separateurCreated with Sketch.

¿Nuestro ángel de la guarda sabe lo que pensamos?

guardian-angel
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Philip Kosloski - publicado el 12/08/19 - actualizado el 21/10/25
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
El ángel guardián -o de la guarda- nos acompaña durante toda nuestra vida, es lo que nos enseña la Iglesia, pero, ¿acaso saben hasta lo que estamos pensando?

CAMPAÑA DE NAVIDAD 2025

Para ayudar a Aleteia a continuar su misión, haz una donación. De este modo, el futuro de Aleteia será también el tuyo.

Deseo donar en 3 clics

Los católicos y muchos cristianos creen en la existencia de que cada uno tiene un ángel de la guarda - o guardián -; esos ángeles son quienes Dios ha designado para protegernos y guiarnos durante nuestro viaje terrenal.

Una de las preguntas que surge junto con esta creencia es con respecto a la capacidad de los ángeles para conocer nuestros pensamientos.

¿Son capaces de entrar en nuestra mente y leer nuestros pensamientos secretos?

Solo Dios sabe todo de nosotros

La respuesta breve es no. No se les ha dado acceso especial a nuestros pensamientos, ni pueden entrar en nuestra mente.

Solo Dios puede saber exactamente lo que está sucediendo en nuestro interior, ya que Él es el creador y sustentador de todos nosotros. Santo Tomás de Aquino lo afirma claramente en su Summa Theologica:

"Lo que es propio de Dios no pertenece a los ángeles".

Explícale tú lo que piensas

Sin embargo, si bien los ángeles no tienen acceso ilimitado a nuestros pensamientos, podemos revelarles nuestros pensamientos de una manera espiritual.

El filósofo Peter Kreeft escribe en su libro Ángeles y demonios que puedes "desear revelar tus pensamientos y tus secretos a tu ángel guardián hablando con él, como hablarías (orarías) con un santo humano en el cielo o un amigo en tierra".

En la mayoría de los casos, tenemos que ser nosotros quienes revelemos nuestros pensamientos a nuestro ángel de la guarda.

Nuestros ángeles nos observan

Al mismo tiempo, nuestros ángeles guardianes tienen mentes muy inteligentes y son expertos en el arte de la observación, mucho mejor que nosotros.

Esto significa que a pesar de que no tienen acceso a nuestros pensamientos sin nuestro consentimiento, pueden observarnos y tener una capacidad sobrenatural para saber lo que estamos pensando simplemente estando con nosotros. Santo Tomás de Aquino explica esto también cuando escribe:

“Porque el pensamiento a veces se descubre no solo por un acto externo, sino también por un cambio de semblante; y los médicos pueden distinguir algunas pasiones del alma por el simple pulso”.

Si queremos que nuestro ángel guardián nos conozca realmente a nosotros y nuestros secretos ocultos, necesitamos hablar con ellos de manera regular.

De esta manera, nuestros ángeles guardianes estarán mejor preparados para protegernos y guiarnos hacia la vida eterna.

¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

Recibe Aleteia cada día.

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.