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Venezuela: Sacerdote pide perdón a joven que quedó ciego en protestas

RUFO CHACON
FEDERICO PARRA | AFP / Facebook Enrique Jose Yanes Montero
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“Como sacerdote y venezolano, en nombre de muchos debo bajar la cabeza y pedirte perdón”, expresó el padre Enrique Yanes a través de una carta pública al joven Rufo Chacón

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El caso del joven Rufo Antonio Chacón llamó la atención por la crueldad con que fue atacado durante una protesta vecinal en San Cristóbal, estado Táchira (Venezuela), el 2 de julio. Ese día, junto a su hermano Adrián de 14 años y su madre Adriana Parada, se sumaron a las protestas por la falta de gas doméstico en su comunidad.

Rufo recibió 52 perdigones que impactaron en su rostro, 16 de ellos incrustados en sus ojos. Resultado: pérdida total de la vista. El médico internista Luis Ramírez presidente de la Corporación de Salud del Táchira, dio el infausto primer reporte. La solidaridad fue inmediata, incluso, con ofrecimientos de llevarlo a centros especializados de Colombia, México, Estados Unidos y España con el fin de que pueda recuperar la vista.

El respaldo también se expresó desde la parte espiritual con llamados de atención de las autoridades eclesiales hacia quienes cometieron el vil hecho. El padre Enrique José Yanes Montero, párroco de Nuestra Señora del Rosario, en la arquidiócesis de Caracas, también expresó su solidaridad mediante una carta pública a Rufo. Yanes preguntaba: “¿Por qué te hicieron esto?”; y “en nombre de muchos”, decidió “bajar la cabeza” y pedir perdón.

“¿Por qué te hicieron esto?”

“Realmente es muy duro y lamentable recibir noticias e imágenes como las que recibí de ti, Rufo Antonio, quien a tus cortos 16 años, sin justificación, dispararon a tus sueños, ilusiones y futuro: de frente, sin piedad, como el ajusticiado quien frente a su verdugo recibe la realización de su condena aunque inocente”, escribió Enrique Yanes.

“Tú no tenías la culpa de estar en el lugar y momento menos indicado, mucho menos de no tener gas. Los años que suman tu vida, te convierte en una víctima inocente de un sistema criminal del que no eres culpable. Por eso como sacerdote y venezolano, en nombre de muchos debo bajar la cabeza y pedirte perdón”, comenzando así la sagrada petición.

“Perdón por aquellos que con un voto castigo y una falsa idea de cambio, abrieron las puertas hace más de 20 años a la perversidad, el resentimiento, el abuso, la muerte y la maldad en Venezuela”, contextualizando la realidad de Venezuela en los últimos 5 lustros.

“Perdón por el individualismo que nos fue dominando poco a poco durante este tiempo y que devengó en corrupción, robo y saqueo que fueron los causantes de que esa bombona de gas no llegara a tu casa y en lugar de estar estudiando como un joven normal de tu edad, te empujó a protestar por un derecho que te corresponde”.

“Perdón porque esos que te dispararon son signo de lo que hemos dejado que nos conviertan como sociedad”, agregaba. “Perdón porque permitimos que en lugar de que nacieras en el país de la arepa, el petróleo y el béisbol, creciste en una tierra árida y gris, lo más parecido a un campo de concentración donde lo único que pensamos cada día los que vivimos en esta tierra de todos y de nadie es ¿Quién será el próximo?”.

 

ENRIQUE YANES
Facebook Enrique Jose Yanes Montero

 

El sacerdote añadía en la carta: “Perdón porque gracias a muchas razones tu vida no será la misma y en esto todos tenemos algo de culpa por dejarnos pisotear la dignidad durante tantos años, porque permitimos que se adueñaran de un país que era nuestro y sobre todo porque no hemos logrado cambiar las cosas”. “Perdón porque no te puedo explicar por qué no puedes leer esta carta, simplemente porque el odio y el resentimiento social hecho persona te disparó de frente y no te perdonó ni siquiera el hecho de que eras un niño”.

Yanes explica que la foto de Rufo ensangrentado junto a la madre y que fue difundida por los medios de comunicación, “me recordó a la persona de quien le hablo a la gente a diario, mi maestro, Jesús de Nazareth quien fue golpeado, torturado y masacrado siendo inocente bajo la mirada dolorosa e inconsolable de su santísima madre”.

El religioso, que siempre está presente en las marchas contra el régimen de Maduro, trajo a colación otro episodio sufrido por una joven en Venezuela: “Me tocó en el año 2013 ver a Geraldine Moreno en Valencia con las mismas marcas que hoy empañan tu rostro: las marcas de unos perdigones que son tan dolorosos y lamentables como ver un país que se nos va de las manos y que cada vez se sume más en una terrible oscuridad”, le dijo a Rufo.

“Tú Rufo eres luz, grandeza, valentía y fuerza, la sangre noble de los andes corre por tus venas, eres hijo de Bolívar. Los que están ciegos son otros que tienen el alma negra, que asesinan, torturan y persiguen porque no tienen razón, que atacan al indefenso pero que en el fondo son dignos de lástima porque están bajo la mirada de una justicia divina que les pisa los talones y que más pronto que tarde caerá sobre sus hombros”.

“Sé que estas letras no servirán de mucho ante la atrocidad de lo que te hicieron, ojalá sirvieran por lo menos para despertar conciencias que aún siguen dormidas esperando un milagro del cielo, pero sin mover ni un dedo para que este suceda”.

“Estas letras van unidas a mis oraciones y quiero que sepas que no estás solo y que te has convertido en el hijo, el hermano y el amigo de muchos que como yo, sin conocerte te admiramos, te queremos y juramos no descansar hasta lograr una Venezuela libre y próspera, ese será nuestro regalo para ti y todos los chamos de tu generación, así nos cueste la vida intentarlo” concluyó el padre Enrique Yanes.

 

Rufo quiere ser ingeniero

Rufo Antonio Chacón recibió su título de bachiller el pasado viernes 26 de julio, en un acto realizado en la Unidad Educativa Nacional Liceo Bolivariano Luis López Méndez, en la población de Táriba, municipio Cárdenas, del estado Táchira. Nuevamente las redes sociales se hicieron eco del hecho, y el joven confirmaba su deseo de seguir estudiando.

“Terminé la escuela secundaria este año, y quiero ir a la universidad y estudiar ingeniería de software”, dijo a CNN en pleno proceso de sanación de las heridas y adaptación a su nueva realidad. “Pase lo que pase conmigo, todavía quiero ir a la universidad”, ratificó. “Realmente quería mudarme a Estados Unidos, encontrar una visa de alguna manera e ir a un país donde la tecnología sea un poco más avanzada”. Dios no lo abandonará.

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