Chile y el ataque más feroz a una iglesia desde el inicio de las protestas”.  Así titulaba Aleteia una noticia que generó fuerte impacto y que aconteció en la parroquia La Asunción en la capital Santiago.

 

 

Allí, el pasado viernes, manifestantes saquearon, usaron bancas y otras imágenes religiosas como barricadas. Imágenes elocuentes y dolorosas.

 

 

Sin embargo, lejos de la quietud, rápidamente la respuesta fue más enfática todavía: A las pocas horas de lo acontecido, el pasado sábado, decenas de personas se acercaron a la iglesia vandalizada con el objetivo de “dar esperanza a la comunidad herida”, tal cual indica una nota del Arzobispado de Santiago.

Es que tras el acercamiento al templo, decenas de personas ayudaron en las tareas de limpieza y orden,  tal cual lo confirman las siguientes imágenes:

 

 

«Eso es lo hermoso, lo gozoso y lo que da esperanza. Muchos hermanos desde ayer en la tarde se empezaron a conectar, me llamaban por teléfono, gente de la comunidad e incluso personas que ni conocía, se despertó una corriente de vida solidaria, de preocupación, de oración, de venir hoy día, de traer materiales y dejar horas de hacer sus cosas personales para ayudarnos a sacar todo lo sucio. Eso lo hemos podido hacer gracias a ellos y la comunidad, que hoy y anoche han estado», expresó el padre Pedro Narbona, párroco de La Asunción.

Por su parte, una vecina del lugar, e integrante de la comunidad, también señaló:  «Lo de ayer lo presenciamos con mucho dolor. Intentamos dialogar con las personas que vinieron a saquear, pero no fue posible. Ahora queremos ser un aporte para limpiar y que esta parroquia vuelva a ser un lugar de encuentro. La Iglesia no son las paredes, somos todas las personas que queremos un cambio. Tenemos que volver a encontrarnos, tenemos que entender que la violencia no es la forma para solucionar. Yo estoy por reconstruir un concepto de país unido y en paz».

 

 

En tanto, el administrador apostólico de Santiago, monseñor Celestino Aós, también expresó su dolor por lo acontecido.

 

 

«Con toda la fuerza de nuestra voz, pedimos a todos nuestros hermanos, compatriotas, que cese toda violencia”, exclamó.