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20 cosas que al profesor de tu hijo le gustaría decirte

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Tras leer estos puntos ciertamente mirarás a los educadores con más empatía

Por costumbre, ética o educación -o incluso por falta de valor u oportunidad- muchos profesores no siempre le dicen a los papás de los alumnos lo que quisieran. Ciertamente, estos 20 temas son las cosas que a todo educador le gustaría decirle a los padres o responsables por los estudiantes:

1. Los profesores se dan cuenta del buen comportamiento de tu hijo

Los niños deben decir “por favor”, “gracias” y “con permiso”. Esas expresiones deben enseñarlas los papás y el uso está supervisado por los profesores en el contexto escolar.

2. Tu hijo es especial… así como el de tu vecino

Sin darse cuenta, muchos papás educan a sus hijos con la sensación de que ellos son el centro del universo. Eso es un error, pues muchos niños sufren al llegar a la escuela dándose cuenta que comparten la atención del profesor con otros 20 amiguitos.

Por pasar muchas horas de sus días en medio de collages, pinturas y juegos con plastilina, un profesor muchas veces oye que su trabajo es fácil. Comentarios como ese normalmente son dichos por personas que olvidan que, cuando están lejos de los padres, los niños demuestran otras características de sus personalidades.

4. Tenemos muchas responsabilidades

En nuestro trabajo terminamos por asumir diariamente papeles de madre, padre, psicólogo, amigo y consejero. Sin contar con que tenemos que estar todo el tiempo atento a las dificultades de aprendizaje, bullying, problemas en casa e incluso drogas.

5. Los profesores enseñan, los padres educan

A nadie le gusta recibir impresiones externas en relación a su trabajo, por lo tanto no subestimes la manera como el profesor administra su plan escolar.

6. Papás y profesores son amigos

Estamos del mismo lado entonces no nos vuelvas villanos esperando que nuestras reglas sean más duras que las que usted impone en su casa. Trabajamos conjuntamente para que tu hijo sea disciplinado y responsable.

7. Los niños mienten… y mucho

Eso es un hecho. Así como muchos adultos, ellos también mienten para librarse de problemas.

8. Y también son humildemente sinceros

Muchas veces hablas sobre asuntos íntimos acerca de tu hijo imaginando que él no está prestando atención. ¡Feliz engaño! Tanto sobre deudas, la opción partidista o las fricciones con un pariente, los niños conocen todos los secretos de sus papás y suelen revelarlos en la escuela.

9. No cubras las disculpas de tu hijo

Él no hizo el trabajo de casa y por eso falta a clase. La solución que encuentras es enviar al profesor una nota justificando la disculpa que el niño inventó. Es hora de revisar el gesto.

10. Los niños pueden – y deben – cometer errores

Por más que las actitudes de los papás estén llenas de buenas intenciones, existe un momento en que es necesario dejar a los hijos libres para que tomen sus decisiones y cometan errores. Cuando los papás están 100% disponibles, los niños no se sienten motivados a resolver sus problemas, pues sienten que siempre tendrán ayuda. Reflexiona: ¿de qué forma tu hijo aprenderá el mejor camino si le indicas el atajo?

11. Lee con tu hijo la mayor cantidad de libros que puedas

Reserva un tiempo de tu día para estimular ese hábito en tu hijo, el dominio y el gusto por la lectura garantizará su buen rendimiento en la clase.

12. La tarea de casa es de tu hijo

Un profesor sabe identificar cuando es el niño, o su padre, quien hace la tarea. Antes de ayudarlo, recuerda que al día siguiente tú no estarás al lado si se le pregunta sobre ese tema o ejercicio. La parte que cabe a los padres es orientar y responder dudas, pero nunca terminar la tarea.

13. Mi trabajo es movido por el amor y la vocación

Los salarios de los educadores son una prueba de eso, pues los profesores no se enriquecen con el magisterio. Por lo tanto, recuerda que mi dedicación a los alumnos está motivada por el entusiasmo y el placer por enseñar.

14. Verifica lo que tu hijo dice

Siempre es bueno verificar cuando tu hijo dice que ya hizo la tarea. Por más que él no tenga el hábito de mentir, debes verificar todas las noches si la tarea ha sido hecha.

15. Platica con tu hijo

Conforme crecen, los niños crean preferencias por determinados dibujos y películas, juegos, libros y deportes. Tú puedes incentivarlos en sus hobbies comprando cosas como la consola de videojuegos preferido o la playera del equipo de fútbol que le gusta, pero recuerda lo más importante: a los niños les gusta sentir que los papás están interesados en sus vidas y eso debe suceder de manera espontánea. En el día a día, no dejes de platicar sobre el mundo de tu hijo. La charla puede ser sobre el nivel de dificultad de determinado juego, el resultado de tal libro, si determinado equipo pasó a la 1ª división, entre otras cosas.

16. La tecnología ha vuelto a los niños más introspectivos

Antiguamente los niños solían salir a jugar después de terminar la tarea, lo que permitía una interacción con otros niños y el contacto con diferentes juegos. En la actualidad, las pantallas de los celulares y computadoras volvieron los juegos virtuales, lo que ha dejado de estimular las habilidades de comunicación y la creatividad. Los papás deben estar atentos, pues en ese contexto los niños enfrentan dificultades en exponer sentimientos y frustraciones, principalmente en la clase, obstaculizando el trabajo de los profesores.

17. Es necesario que haya reglas en el uso de los smartphones

Aunque debieran permanecer lejos de las clases, los celulares terminan siendo un recurso para los papás que necesitan mantenerse conectados con los hijos. Sin embargo, es necesario recordar que esos aparatos son una gran distracción para los niños y adolescentes. Por lo tanto, los papás deben, desde temprano, enseñar a los hijos a usar esos dispositivos racionalmente, apagándolos durante las clases.

18. La gran meta no debe ser entrar en la universidad de los sueños

Los niños no deben ser educados para ser genios de la matemática ni futuros ganadores del Premio Nobel. Tanto el ambiente doméstico como el escolar deben apreciarse para que el niño desarrolle nociones de responsabilidad y ciudadanía, que son la base para una buena formación educacional.

19. Los profesores también nos cansamos, por eso lo niños amables hacen toda la diferencia

Estudiantes irrespetuosos y padres negligentes hacen que el acto de enseñar deje de ser placentero para muchos educadores. Pero la sonrisa de un niño cariñoso lleva alegría a la rutina de un profesor.

20. Ayuda a tu hijo a ser el mejor alumno

Las notas o calificaciones altas no son garantía de que tu hijo es el 1º de la clase en todas las cuestiones. Para los profesores, los alumnos que se destacan son felices, amables y demuestran tener buen corazón.

 

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