Recibe Aleteia gratis directamente por email
¡Alimenta tu espíritu! ¡Recibe las noticias de Aleteia cada día!
¡Inscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

El sorprendente gesto de fe de Egan Bernal, campeón del Tour de Francia

EGAN BERNAL
MARCO BERTORELLO | AFP
Comparte

El colombiano, con apenas 22 años y poco tiempo como profesional, se convirtió en el primer latinoamericano en ganar la competencia ciclista más antigua y prestigiosa del mundo

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

Egan Arley Bernal Gómez sorprendió al mundo con un hermoso gesto de fe católica que siempre han practicado en casa. En los Campos Elíseos, con televisión en directo y ante cientos de periodistas de todo el mundo, el campeón persignó a su hermano Ronald y éste, al mismo tiempo, bendijo a Egan. Luego, Egan y sus padres hicieron lo mismo: intercambiar la señal de la cruz de manera simultánea.

 

Así de sencillo y natural es el sorprendente campeón del Tour de Francia, un joven del que poco se sabía hasta hace unas semanas, pero de quien todos hablan con admiración. Y no es para menos porque en una gran demostración venció a poderosos rivales como el británico Geraint Thomas, el español Alejandro Valverde, el italiano Vincenzo Níbali, el francés Julian Alaphilippe y sus compatriotas Nairo Quintana y Rigoberto Urán.

Te puede interesar: Nairo Quintana y su pedido a la Virgen de Chiquinquirá para ganar el Tour de Francia

 

Aunque comentaristas especializados de Europa y América estaban convencidos de que Egan ganaría alguna vez la tercera competición más importante del mundo después de los Juegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol, muy pocos creían que lo haría tan joven y tan solo a tres años de haber ingresado al ciclismo profesional.

Colombia —país ciclístico por excelencia desde los años 50 del siglo XX, con un enorme prestigio en las carreras de ruta, especialmente en la alta montaña— vibró en la última semana con cada uno de sus pedalazos. En pueblos y ciudades, aficionados de todas las condiciones, dejaron de lado la cotidianidad para seguir las transmisiones de televisión y radio y hacer fuerza por un joven que además de sus irrefutables calidades deportivas, se ha convertido en un referente para la juventud colombiana.

Más imágenes aquí (hacer click en galería): 

 

Además, la historia de vida de Egan Arley y su entorno, está plagada de sacrificios, disciplina personal, humildad y una admirable unidad familiar.

Aleteia resume en las siguientes líneas todo lo que debes saber sobre Bernal, el “Joven maravilla” que ganó el Tour de France:

 

  • Nació el 13 de enero de 1997, en Bogotá, pero se creció en Zipaquirá, Cundinamarca, pequeña ciudad a 43 kilómetros de Bogotá. El lugar es famoso por su Catedral de sal, el único templo católico construido bajo tierra en el mundo.

 

  • Egan, su primer nombre, fue sugerido por José Bulla, médico amigo de la familia que les dijo a sus padres: “Eso en griego significa ‘campeón, como echado pa’lante'”. En realidad, se trata de un nombre de origen gaélico escocés que significa ardiente o fuego.

 

  • Su padre, Germán Bernal, fue ciclista, pero por falta de apoyo económico no pudo llegar al profesionalismo. Gran parte de su vida trabajó como vigilante de una empresa de seguridad en la Catedral de sal.

 

  • Su madre, Flor Marina Gómez, trabajó desde muy joven en una empresa exportadora de flores colombianas en donde tenía la tarea de escoger los mejores claveles. También se desempeñó como empleada doméstica.

 

  • El duro trabajo de sus padres obligó a Egan a cuidar de Ronald, su hermano menor. Mientras ellos no estaban en casa, él se encargaba de darle los alimentos, cambiarle los pañales y jugarle en su modesta casa. Ronald, que lo considera su segundo papá lo llama ‘Pasote’ (papá grande).

 

  • Para su madre, “Egan es una bendición de Dios” y lo dice porque además de gran deportista, su hijo ha sido un hombre tan generoso que con los primeros sueldos que ganó les regaló una casa a sus padres y una pequeña finca a uno de sus abuelos.

 

  • De la mano de Fabio Rodríguez empezó a practicar el ciclismo a los ocho años y poco antes de llegar a la adolescencia se inclinó por el ciclomontañismo. En esta especialidad —entre 2013 y 2015— ganó campeonatos y reconocimientos en Argentina, Ecuador y Colombia, Costa Rica, Estados Unidos y Andorra.

 

  • Por esa época decidió no continuar sus estudios de periodismo en la Universidad de La Sabana, en Colombia. Uno de sus mentores, Pablo Mazuera, le había dicho que si le gustaba el ciclismo renunciara a la universidad, pero que si el deseo de ser periodista le ganaba al deporte, él le pagaría toda la carrera universitaria.

 

  • En 2014, por falta de patrocinio, emprendió una campaña en redes sociales para conseguir dinero y poder viajar al Campeonato Mundial de Ciclismo de Montaña en Noruega. Allí conquistó la medala de plata y por primera vez empezó a ser observado por cazatalentos europeos.

 

  • Gianni Savio, dueño de un poderoso equipo italiano de ciclismo profesional, lo descubrió en 2015. Ese año ganó la Sognando Il Giro delle Fiandre, una prueba nivel júnior en la que arrasó con sus competidores. Poco antes de cumplir 19 años, y sin experiencia en pruebas de ruta, fue contratado por cuatro temporadas.
  • Pruebas científicas realizadas en 2016 en laboratorios de Italia demostraron que el organismo de Egan Bernal podía absorber, transportar y consumir una gran cantidad de oxígeno, es decir, que por su enorme capacidad cardiovascular estaba en capacidad de practicar deportes de alta competencia. Desde entonces los especialistas hablan de la “nueva bestia del ciclismo” y el “campeón del futuro”.

 

  • En su corta carrera, además del premio mayor del Tour de Francia, Bernal Gómez ha ganado, entre otras, las siguientes competencias: Tour de Saboya, Tour del Porvenir (Francia); Tour de Sibiu y Tour de Bihor (Rumania); Tour de Romandía y Vuelta a Suiza (Suiza); Colombia Oro y Paz (Colombia); Tour de California (USA) y París-Niza.

 

  • Egan se convirtió en el ciclista más joven en ganar la versión 106 de la famosa ronda francesa después de la II Guerra Mundial y el tercero más joven en lograr el título. También es el más joven en triunfar desde que existe el maillot amarillo.

 

  • Al coronarse campeón en París, el colombiano saludó desde el podio y agradeció a los aficionados en cuatro idiomas: francés, inglés, italiano y español.

 

  • Cuando era un desconocido y despuntaba como genio del pedal, el famoso relator argentino Mario Sábato le puso su apodo más famoso: “Joven maravilla”.

 

  • Zipaquirá, además la Catedral de sal, también es famosa por su valioso pasado como territorio de la cultura múisca y porque allí, en 1946, el futuro nobel de literatura Gabriel García Márquez obtuvo su título de bachiller.

Te puede interesar: Catedral de Sal de Zipaquirá: “¡Un encuentro con Dios bajo la tierra!”

 

El futuro parece sonreírle al campeón no solo por el millonario contrato con su equipo, patrocinado por la multinacional británica Ineos, sino porque los especialistas ya hablan de la “era Egan”, una etapa que se prevé exitosa para el ciclismo latinoamericano.

 

Te puede interesar: Cuando la Gran Reina (Virgen de Lourdes) abre sus brazos al Tour de Francia

Te puede interesar: Colombia: Los “escarabajos” dispuestos a conquistar el Tour de Francia

 

 

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.