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La venezolana y “El Vigilante” de Perú; una historia real de amor y empanadas

DOG
Twitter-@LeamosUnCuento
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Lo califica como “galán” y asegura que están en “proceso de aceptación”. Advierte que “El Vigilante” “les teme a las personas y es agresivo a veces con la gente”. No obstante, por los momentos “su amistad va bien”

“Salí temprano a vender las empanadas, y en estos días, un peruano que es vigilante se acercó a la parada como curioso, pero en silencio. Yo dije: ‘¡Buenos días!’. Agradecida de no estar solos en la parada a esa hora, le ofrecí una empanada el primer día.

Se la comió como si nunca en su vida hubiese comido. Una señora viéndolo dijo: ‘Jum, ¡ni respiró comiendo!, deben estar buenas, deme dos’, y fue llegando la gente. El vigilante se fue. Ni gracias dio.

El segundo día volvió a llegar temprano, como es tan blanco lo reconocí de lejos. ¡Buenos días! Le dije. Me miró y sólo se sentó cerca. La gente se llevó todo, pero quedaron las tres que hago extra para nosotros, entonces me dio cosita y antes de irme le dije: ‘Tome’, dándole una.

No dudó en recibirla. Hoy volvió a llegar y ¡por fin nos respondió el saludo!, ya era hora de un poquito de educación, David conversó con él un largo rato. Y al terminar le dimos las manos en señal de amistad. Le tomé una foto y le dije que les contaría sobre él.

Allí está el vigilante. Es ése que se ve allí, blanco, serio y erguido”. 

 

DOG
Twitter-@LeamosUnCuento

 

La historia es real. Ha sido compartida unas 2.600 veces, ha recibido casi 8 mil likes y generado cerca de 500 comentarios. En Twitter lo comparte a través de hilos en su perfil: @LeamosUnCuento.

 

 

Las reacciones no se han hecho esperar. La mayoría especialmente positivas motivadoras. Uno de los comentarios es de Celinda (@Chelundia) quien afirma: “Soy peruana y amo a los venezolanos.  Que el Perú transitorio te cobije, te proteja, y te dé paz y prosperidad.  La libertad de Venezuela está a la vuelta de la esquina!”.

Detrás de las historias está una docente de aula que formaba a muchachos venezolanos en inglés, castellano y literatura, según compartió en conversación con Aleteia. Lo hizo al narrar parte de lo que cambió la vida de esta simpática venezolana, hoy radicada en Perú.

En las últimas horas posteó una cita de Vicente Gerbasi sobre la amistad: “Por ti sé que el AMIGO es sagrado y que más vale un árbol con frutos que diez mil monedas de oro…”.Y a renglón seguido escribió: “Un nueva amistad está naciendo” junto a la etiqueta: #ElVigilante y un video del apuesto perrito.

En sus textos es difícil hallar quejas. Hay reflexiones y mensajes optimistas cargados de valores. Se describe como “madre, docente, escritora, amiga, venezolana. Creo en la amistad como el invento más bello del ser humano. ¡Abajo cadenas! 🇻🇪”.

Le consultamos sobre un post en el que hace mención a unos apreciados huevos de gallina en otro tuit del primero de agosto, el cual rápidamente se viralizó.

“Voy subiendo las escaleras y mi vecina peruana me estaba esperando.

– ¿Vendió todas la empanadas?, ¿Le pagaron lo que le debían?, ¿Ya tienes tus cosas?.

Ella fue nuestro ángel. En su pobreza nos compartió el pan, hoy nos dio estos huevitos. Hay chukys (gente mala) pero hay ángeles también”

Lo que cuenta acerca de los huevos que le obsequiaron realmente ocurrió. Efectivamente, ¿vende empanadas?

-Sí. Tengo una vecina peruana que me ha dado su alimento. Ella no es de Lima. Sabe lo que es ser extranjera en su propia tierra.

Y hace poco quedé sin trabajo y tuve que resolver vendiendo empanadas.

¿Hace cuánto partió del país?

-Ya casi vamos para el año. De hecho, me preocupa porque mi PTP (Permiso Temporal de Permanencia para venezolanos) se vence en diciembre.

Pero ya para esa fecha los niños terminan el año escolar y podré mirar hacia otro norte.

¿También en Venezuela hacía empanadas, o es algo que surgió en medio de su situación actual, como un emprendimiento?

No. En mi país fui docente de aula. En bachillerato. Daba clases de Inglés, Castellano y Literatura.

¿En algún momento escribió algo en impreso? ¿Cuántos niños tiene? ¿Qué es lo más duro… y lo más bonito en medio de este proceso? ¿Usted cree en Dios?

-Sí. Ya he publicado un libro escrito y cinco en digital. Tengo dos niños. Uno de seis y el menor de 3 añitos.

Lo más duro: salir viéndome entre la vida y la muerte por falta de medicamentos (me vi mal de mi corazón y mi hijo mayor con un problema en un riñoncito). Resistí lo más que pude, pero decidí emigrar para sobrevivir y darles una vida a ellos.

Lo más bonito responderá a su última pregunta; lo más bonito: ver la poderosa mano de Dios sostenerme y cumplirme su promesa del salmo 23: Ser mi pastor y que nada me faltaría.

Dios la siga bendiciendo… a usted y a su preciosa familia (¡!)

-A usted. Un abrazo y Dios le siga bendiciendo en gran manera.

 

 

 

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