Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 03 diciembre |
San Francisco Javier
home iconEstilo de vida
line break icon

¿Te haces "gaslight" a ti mismo? Aquí tienes cómo parar

WOMAN LEANING ON WALL

Shutterstock

Anna O'Neil - publicado el 19/08/19

Tienes que dejar de manipularte o de dudar de tus propias experiencias

El concepto hacer luz de gas o gaslight está llegando a la literatura clínica, y gracias a Dios. Se refiere a cuando alguien, intencionalmente o no, te hace dudar de tu propia experiencia del mundo. Es una táctica común de los abusadores y narcisistas, evitar que los dejes, pelees o les cuentes a otras personas sobre el abuso. Dicen: «¡Estás exagerando! No es tan malo», «Yo no soy el loco, lo eres tú», «Lo estás recordando todo mal», etc. Finalmente, comienzas a creer que los problemas que tienes son culpa tuya, no de ellos. Dejas de confiar en tus propios ojos y oídos.

¿Pero sabías que también puedes hacerte gaslight a ti mismo? Yo hago esto con bastante frecuencia, y hasta que pregunté, realmente pensé que era la única que tenía este problema. Aquí hay un ejemplo típico:

Había tenido fiebre baja durante unos días, me sentía con todo el cuerpo dolorido y deprimida, cuando finalmente llamé al médico. Sí, dijo, tenía una infección, pero estaba en sus primeras etapas. Llevé a casa una semana de antibióticos para eliminarla.

Al día siguiente, me sentía mejor y estaba segura de haber estado inventando todo. Hago esto con la frecuencia suficiente para saber exactamente qué sucedió: tomé dos dosis del medicamento, y fueron suficiente para que pararan mis síntomas y empezara a sentirme bien. Como me sentía bien, reescribí la narrativa de lo que acababa de suceder. Comencé a suponer que realmente no había estado enferma, y que probablemente solo estaba exagerando, tal vez inventando los síntomas para llamar la atención.

Les conté la historia a mis amigos y les pregunté: «¿Soy la única que hace esto?» (Crucé los dedos para decir que no era la única, porque eso sería vergonzoso). Pero un montón de personas estaban familiarizados con este patrón de pensamiento.

No es solo que otras personas duden de nuestro sufrimiento, resulta que muchos de nosotros nos hacemos gaslight. Nos decimos que nuestras percepciones del mundo simplemente no son ciertas, incluso cuando la experiencia que tuvimos fue hace solo unos minutos.

¿Qué está pasando con esta actitud?

Bueno, creo que nadie nunca tergiversa una buena experiencia. Nadie se despierta sintiéndose descansado y feliz, y murmura sombríamente: «Realmente no me siento tan bien. Solo me lo estoy inventando». Así que sospecho que la raíz de este tipo de auto-gaslight tiene que ver con los juicios que nos transmitimos, la diferencia entre lo que sucedió y lo que creemos que debería haber sucedido.

“¡Deja de preocuparte por ti mismo!”. Es una broma puntual que hacen muchos psicólogos, una forma amable de recordarle a su paciente que se preocupe menos por lo que debería haber sucedido y que se concentre en lo que sucedió. Deja de pensar en lo que debería ser y piensa en lo que es. Esto es mindfulness en pocas palabras. Experimentar sin juzgar tus pensamientos, tus acciones, incluso tu cuerpo. No calificarlos como «Bueno / Aprobado» o «Malo / Suspendido». Es el acto revolucionario de simplemente, bueno, sentir lo que sentimos, punto final. (Es mucho más difícil de lo que parece).

Creo que algunos de nosotros comenzamos a hacernos gaslight a nosotros mismos cuando otras personas nos lo han hecho tantas veces que se convierte en la única forma en que realmente vemos el mundo. Las personas que han sido maltratadas a menudo tienen más dificultades para confiar en sí mismas. Pero no son solo ellas: me hago gaslight porque soy insegura y soy perfeccionista, por lo que no me gusta admitir, ni siquiera ante mí misma, que mi vida no siempre se ve como yo quiero.

Me doy cuenta de que cuanto más me concentro en vivir el presente, más libertad tengo para confiar en mis propias percepciones. Cuando no estoy tan pendiente preguntándome qué debería sentir, o qué sentiría una versión ideal de mí misma, o cómo me gustaría sentirme, me siento libre para tomar mi experiencia al pie de la letra. Es un gran alivio y está haciendo que mi vida sea mucho menos tumultuosa.

Tags:
psicologíapsicología positiva
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
FATHER JOHN FIELDS
John Burger
Muere el sacerdote voluntario para el ensayo ...
HUG
Dolors Massot
El médico que abrazó al enfermo de coronaviru...
MARIA DEL MAR
Rodrigo Houdin
Fue abandonada en un basural, pero buscó a su...
HOMELESS
Javier González García
La historia de Marina: De vivir en la calle a...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
Philip Kosloski
Cuando sientas que todos conspiran contra ti,...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.