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¡Cuánto bien puedes hacer al comprar en tiendas de segunda mano!

SECOND HAND
SpeedKingz | Shutterstock
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Donar la ropa que no usas a una organización benéfica; venderla a peso en una tienda de segunda mano; comprar o vender a través Internet o en un mercadillo; participar en una SWAP Party, una fiesta de intercambio de ropa… Cualquiera de estas iniciativas promueven un consumo responsable que ayudan al planeta (¡y a la economía familiar!) y que también te hacen mejor persona

Cuando los amigos nos preguntan dónde compramos la ropa, respondemos con naturalidad y alegría que acudimos cada vez más a tiendas de segunda mano. Lo que un día nos daba cierta vergüenza es hoy en día es motivo de orgullo.

Hace veinte años (incluso en la escuela primaria) una persona con ropa sin marca y de segunda mano podría sentirse marginada en clase. Hoy sin embargo las percepciones han cambiado mucho pues ahora se aprecia al que viste la camisa de su tía o con un abrigo de su abuelo y lucen estas prendas con estilo. Esa persona es apreciada y considerada original y con buen gusto.

Por eso, ahora en muchas capitales europeas se encuentran tiendas de segunda mano con auténticos tesoros. En Varsovia, por ejemplo, puedes encontrar una tienda de segunda mano en casi todas las esquinas. Así, las tiendas de ropa usada decoran las calles más bellas y representativas de la capital de Polonia y sin avergonzar a sus vecinos colosos como Louis Vuitton. 

Muchas de estas tiendas no han trabajado el marketing. Generalmente son anónimas y tal vez en su fachada expongan un eslogan lacónico que informe que venden ropa barata y tal vez para organizaciones benéficas. Pero este campo está comenzando también a cambiar su imagen y ya podremos encontrar tiendas con nombres inspiradores y bien decoradas.

Los artículos de segunda mano se pueden comprar y vender por peso o por pieza. Los precios pueden variar mucho.

Además de las tiendas físicas, también hay muchas en Internet, donde puedes comprar y también vender tu propia ropa. En la mayoría de estas tiendas la ropa se vende tan rápido como panecillos recién horneados.

¿Y por qué este fenómeno? En primer lugar, porque en este tipo de compras gastas menos porque el precio de los productos es mucho más bajo. ¡Cuidado! No nos volvamos locos con los precios. No caigas en la trampa de comprar sin necesidad o sin estar convencido tan solo por el hecho de que el precio es bajo. Evitar la compra compulsiva es fundamental si queremos optar por un estilo de vida responsable y con valores.

¿Y si compras cosas innecesarias en una locura de compras? Esto, desafortunadamente, sucede pero tiene solución. Volver a ponerlas en circulación. Al ir a una tienda de segunda mano es difícil tener un propósito específico de compras. Tienes que ir con una idea un poco más amplia. Porque si comienza pensando: “Necesito pantalones blancos con bordados azul marino”, será muy difícil encontrarlos. La clave es comprar unos pantalones que realmente te gusten.

Algo exclusivo

En segundo lugar, el éxito de muchas tiendas de segunda mano se encuentra en que venden artículos exclusivos. Suelen ser marcas de prestigio y de calidad. El precio en estos casos es un fuerte atractivo pues suele ser varias veces más bajo en comparación con el producto nuevo. Esto significa que incluso si ganas un sueldo medio (o incluso más bajo) puedes comprar artículo exclusivo que puede que ya no se fabrique.

Las tiendas con ropa usada también son un verdadero placer para quienes gustan de la originalidad. Es difícil encontrar dos blusas o faldas similares entre los artículos de segunda mano. El riesgo de encontrarse con una amiga con un vestido idéntico en una boda sería casi un milagro.

Los estilistas, para quienes la ropa es una fuente inagotable de inspiración, también indican que no hay un mejor lugar para encontrar ropa “fresca” para preparar un look único. Es en una tienda de segunda mano donde la ropa espera su segunda vida, de la que incluso los poetas nunca han soñado.

Segunda vida

La “segunda vida” es la palabra clave para los sentimentales que se desprenden con dolor de sus cosas. Separse de algo que trae bonitos recuerdos es mucho más fácil cuando contribuyes a la economía circular y sabes que este producto puede ser útil y tal vez hacer feliz a otra persona.

Son muchas ya las personas que organizan SWAP Parties que no es otra cosa que una reunión para intercambiar ropa. A veces estas reuniones se organizan a través de Internet y la variedad es más amplia. Reunidos en casa o piso de uno de los participantes, intercambian ropa sin transacciones en efectivo. Y si sobra alguna pieza, se dona inmediatamente a una organización benéfica.

Además, esta segunda vida conlleva un serio argumento ecológico y ético. Comprar ropa de segunda mano es bueno para la tierra, teniendo en cuenta que la industria textil es la segunda más contaminante del planeta. Se trata de una industria controvertida pues conocemos las pésimas condiciones en las que trabajan muchas personas, incluso niños, en países subdesarrollados donde producen ropa que después se venden en nuestros países.

Para comprender la gravedad de este problema, asegúrate de ver este vídeo:

Un estilo de vida responsable

¿Conviene pues decidir comprar a una tienda de segunda mano o optar por intercambiar ropa con amigos y familiares? Definitivamente vale la pena intentarlo. Además de que podrás encontrar auténticas joyas que te encantarán, te darás cuenta de lo bueno que puede ser para tu estilo de vida. Opta por comprar lo que realmente necesites y te guste sin hacer un gasto desmesurado. Pronto verás que te sentirás mejor contigo misma por vivir con más austeridad y sensibilidad.

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