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Las royals que imponen tendencia low cost y reciclado

queen maxima
Robert Hoetink - Shutterstock
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Sabiendo que inspiran a millones de mujeres de todo el mundo, algunas reinas y princesas dan ejemplo de consumo responsable

¿Se puede vestir bien sin gastar mucho? Christian Dior dijo que no es el dinero lo que hace que uno esté bien vestido, sino la comprensión. Máxima de Holanda, Letizia Ortiz y la duquesa de Cambridge han materializado estas palabras en varias oportunidades combinando marcas masivas y reciclando sus vestuarios.

Si bien estas mujeres de la monarquía europea tienen a disposición las prendas más caras, prueban que para verse bien no siempre se necesita tanto. Comprenden que no todas tienen que ser sorprendentes y prueban que la sencillez es la máxima sofisticación.

Con el uso de marcas masivas han logrado imponer una tendencia de estilo de primera clase a precios rebajados, tal como ocurrió cuando la supermodelo británica Kate Moss causó revuelo al ser fotografiada con una cartera de Superdrug que costaba tan solo 2.99 libras.

A Letizia Ortiz se la ha visto varias veces recurrir a prendas low cost como su vestido midi de estilo camisero en color azul de Massimo Dutti que lució en la Misa de Pascua, o uno florecido diseñado por Asos que llevó en un evento anual de la Cruz Roja y que ya había utilizado antes.

A Kate también se la ha visto con diseños de marcas como Top Shop, Glamorous y Zara, verdaderos gigantes de la moda industrial que producen masivamente ítems cuyos precios rondan entre los 35 y 50 dólares y que pueden adquirirse fácilmente.

Como asesora de la ONU en 2017 Máxima, por su parte, sorprendió al presentarse con un pantalón y chaleco naranjas de Zara que costaban unos 99 euros. Y ha mostrado que si bien tiene a disposición un cofre valioso y variado de joyas, es también capaz de portar pendientes de Zara con gran estilo.

Otra idea implementada por estas mujeres ha sido la búsqueda de una ganga vintage, incluso aquellas que se pueden recoger de otros guardarropas. No significa vestir retro, sino incorporar prendas del pasado que han sido tratadas con cuidado y son de buena calidad para dar un aspecto absolutamente moderno y exhibir un estilo personal único.

Máxima ha sacado a relucir el reciclado de su vestuario, tal como ha mostrado cuando en 2014 durante el Día de la Liberación rescató del olvido un vestido verde con plumas que su suegra la reina Beatriz había usado en 1981 durante una visita a Bélgica.

También ha utilizado una capa café que su suegra solía lucir mucho en su juventud, así como incorporar el reinventar prendas convirtiendo sus trajes en faldas o repitiendo outfits tal como lo ha hecho con un vestido naranja del diseñador Mattijs más de una vez.

Del mismo modo, Kate ha demostrado que es capaz de reinventar sus looks con piezas que ya tiene en su closet como el vestido de abrigo rojo con botones dorados de Catherine Walker, un abrigo de tartán Alexander McQueen o una falda fucsia de Oscar de la Renta que lució repetidas veces.

Y la reina Letizia tampoco se ha quedado atrás en el movimiento de consumo sostenible y responsable, como lo ha reflejado con sus atuendos en los últimos servicios públicos en los que ha llevado prendas repetidas veces como por ejemplo un abrigo reversible en color perla que que ha utilizado abierto y en otras ocasiones anudado.

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