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Zulia, región venezolana sinónimo de emigración hacia Chile y Perú

MARACAIBO
YURI CORTEZ | AFP
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La mayoría son jóvenes con estudios y viajan con documentos. En algunos casos son víctimas de la xenofobia, a pesar del clamor de la Iglesia, la cual recuerda que en el amor y en la acogida fraterna está condensado el mensaje evangélico

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De Zulia es el jovencito cuyo video se hizo viral cuando una treintena de policías le arrebataron los chocolates que vendía para sobrevivir, aunque tenía sus papeles en regla y desarrollaba una labor legal.

 

Se trata de la alguna vez rica entidad petrolera, y estratégicamente la más importante desde el punto de vista político después de Caracas, con una ubicación geográfica además privilegiada.

Paradójicamente, es hoy una región sumida en la más absoluta pobreza y un caos comercial que la mantiene paralizada: la mayor parte del día sin electricidad, sin agua potable, sin gas doméstico y con un colapso casi total del transporte público y privado.

Una población en ruinas afectada incluso por enfermedades que hasta hace poco se consideraban superadas, como la malaria-paludismo, cuyo repunte documentó tras investigaciones en campo Aleteia, demostrando que diezmó las poblaciones yukpa y barí.

Las comunidades indígenas también sufren en las últimas horas los daños ocasionados por deslaves, tras fuertes precipitaciones que virtualmente desaparecieron zonas completas.

“Tierra del sol amado”

Algo paradójico, si se tiene en cuenta que el Zulia es una zona caliente por excelencia, donde el sol regala vistas maravillosas pero también un clima húmedo que durante casi todo el año promedia temperaturas que superan los 36 grados centígrados.

El más reciente reporte de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) constata que el número de refugiados y migrantes venezolanos que huyeron de la crisis superó los 4.2 millones de personas a nivel global.

 

En este aspecto, advierte el organismo que a escala regional, “este fenómeno se ha consolidado como el movimiento de población más grande de la historia reciente en América Latina y el Caribe”.

Según cifras oficiales de la Superintendencia Nacional de Migraciones, actualmente en el Perú residen más de 850 mil ciudadanos venezolanos/as, consolidándolo como el segundo país, después de Colombia, en albergar a la mayor cantidad de población venezolana a nivel mundial.

Xenofobia en Perú

Famoso por la reciente convulsión política que mantiene enfrentado al gobierno con el Congreso, Perú se ha hecho también mediático tras la difusión de cada vez mayores evidencias audiovisuales de xenofobia contra venezolanos, lo que ha generado sin embargo muestras de solidaridad.

El más reciente reporte de la OIM basado en un estudio que se aplicó en los principales puntos fronterizos de ingreso y salida del Perú, así como en los de Chile, constató que Caracas y Zulia son las regiones de donde migra la mayor parte de los venezolanos.

Detalla también el informe, en el que trabaja el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que se trata de una fuerza laboral joven, con formación técnica y universitaria.

 

Llevan documentación

En su mayoría, viajan con documentos. El más utilizado por la población venezolana encuestada, con el fin de cruzar la frontera norte del Perú, “fue la cédula de identidad (64,5%), mientras que el segundo documento de viaje más frecuente fue el pasaporte (34,7%)”.

Si bien se identificaron casos donde las personas consultadas no contaban con documentos de viaje, el porcentaje no alcanzó ni siquiera el 1% (0,7) o viajaban al menos con su partida de nacimiento: 0,2%.

El reporte oficial recogió información en los alrededores del consulado general de Chile en la región de Tacna, frontera sur del país, a quienes se encontraban tramitando su ingreso a esa nación.

En total, recopilaron data de 1233 personas procedentes de Venezuela durante un período de cinco días en cada uno de los puntos de recojo de información. El estudio en ese sitio mostró que una quinta parte del total, el 24,4% de los migrantes, proviene del estado Zulia, seguido de lejos por Caracas: 13,4%; Lara 9,7%, Carabobo (9,4%) y Táchira (7,3%).

Les cierran puertas

El informe de la Organización Internacional de Migraciones advierte que tomando en cuenta que las nuevas medidas de ingreso para personas venezolanas al Perú exigen pasaporte “vencido o vigente” para el acceso a visas humanitarias y otros visados, un porcentaje importante de población podría no contar y cumplir con este requisito.

Durante su tránsito por la frontera norte del país, la población venezolana manifestó su deseo de aplicar a los siguientes mecanismos de regularización migratoria en Perú: el 20,5% solicitaría el estatus de turista, el 18,6% tramitaría visa humanitaria, el 17,6% algún tipo de visa de trabajo, un 13,4% solicitaría refugio, mientras que un 9,6% tramitaría la visa de familiar residente.

Sin embargo, abunda la OIM, existe una porción considerable, el 18,2% de las personas encuestadas, que dijo no saber “qué tipo de trámite realizaría en el Perú”.

El problema radica en que de acuerdo con la normativa legal vigente, adaptada tras la ola migratoria, la visa humanitaria peruana debe solicitarse “fuera de las fronteras nacionales, en los consulados de Ecuador, Colombia o Venezuela”.

Esto imposibilita la opción de poder solicitar la visa humanitaria en territorio peruano. Por lo que el 18,6% que indicaron esa opción “estarían desinformados sobre el acceso a regulación migratoria en el Perú”.

“Considerando que existe otro 18,2% que expresa no saber qué tipo de trámite podría realizar, hay un gran porcentaje de la muestra que se encuentran desinformados: 36,8%”, alerta la ONU.

Tardan meses viajando

La situación es particularmente grave si se tiene en cuenta, además, que la normativa se ha adaptado en un tiempo excepcionalmente rápido en comparación con el histórico, y que más de un 20% de los migrantes venezolanos tardan hasta tres meses en realizar todo el recorrido para llegar al país de destino.

Hace una década, en su mensaje para la 95ª Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, el Papa Benedicto XVI recordó al mundo “en el amor está condensado todo el mensaje evangélico”, y sostuvo que “los auténticos discípulos de Cristo se reconocen por su amor mutuo y por acoger a todos”.

Su mensaje, coincidente con el del papa Francisco, es hoy más vigente que nunca, al pedir que “nos obtenga este don el apóstol san Pablo y especialmente María, Madre de la acogida y del amor”, invocando “protección divina sobre todos los que están comprometidos en ayudar a los emigrantes”.

 

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