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El Jorobado de Notre Dame: Disney deja su huella en la catedral parisina

THE HUNCHBACK OF NOTRE DAME
Walt Disney Pictures
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A pesar de que fue una película que ya anunciaba una inminente decadencia de los estudios el film sigue siendo uno de los más interesantes y arriesgados de los estudios y al mismo tiempo uno de lo más infravalorados

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Ahora que “desgraciadamente”, todo el mundo tiene la catedral de Notre Dame en la cabeza, tal vez sea un buen momento para reivindicar una de las propuestas menos valoradas de la factoría Disney, El jorobado de Notre Dame (1996).

Hay que situar, ante todo, en qué momento se estrenó el film dirigido por Gary Trouslade y Kirk Wise, nada menos que los responsables de la inmensa La bella y la bestia (1991). En esos cinco años, pasaron muchas cosas de puertas adentro en los estudios Disney. De entrada, hubo una guerra sucia por la sucesión de la empresa entre Roy E. Disney, un viejo ejecutivo de la empresa y para colmo sobrino del tío Walt, y Michael Eisner, un tiburón financiero que venía dispuesto a espabilar a la casa del ratón Mickey que, hacía unos años, ya no era lo que fue. Eisner ganó la batalla y al frente de la división de cine puso a Jeffrey Katzenberg con quien ya había trabajado en Paramount, entre otras cosas, para revivir la franquicia Star Trek.

Bajo el vulgo de Katzenberg, Disney resurgió de sus cenizas y brotaron obras maestras como La sirenita (1989), la citada La bella y la bestia, Aladdin (1992) y El rey león (1994), que a mí nunca me gustó demasiado pero cuya influencia es innegable. El caso es que después de este cuarteto impagable, llegó Pocahontas (1995). Por aquel entonces Katzenberg ya andaba metido en litigios con su “ex” amigo, Michael Eisner, que se negó a promocionarlo como sucesor lógico y directo de la empresa. Así, Katzenberg se fue con Steven Spielberg y David Geffen y montó Dreamworks.

 

Esto significa que cuando El jorobado de Notre Damme estuvo en proceso de producción Katzenberg ya no estaba ahí y casualmente fue entonces cuando comenzó el sensible descenso de Disney, después vinieron Hercules (1997), Mulan (1998), Tarzan (1999), El emperador y sus locuras (2000), etc, etc, etc… Hasta la que fue su última apuesta por la animación tradicional, Zafarrancho en el rancho (2004), todo un -simpaquitísimo- testamento a la vieja forma de hacer cine para toda la familia.

Digo todo esto porque creo que resulta fundamental entender en qué momento fue concebida El jorobado de Notre Dame y cómo podemos comenzar a atisbar ciertas deficiencias que aunque sutiles, se irían acentuando con el paso de los años. Pero de momento, empecemos con lo bueno. El jorobado de Notre Dame es una cinta visualmente extraordinaria, por el detalle de sus dibujos pero también por la cuidadosa combinación entre animación tradicional y por ordenador.

De hecho, el film gira en torno a la malograda catedral de Notre Dame que en la película adquiere un protagonismo absoluto. Es inconcebible esta película sin Notre Dame y no tanto por su historia como por sus fogonazos visuales, por lo bien qué luce esta maravilla de la arquitectura del S. XII y por lo dramática que resulta su mera presencia. En la película de Disney puede resultar divertida, esperanzadora, asfixiante o tenebrosa. Lo tiene todo.

Como es sabido, el film de Disney está basado en la obra de Víctor Hugo Nuestra señora de París, un relato publicado en 1831 sobre una gitana, Esmeralda y las intrigas palaciegas generadas en torno al archidiácono de la catedral, Claude Frollo. De hecho, tanto en la novela, como en la película de Disney, Frollo es quizá el personaje más interesante, más incluso que el propio Quasimodo. Porque Frollo es un Hombre de Dios con una responsabilidad importante en la catedral de Notre Dame. Sin embargo, el personaje se siente irremediablemente atraído por Esmeralda y Frollo sabe qué es un pecado y por tanto se siente culpable. Muy culpable.

Hay un momento en la película de Disney, en uno de sus números musicales menos recordados, verdaderamente asombroso, en el que Frollo reconoce su atracción pecaminosa hacia Esmeralda. Y les recuerdo que estamos en una película de dibujos animados. Se trata de Luz celestial/Fuego infernal.

Es un momento curiosos de la película porque ahí conectan dos canciones distintas con una misma melodía pero con contenidos opuestos aunque con objetivos idénticos. Por un lado tenemos a Quasimodo añorando un efímero contacto con Esmeralda, al tiempo que la segunda parte del tema se lo lleva Frollo, casi suplicando por un castigo ante una condenación casi inminente debida a su obsesión por la gitana.

En esta canción, interpretada por el archidiácono de Notre Dame y con un diseño visual absolutamente impecable, se dicen cosas como:

Yo siempre fui hombre de bien
De mi virtud puedo alardear
Beata María
He demostrado ser también
Más puro que esa chusma tan vulgar
Pues dime, María
Por qué al verla ahí bailar
Por sus ojos pierdo yo el control
La siento, la veo
Mi alma toda empieza a arder
Al ver que en su cabello brilla el sol
Es fuego de infierno
Pecado, cruel, mortal
Ardiente deseo
Me arrastra hacia el mal
Protégeme, María, de esa sirena, esa mujer
Que no me lleve a mi perdición
Destruye a Esmeralda
En el infierno debe arder
Si no va a ser jamás mi posesión
(…)
Es fuego oscuro
Gitana, es tu elección
Ser mía ahora
O tu condenación
Dios se apiade de ella
Dios se apiade de mi
Mía o no habrá condenación.

Pese a todo, y aún teniendo muy presentes los elementos oscuros de El Jorobado de Notre Damme, la mayoría de estas cuestiones pasan desapercibidas para los más pequeños. Sobre todo al tratarse de una cinta en la que Dios está muy presente. Es, en concreto, su madre, la Virgen María, a quien está dedicada la catedral de Notre Dame, quien impide que Frollo se deshaga de Quasimodo cuando aún es un bebé. Los personajes piden cosas concretas a Dios, como es la oración de Esmerada y al final, el bien prevalece, no tanto porque las cosas tenía que salir así, sino porque toda la película transcurre al fin y al cabo, en la Casa de Dios. Y eso se nota.

Ficha Técnica

Título original: The Hunchback of Notre Dame (1996)

País: Estados Unidos

Dirección: Gary Trousdale, Kirk Wise

Guion: Tab Murphy, Irene Mecchi, Bob Tzudiker, Noni White, Jonathan Roberts (Novela: Victor Hugo)

Música: Alan Menken

Animation

Productora: Walt Disney Pictures

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