Aleteia

¿Por qué no una peregrinación en Noruega por el camino de San Olav?

NIDAROS
Shutterstock | Edgieus
Comparte

La peregrinación noruega recientemente reabierta ofrece un viaje espiritual de 400 millas a través de una tierra realmente hermosa

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Puede que Noruega no sea conocida como un país particularmente católico, pero la tradición católica de peregrinación está volviendo en gran medida con el renacimiento del Camino de San Olav, también conocido como Camino de Nidaros.

Durante cientos de años, las peregrinaciones fueron vistas como un acto criminal y un delito procesable en Noruega. No fue hasta hace poco que estas extensas rutas de viaje se reabrieron al público. Ahora, los fieles pueden caminar una vez más siguiendo los pasos de sus antepasados, recorriendo el tranquilo paisaje mientras rezan.

Llamado así por el Santo Patrón de Noruega, el camino de San Olav contiene ocho caminos diferentes, que se extienden a través de miles de kilómetros de la hermosa campiña de Noruega. El más grande y popular de estos caminos es el Gudbrandsdalen de 400 millas de largo, llamado así por su ruta a través del valle de Gudbrand.

https://www.youtube.com/watch?v=nXs3QAgiWUo

Uno de los muchos aspectos espléndidos del Camino de San Olav es que hay tantos caminos, que se extienden por tanto tiempo, que los peregrinos a menudo se encuentran en completa soledad.

Si bien varios de los caminos pasan a través de las ciudades, puede haber tramos de esta caminata, que dependiendo de la velocidad de la marcha puede tomar más de un mes, donde uno puede pasar días sin encontrarse con nadie. Esto permite a los peregrinos concentrarse mejor en su viaje espiritual.

Los aficionados a la historia apreciarán los muchos lugares históricos que se pueden visitar en el camino. Jacqueline Kehoe de Matador Network señala varios sitios interesantes, entre ellos: las ruinas de la catedral de 1000 años de antigüedad en Hamar, el Parque Nacional Dovrefjell y la Iglesia de madera de Ringebu.

Los peregrinos pueden traer tiendas de campaña y acampar en cualquier lugar que deseen, gracias a una ley noruega que otorga a cualquier persona el derecho de hacer mochilas en todo el país, siempre que sean respetuosas con el medio ambiente y se mantengan al menos a 500 pies de las residencias.

Esto puede ayudar a los peregrinos que no pueden mantener el ritmo para llegar a uno de los más de 150 lugares registrados para quedarse. Cabe señalar que estos alojamientos son en su mayoría establecimientos no profesionales. Muchos de ellos son casas particulares que los propietarios abren a los peregrinos.

También hay muchos centros de peregrinación en el camino, que brindan a los viajeros un lugar para detenerse y reabastecerse. Cualquier persona familiarizada con la peregrinación del Camino de Santiago apreciará que el Camino de San Olav ofrece un certificado similar que demuestra que un peregrino completó todo el viaje. Para obtener el certificado, los participantes deben detenerse en cada centro de peregrinación y agregar otro sello a su pasaporte.

La peregrinación termina en la Catedral de Nidaros, en la ciudad de Trondheim. Esta catedral fue construida sobre la tumba de San Olav y es realmente un espectáculo para la vista. Ya solo la fachada, intrincadamente tallada, necesitaría todo un día de contemplación para apreciar todos los detalles.

Para ver cómo sería hacer una peregrinación a lo largo del Camino de San Olav, mira el video que se muestra arriba, que muestra a un grupo de peregrinos noruegos disfrutando de la excursión de un mes.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.