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“Satanás quiere demoler la familia”: El mensaje de la Virgen de Civitavecchia

TAJEMNICA MARYI
Geobia/Wikimedia Commons | CC BY-SA 3.0
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Lo revela el vidente Fabio Gregori: la Virgen dijo que existe el riesgo de una gran apostasía

Haga click aquí para abrir el carrusel fotográfico

La Virgen de Civitavecchia podría haber comunicado a los videntes que la batalla entre Dios y Satanás está hoy centrada en la destrucción de la familia.

Satanás quiere demoler la familia

“Satanás es poderoso y quiere desencadenar el odio, es decir, la guerra para destruir a la humanidad. Y para alcanzar este objetivo quiere derribar la Iglesia de Dios, comenzando con la pequeña iglesia doméstica que es la familia”, dijo el vidente Fabio Gregori, papá de la pequeña Jessica que vio a la Virgen por primera vez en Civitavecchia el 10 de abril de 1995, en una entrevista concedida al mensual Studi Cattolici (junio 2015).

Como sor Lucía

El mensaje de la Virgen sigue la profecía de Sor Lucía Dos Santos, a quien se le apareció la Virgen en Fátima desde niña, confesada al cardenal Carlo Caffarra, que habló de una lucha entre Dios y el diablo sobre “vida y familia”.

Apariciones y sangrados

En 1995, una virgencita de yeso que representa a la Virgen de la Paz y procedente de Medjugorje, lloró sangre trece veces.

Fue entre el día 2 -día de la presentación de Jesús en el Templo, en que se recuerda que el profeta Simeón predijo a la Madre de Jesús el martirio de su Corazón– y el 6 de febrero de 1995, ante la familia Gregori, en la localidad de Borgo Pantano, pueblo de Civitavecchia (Italia), y el 15 de marzo, en las manos de Girolamo Grillo, obispo de la ciudad.

Desde 1996, una segunda virgencita, idéntica a la anterior, regalada a los Gregori por el cardenal Andrzej Maria Deskur -muy amigo del papa Wojtyla– cuando la justicia italiana, en abril de 1995, tuvo bajo embargo a la virgencita durante algún tiempo, emanó un óleo perfumado, no presente en la naturaleza, en los días de las fiestas litúrgicas, y siempre más a menudo en presencia de gente que oraba.

En base al protocolo tradicional de la Iglesia, el caso fue estudiado inmediatamente por la Comisión teológica diocesana, formada por 11 miembros entre los cuales se encontraban expertos de gran importancia (como el padre Stefano Fiores del Marianum y en un primer momento también el padre René Laurentin); al final la mayoría se pronunció a favor de la sobrenaturalidad del evento.

Diez años después, el 15 de marzo de 2005, con un decreto del obispo Grillo, la parroquia que custodia la estatua de las lágrimas de sangre fue elevada a santuario.

Los 93 mensajes

En abril de 2014, en la vigilia del vigésimo aniversario de las apariciones, el nuevo obispo en el cargo, Luigi Marrucci, coronó a la virgen junto a Grillo, al obispo Giovanni Marra y muchos sacerdotes de la diócesis.

Un acto formal y explícito por parte de la diócesis, mientras la Iglesia no se ha pronunciado aún formalmente sobre las apariciones.

En total son 93 mensajes que habría entregado la Virgen a la familia Gregori, de entre los cuales dos secretos para el obispo y uno para el Papa.

La Virgen en Civitavecchia lloraría sangre de su Hijo (los análisis y contraanálisis revelan que el líquido rojizo retirado de la virgen es sangre humana con características masculinas y femeninas, con preponderancia de las primeras).

CIVITAVECCHIA

Según lo que se ha filtrado de los mensajes, la Virgen está preocupada por la familia, la Iglesia y el mundo, en definitiva por cada hombre a quien cuida como a un hijo.

La comunión conyugal

Gregori subraya que, durante las apariciones, la Virgen dijo que “sin una nueva conversión, muchos pastores podrían haber traicionado su vocación, incluso con graves escándalos, y que la Iglesia habría conocido una nueva gran apostasía, es decir, renegar de las verdades cristianas fundamentales reafirmadas durante los siglos por la tradición y la doctrina”.

Por eso, “alrededor de la familia y la vida se lleva a cabo la batalla contra la dignidad divina del hombre”. La destrucción de esta unidad llega al culmine cuando la comunión conyugal no es reconocida en la “necesaria diversidad y complementariedad sexual”.

 

La imagen procede y es réplica de la Virgen de la Paz venerada en Medjugorje:

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