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Lo que necesitas saber sobre el TEPT postparto

UPSET WOMAN
Shutterstock
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El TETP posparto es habitual, así que es importante saber qué es y cómo curarlo para seguir avanzando

A pesar de haber tenido una estupenda matrona a su disposición y un tremendo apoyo por parte de su marido, el parto planificado en casa de Ellen Smith* no fue la experiencia pacífica y a la vez intensa que esperaban. Y cuando todo terminó, no había terminado realmente del todo. Le pedí a Ellen que compartiera su experiencia y me explicó:

“Los dos peores momentos del parto, que fueron fácilmente los dos momentos más horribles y dolorosos de mi vida, sucedieron ambos en la bañera. No en nuestra bañera normal, sino en la que habíamos instalado en la planta baja”.

Y continúa su relato Ellen: “Después del parto, supongo que más tarde aquel mismo día o quizás un par de días después, [mi marido] me ayudó a darme un baño en la planta de arriba en nuestra bañera habitual. Cuando entré en el agua, todo mi cuerpo empezó a temblar y rompí a llorar, sentía como si el agua estuviera quemando mi piel”.

Esta es solo una de las múltiples formas en que puede manifestarse el trastorno de estrés postraumático posparto (TEPT posparto). Es más común de lo que podrías pensar, ya que afecta a un 16 % de las madres en el posparto. Probablemente conozcas a alguien que ha experimentado estos síntomas o parecidos, aunque quizás no tuviera palabras para describirlo.

Una persona que experimenta TEPT posparto puede tener recuerdos muy vívidos (flashbacks), pesadillas, estrés, ansiedad, irritabilidad, depresión o sencillamente una sensación general de entumecimiento. La madre quizás evite la presencia del bebé en un intento de escapar de los elementos que desencadenan los flashbacks o la ansiedad. Los médicos que buscan síntomas de depresión posparto (DPP) podrían confundir los síntomas del TEPT posparto con los del PPD, ya que aún no es habitual que se busque el diagnóstico del TEPT posparto. 

¿Qué causa el TEPT posparto?

Cuando oímos hablar de TEPT (o PTSD por sus siglas en inglés), pensamos de inmediato en veteranos de guerra o víctimas de tiroteos, asaltos o robos. No es el tipo de cosa que asociemos con un nacimiento, en especial cuando no ha sucedido nada extraño o peligroso. Sin embargo, la forma en que el cerebro procesa el trauma es diferente para cada persona y eso implica que alguien puede experimentar un trauma durante un parto que a todo el mundo le pareció “sin complicaciones” a todas luces.

El trastorno de estrés postraumático posparto no sucede solamente a mujeres que pasan por una cesárea de emergencia o sufren hemorragias o dan a luz en el coche camino del hospital, aunque estas situaciones también pueden desencadenarlo. Podría suceder porque la madre se ha sentido impotente o no tenía apoyo emocional, o quizás porque experimentó un trauma en el pasado o porque ha pasado por un embarazo especialmente duro.

Pasar por un TEPT posparto solo significa que el cerebro necesitaba más tiempo del que ha tenido para procesar lo que estaba sucediendo y que sigue esforzándose por asimilar todo el trauma de una forma que le traiga paz y calma.

¿Qué sucede en el cerebro? 

El trauma genera hormonas de estrés que hacen que el hipocampo, la parte del cerebro responsable de la memoria, sea menos efectivo. Por eso un recuerdo en flashback hace que sintamos como si viviéramos todo el suceso otra vez, no como si recordáramos algo del pasado. Al mismo tiempo, la amígdala, encargada de la reacción de lucha/huida tan necesaria para nuestra supervivencia y que “etiqueta nuestros recuerdos con emociones”, se sobreestimula. Empieza a percibir una amenaza donde antes no lo habría hecho.

Cuando la piel de Ellen tocó el agua, su cerebro respondió como si estuviera pasando de nuevo por la experiencia traumática del parto y reaccionó en consecuencia. Estaba intentando protegerla. No sabía que, en realidad, Ellen estaba a salvo.

¿Cómo superarlo?

Sea cual sea el tipo de experiencia de parto, una mujer no desarrolla síntomas de TEPT posparto porque sea débil o porque hiciera algo mal. Y las mujeres no están solas en esa lucha. Hay muchos tipos de terapia, incluyendo la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la EMDR, que han demostrado ser efectivas. Sitios web como Solace for Mothers y Postpartum Progress ofrecen formación, recursos y apoyo. La curación es absolutamente posible y empieza con la comprensión de que la mujer, la madre, está pasando por algo real y tratable.

* Nombre ficticio para proteger la privacidad de las personas

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