Recibe Aleteia gratis directamente por email
Cada día, noticias que dan esperanza: ¡recibe Aleteia por email!
¡Inscribete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

La invocación de los ángeles de san Gildas

GILDAS
Comparte

Este santo, de orígenes escoceses, fue de los primeros en denunciar la decadencia en el clero británico

Gildas probablemente nació en el área del valle inferior de Clyde en Escocia y aún joven se mudó a Gales, y entró como monje en Llanilltud Fawr, el monasterio fundado un siglo antes por san Iltud en la costa sur de Glamorgan. También es posible que se haya casado primero y luego haya quedado viudo. Conocido con el título “el Sabio”, se convirtió en un elemento importante en la vida monástica de Gales, contando entre sus discípulos algunos importantes monjes irlandeses, entre ellos probablemente también san Finniàn de Clonard.

Una acusación

Parece que visitó Irlanda, manteniendo sucesivamente una correspondencia con algunos monasterios irlandeses que pedían su consejo. Vivió también en la isla de Flatholm en el canal de Bristol, donde podría haber escrito su De Excidio et Conquestu Britanniae como también haber copiado un misal para san Cadoc, el maestro de Finniàn. Pasó sus últimos años de vida en Bretaña, viviendo durante un tiempo como ermitaño en una isla en el Golfo de Morbihan (al sur de la costa bretona, al este de la península de Quiberon).

Ahí fundó un monasterio que se volvió luego el centro de su culto; la isla es todavía conocida como l’lle aux Moines. En este periodo Gildas recorrió Bretaña y también viajó a Irlanda. La fecha de su muerte se sitúa en el 554, aunque generalmente se prefiere una fecha posterior, alrededor del 570; la cronología es complicada debido a la hipótesis de homonimia con otro personaje, fomentada por algunos.

El De Excidio Britanniae es una acusación contra la decadencia de los gobernantes y eclesiásticos, y atribuye la culpa de la victoria de los invasores anglosajones a la vida escandalosa que llevaban los bretones.

CHAPELLE ST GILDAS
Jacques Le Letty | Wikipedia | CC BY SA 3.0
La capilla de San Gildas

“Historia lacrimógena”

Definida por Beda un sermo flebitis, una “historia lacrimógena”, y acusada de ser una mera “jeremiada”, esta obra revela en cambio una verdadera fuerza retórica, inspirada en los textos de denuncia del Antiguo y Nuevo Testamento: no fue escrita como obra histórica sino para dar a conocer “las miserias, los errores y la ruina de la Bretaña”.

El nuevo Martirologio Romano dice que Gildas escribió, plorans populi sui calamitates, increpansque principum et cleri pravitatem (llorando por las calamidades que cayeron sobre su pueblo y acusando a los gobernantes y al clero de su depravación) Gildas muestra ser un hombre culto, experto en Virgilio, Ignacio de Antioquía y las Escrituras y también un moralista de gran fuerza.

San Gildas (500-572) es autor de un texto titulado Lorica, que contiene, entre otras cosas, una invocación a los ángeles, que pone en evidencia cuán avanzado era el conocimiento sobre las jerarquías angelicales por parte de los evangelizadores.

“Oh Unidad, ayuda la Trinidad,

Oh Trinidad, ten piedad de la Unidad: 

les imploro que me ayuden, que estoy en peligro 

como si estuviera en altamar.

Para que la mortalidad 

Que es rampante este año

Y la vanidad del mundo 

No me lleven consigo, 

pido a las sublimes Virtudes 

de la milicia celestial 

que no me abandonen a los enemigos 

para ser destrozado,

sino que me defiendan con armas poderosas 

y que me precedan en las filas de la milicia celestial: Querubines, Serafines, Miguel y 

Gabriel, con miles otros iguales a ellos. 

Ruego a los Tronos vivientes, los Arcángeles, 

los Principados, las Potestades, los Ángeles 

para que, al defenderme en la espesas filas, 

yo tenga la fuerza para destruir a mis enemigos.

Imploro además a todos los demás combatientes,  

los cuatro Patriarcas, los Profetas cuatro veces, 

los Apóstoles, proas de la barca de Cristo,

y todos los Mártires, atletas de Dios. 

Para que gracias a ellos la salvación me cerque

Y aleje de mí todo mal”.  

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.