Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
martes 03 agosto |
San Eufronio de Autun
home iconEstilo de vida
line break icon

¿Qué tiene de bueno ser friki?

lego star wars

mini citizens - Shutterstock

Juan M. Otero - publicado el 02/06/19

En una sociedad cansada, individualista, previsible y algo aburrida, el friki –ilusionado, original, sociable y generoso - es un verdadero soplo de aire fresco.

El día 25 de mayo se celebró el Día Mundial del Orgullo Friki, magnífica ocasión para reflexionar sobre la muchas veces denostada figura del “friki”, a la que me gustaría rendir aquí un modesto tributo.

Veamos esquemáticamente cuáles son las características básicas que identifican el fenotipo “friki”, y que le convierten en un ser apasionante.

1. El friki es una persona con una ilusión enorme –casi desmedida- hacia algo. En efecto, ya sea un fan de Star Wars, de coger setas o de hacer punto de cruz, el friki es una persona verdaderamente apasionada, que disfruta con su afición como un niño pequeño. Cuando habla de “su tema”, al friki le brillan los ojos con la intensidad del avaro o del amante; se olvida de comer cuando está centrado en su afición. En un mundo algo rutinario y aburrido, esta capacidad para apasionarse y disfrutar es una verdadera bendición.

2. La afición del friki es inútil. En efecto, friki no es alguien que trabaja estupendamente, tiene el proficiency de Cambridge o saca dieces en matemáticas. La afición friki es, por definición, inútil, excesiva. El verdadero friki rebasa por arriba cualquier listón: sigue estudiando inglés por gusto; hace problemas de matemáticas que no entran en el examen; conoce los nombres de diez especies de hormigas. En su inutilidad, la afición libera al friki del utilitarismo y el pragmatismo gris que parece inundarlo todo en nuestra cultura hipercompetitiva.

3. La afición del friki no es mainstream. En principio, no hay frikis del fútbol o de la política. Para ser friki, tu afición tiene que ser original, curiosa, minoritaria. El friki desafía así los gustos del rebaño y el imperio de “lo que se lleva”. El friki se mueve, y quizá no sale en la foto… pero no lo importa. Él tiene su propia foto. El friki, por definición, es alguien curioso en su doble dimensión –se interesa y llama la atención-; es un valiente que no se deja estandarizar.

4. El friki ha dedicado muchas horas a su afición. Ser friki no se improvisa, sino que es el resultado de muchas horas de dedicación a un asunto. El friki sabe que para llegar a ser un experto tiene que recorrer un largo camino, que le llevará de aprendiz a maestro consumado, y no por ello renuncia a su afición. El primer día que sopla en su saxofón, recibe varias denuncias vecinales y amenazas de divorcio; tres años después, es invitado a aniversarios y comuniones para animar la fiesta. En este proceso de aprendizaje, el friki supera frustraciones y desarrolla capacidades. Se hace resiliente. Mejora. Frente a la cultura del “todoya” y el “todo a un click”, el friki nos recuerda que las cosas que valen la pena requieren esfuerzo, sudor, paciencia. Como un corredor de maratón, el friki sabe que el premio también está en el camino y en el esfuerzo, y no solo en la meta.

5. Los frikis forman comunidad, Dios los crea y ellos se juntan. Aunque lo sueltes en una aldea lapona, el friki sabrá rodearse de gente con la que compartir su afición. Además, estas comunidades frikis aglutinan personas de lo más heterogéneo, que quizá comparten una pasión por la pesca, la magia o el lenguaje élfico, pero que visten distinto, votan distinto, rezan distinto. El frikismo es así una oportunidad privilegiada para ensanchar el propio círculo de relaciones y tratar con gente de extracciones sociales de lo más variopinto. Ser friki amplía así los horizontes y enseña a relativizar las propias convicciones. Otras veces el frikismo se transmite de padres a hijos, lo que refuerza los vínculos familiares y es una oportunidad de oro para pasar tiempo juntos, con las personas que uno más quiere.

6. El friki intenta ganar gente para la causa. Una vez descubierta su pasión, el friki insiste a amigos y conocidos para que compartan con él su pasión por un hobby. Conseguido un adepto, el friki no escatima esfuerzos en enseñarle con paciencia y de modo desinteresado los arcanos secretos de su afición. Esta ilusión generosa por hacer llegar a todos la alegría que él siente pintando warhammers o disecando hurones es todo lo contrario al egoísmo individualista que tantas veces caracteriza las aficiones de otras personas.

Por todo lo anteriormente expuesto, creo que nuestra sociedad haría bien en reivindicar la figura del friki como uno de los prototipos humanos más atractivos y necesarios. En una sociedad cansada, individualista, previsible y algo aburrida, el friki –ilusionado, original, sociable y generoso – es un verdadero soplo de aire fresco.

Larga vida a los frikis.

Tags:
valores
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
JAIRO
Esteban Pittaro
La última canción de Jairo a su esposa, fallecida tras 50 años de...
2
MADELEINE PAULIAC
Sandra Ferrer
La doctora que ayudó a dar a luz a unas monjas violadas
3
Redacción de Aleteia
Un sacerdote católico acompañó a Lady Di la madrugada de su muert...
4
KEVIN CORDON
Pablo Cesio
Kevin Cordón, el deportista que entrenó en el salón de una iglesi...
5
Aleteia Brasil
Los 3 tipos de humildad según san Ignacio de Loyola
6
knoNap
Giovanna Binci
KnoNap: Tras una dura experiencia, Danya crea un pañuelo anti-vio...
7
HIDILYN DIAZ
Cerith Gardiner
Atleta filipina comparte con todo el mundo su Medalla Milagrosa t...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.